¿Qué es el “fog computing”?

Con frecuencia solemos leer noticias y artículos relacionados con el cloud computing: la plataforma en la nube que posee un nada despreciable número de ventajas (movilidad, conectividad, aplicaciones multi-dispositivo…) que favorecen la actividad empresarial a prácticamente todos los niveles.

Dentro de estos conceptos cabe destacar uno que va tomando fuerza poco a poco y que parece ser la evolución lógica de la tecnología cloud: el fog computing.

El término fog significa niebla en inglés, es decir, una nube baja que “inunda” todo el espacio llegando a rodear todas las superficies, y es precisamente el mejor símil posible para lo que es el fog computing.

Este concepto nace de la infinidad de objetos conectados entre sí mediante redes inalámbricas: teléfonos móviles, smartwatches, wereables… y de otros muchos objetos cotidianos que a día de hoy también están conectados, como electrodomésticos, bicicletas e incluso coches.

Fog computing hace referencia al cloud computing aplicado al IoT, es decir, a la nube a la que los dispositivos inteligentes se conectan para comunicarse entre sí. De esta manera, se crearía una nueva nube, una niebla de transmisiones digitales en la que estaríamos envueltos.

Entendemos la nube como un espacio en un supuesto “cielo”, representado físicamente por un servidor, accesible desde diferentes conexiones. El desempeño del trabajo en este tipo de plataformas es lo que llamamos cloud computing.

Al producirse un volumen de datos tan desmesurado, como ocurre en la comunicación de los dispositivos conectados por el IoT, esta nube original no da abasto para manejar el volumen de información generado, por lo que las comunicaciones y el almacenamiento entre los dispositivos conectados al IoT emplean estos nuevos puntos de conexión para procesar parte de los datos generados, aumentando la capacidad y la velocidad de estas conexiones, y aliviando la carga de trabajo transferida a la nube. A este espacio de intercambio de información existente entre el hardware e internet, es lo que llamamos fog computing.

Ya como cierre, y a modo de curiosidad, es destacable el hecho de que el término “fog computing” fue acuñado originalmente por Cisco Systems. Podéis encontrar esta primera mención, así como su explicación (en inglés), en el siguiente enlace.

Soluciones de control de las condiciones bancarias

Una buena gestión de la tesorería en una empresa es sinónimo de éxito.

El control de los flujos de caja y de las cuentas bancarias debe ser primordial para evitar problemas como la falta de liquidez o el exceso de tesorería; sobra destacar que ninguna de las situaciones son, para nada, recomendables.

Para ello, existen herramientas que mejoran la comunicación de las empresas con los bancos haciendo posible un control exhaustivo y dinámico de los cobros y pagos registrados en las diferentes cuentas, oficinas y entidades, así como de la evolución de los productos financieros donde las empresas tengan invertido el dinero o vayan a invertirlo.

Hasta este punto muchas de las soluciones del mercado cumplen, mejor o peor, estas premisas, pero el control de la tesorería no sólo finaliza aquí. Un control y una gestión de los movimientos de las cuentas es necesario, , pero también es necesario el control de las propias cuentas y bancos.

Las condiciones que la empresa firma con un banco al crear las cuentas pueden variar a lo largo del tiempo, incluso sin previo aviso. Un control de estas condiciones favorece sobremanera a la empresa, sabiendo en todo momento qué entidad o entidades con las que trabaja le ofrece mejores condiciones o cuál las ha modificado beneficiando o perjudicándola.

Esto se traduce en una gestión dinámica y eficiente de la tesorería y de los productos bancarios, ya que en última instancia permite a la empresa ahorrar dinero y evitar conflictos con las propias entidades.

En este sentido, Sage XRT aúna estas (y más) características que le otorgan las propiedades de una herramienta potente, flexible y tremendamente dinámica a la hora de gestionar y controlar la tesorería de su empresa y la comunicación bancaria.

Big Data: el futuro del marketing

 

El final de una era

Durante décadas la medida de la eficacia de las acciones de marketing y el testeo de ideas se ha basado en técnicas de muestreo. la recogida de datos de audiencia, pruebas de mercado, focus groups y sondeos demoscópicos, todas estas técnicas se basan en la extrapolación de los resultados obtenidos sobre pequeñas muestras que se creen representativas de una población mayor.

Como me explico un profesor, tomar una muestra es como probar una cucharada del guiso que estamos preparando. Si lo que probamos está bueno, entonces podremos asumir que el resto del cocido está bueno. Esto, a veces, es mucho suponer. La parte de arriba puede estar buena mientras que la de abajo puede estar agarrada. Inconveniente que por otro lado es perfectamente conocido por los cocineros del negocio. Los más expertos son capaces  incluso de meter la cuchara en la parte que más gustará al cliente.

Hasta que no llegaban las ventas, nunca se contaba con una medida real de efectividad.  La aparición del mundo online ha cambiado este paradigma. Ahora podemos medir de forma directa y en tiempo real la respuesta a nuestras acciones. Para muchas empresas totalmente inmersas en la economía digital esta es su única forma de trabajar.

El resto nos encontramos en una especie de limbo. En el que por un lado disponemos de los datos aportados por los sistemas de gestión transaccionales como los  ERP y CRM , combinados con el nuevo torrente de información online y las técnicas tradicionales de medición de acciones de marketing basadas en muestreos.

Todo esto se traduce en una gran cantidad de datos tanto estructurados como no estructurados que necesitan ser puestos en conjunto para obtener una visión clara del negocio  y el entorno. Por si fuera poco, existe además hoy la posibilidad de incorporar numerosas fuentes de datos tanto externas como internas que no se rigen por los parámetros económico-financieros tradicionales y no están expresadas en unidades monetarias o cantidades de producto o kilos de materias primas. Estos datos reflejan hechos y realidades que pueden ser determinantes para nuestra empresa y que complementan la visión aportada por las fuentes clásicas.

 El Big Data un nuevo enfoque

La pregunta más obvia ante este nuevo panorama es: ¿Cómo podemos sacar partido a todo este torrente de información? A día de hoy la mejor respuesta posible es incorporar los enfoques de Big Data.

Estos se apoyan en dos pilares, uno tecnológico que crear una  infraestructura capaz de recoger, ordenar y procesar ese torrente de nueva información, y la otra la analítica que incorporando técnicas de análisis avanzado nos permite abordar toda esa complejidad.

Lo parte más interesante para los profesionales del marketing es la metodología utilizada para el análisis. Los sistemas de reporting tradicionales se han basado en la búsqueda de un dato en concreto o en el contraste de hipótesis preestablecidas, dando respuesta a preguntas como: ¿Cuál es la rentabilidad de este producto? ¿Ha sido efectiva esta campaña de comunicación? ¿Afecta la variable X a las ventas de mi producto?

Los verdaderos sistemas de analítica avanzada no parten de preguntas previas tan acotadas, sino que se dedican a construir modelos matemáticos con un número creciente de variables de actuación  para encontrar correlaciones que pongan de manifiesto hechos hasta ahora desconocidos. Esto nos permite comprender aspectos y cuestiones que nunca habríamos sido capaces ni siquiera de plantear. Detrás de este enfoque se esconde el secreto que ha permitido a algunos gigantes de internet llegar hasta donde están.

Con el desarrollo de la tecnología, know how y la reducción de costes, este enfoque se ha vuelto no solamente atractivo sino también asequible para un número cada vez mayor de empresas. El auge de las plataformas cloud ha reducido el coste de acceso a este tipo de soluciones, permitiendo crear pequeños prototipos fácilmente escalables que reducen las barreras de entrada y los tiempos de despliegue. En resumen, el futuro del marketing está  en el Big Data pasando de técnicas de muestreo a técnicas de rastreo sobre datos reales y efectivos.

Big Data: de Google a su empresa


El Big Data, es un nuevo enfoque en gestión de datos, surgido por las necesidades de las grandes compañías de Internet de lidiar con grandes volúmenes de datos. Cuando comprendieron que los sistemas tradicionales de almacenamiento y análisis de información, no eran capaces de dar respuesta a la gran cantidad de datos a gestionar, se vieron obligados a desarrollar nuevas tecnologías.

Es difícil establecer cuando nació el Big Data. Los primeros en marcar a la res,  fueron O´Reilly Media allá por 2005 y que el lanzamiento de Hadoop en 2006 marcó un hito en cuanto a tecnologías orientadas al almacenamiento y análisis flexible de datos, pero la cuestión siempre ha estado en el aire.

La aportación de Google

En el año 2000, los ingenieros de Google se dieron cuenta que ningún software disponible en el mercado sería capaz de ayudarles a afrontar el enorme reto que tenían entre manos: indexar y organizar toda la información contenida en una Internet en crecimiento constante. Entonces, desarrollaron una nueva infraestructura de almacenamiento de datos, basada en dos sistemas: uno de gestión de archivos y otro de proceso de datos que permitía separar el trabajo entre diversos servidores de gran tamaño que trabajaban de forma paralela. Esta arquitectura fue la base que utilizó Doug Cutting para crear Hadoop.

En 2009 los ingenieros de Google publicaron un artículo en la revista Science en la que explicaron cómo fueron capaces de predecir la propagación de la gripe invernal en Estados Unidos, no sólo a nivel nacional, sino incluso en regiones específicas.  Lo hicieron cruzando más de 50 millones términos de búsqueda con y los datos de propagación de la gripe entre 2003 y 2008.

Su enfoque fue rompedor. En vez de comprobar si los usuarios buscaban unos términos en concreto, procesaron un total de 450 millones de modelos matemáticos para lograr encontrar 45 términos de búsqueda que integrados en un único modelo presentaban una correlación fuerte con los datos de propagación de la enfermedad, permitiendo predecir en tiempo real el desarrollo de la gripe. Con ello habían encontrado la forma ideal de explotar grandes volúmenes de información.

La evolución del Big Data hacia la empresa tradicional

De ahí en adelante un puñado de empresas, principalmente gigantes de internet como Google, Facebook y otras, cuyo modelo de negocio estaba asociado a una explotación intensiva de la información, hicieron del Big Data una parte esencial de su negocio. La gran mayoría de empresas tradicionales permanecían ajenas a esta revolución, pero por poco tiempo.  Poco a poco algunos sectores como el financiero (Banca Online, Trading), la distribución (Amazon y demás), comenzaban a afrontar escenarios realmente complejos de gestión de la información.

Gracias a los sistemas tradicionales de BI (Data Warehouses, ETL´s, etc..), las empresas tradicionales han sido capaces de contar con una visión única de empresa integrando la información procedente de múltiples sistemas y aplicaciones de negocio, pero muchas se encuentran en un momento en el que esto empieza a no ser suficiente.

La apertura de los mercados y la intensificación de competencia obliga a una integración cada vez más estrecha de la cadena de suministros y la cadena de valor. El comercio online, no solamente entre empresas y cliente final sino también en los mercados b2b, ha acentuado estas necesidades de integración, al aportar unos volúmenes de información cada vez más mayores. Las necesidades de gestión de la información son mucho más complejas que las que teníamos años atrás, en los que una empresa con su ERP tradicional y unas pocas herramientas de ofimática para usuarios era capaz de satisfacer sus necesidades de forma razonable.

 

El inevitable encuentro entre empresas tradicionales y Big Data

El alza de los grandes proveedores de servicios de Internet ha sido a costa de la erosión e incluso desaparición de grandes sectores de la economía tradicional. Al igual que los fabricantes de carromatos sucumbieron ante el auge de los Daimler y Ford, las páginas amarillas y guías telefónicas, han sido barridas por eficacia de los servicios de búsqueda ofrecidos por Google. ¿Cuándo fue la última vez que consultó una guía telefónica?

Amazon, que comenzó con un portal de internet en el que se podían comprar los libros de escasa tirada y que difícilmente encontraríamos en las estanterías de una librería local, se ha convertido en una especie de bazar universal que está transformando el negocio de la venta detallista. Ha supuesto el fin de muchos comercios tradicionales, pero a su vez ha sabido transformarse en una plataforma que actúa como escaparate en el espacio digital para miles de pequeñas empresas y particulares que ofrecen sus productos a través de esta web.

La lista de ejemplos podría ser mucho más larga, pero al final todo se resumen en compañías que han sabido aprovechar el potencial que nos ofrecen tecnologías como el Big Data para crear y desarrollar modelos de negocios que generan más valor para los clientes.

En definitiva, nada nuevo bajo el sol, los peces grandes son los primeros que han comenzado a sacar partido a una nueva revolución tecnológica que por otro lado a convertido a algún pez chico en tiburón (Facebook, Amazon, Google), pero conforme la tecnología se ha ido asentando y los costes de acceso y explotación se han ido reduciendo, el Big Data se empieza a convertir en una necesidad para no convertirnos en pez muerto.

Día internacional de la protección de datos

El pasado 28 de enero fue el día internacional de la protección de datos, una jornada organizada por el consejo europeo para promover las buenas prácticas relacionadas con la protección de datos. Esta jornada no sólo es celebrada en la Comunidad Europea, sino que también se celebra fuera de sus fronteras bajo el nombre de “Data Privacy Day”.

La jornada se basó en el desconocimiento que los ciudadanos europeos tienen en cuanto a la privacidad de sus datos y la falta de confianza de los mismos a ceder información personal para acceder a servicios gratuitos en internet (Redes sociales y servicios de e-mail entre otros)

Este tipo de jornada pone de manifiesto la importancia de la seguridad en los datos para las empresas, más aún con la revolución industrial 4.0 y toda la transformación digital que ello conlleva.

A esto se suma el interés por los hackers en realizar ataques informáticos a los sistemas cloud (como el ocurrido hacia Amazon en 2015) ya que son objetivos muy interesantes para estas personas. No obstante, son amenazas potenciales de las que los proveedores cloud están concienciados y preparados.

Las empresas, al adquirir un servicio de este tipo, deben conocer dónde y de qué manera está almacenada su información, la seguridad de la misma depende en gran manera de ello. De esta manera, la propia empresa podrá escoger qué tipo de protocolos/sistemas de seguridad aplica a su centro de datos para cubrir sus necesidades de la mejor manera posible.

Por ello, la elección de un servicio cloud potente debe ser la premisa de toda empresa que quiera sumarse a esta cuarta revolución industrial, y la mejor manera de lograrlo es a través de un partner de confianza, con experiencia suficiente para encontrar la solución que más se adapte a las necesidades de su empresa y que pueda gestionar su proyecto de transformación digital.

Tendencias TIC-Cloud 2017

2016 ha sido un año importante para las TIC. El auge de las tecnologías cloud y la transformación digital de las empresas ha sido notable en cuanto a las cifras en la facturación de estos productos y servicios. Además, el aumento del interés hacia las TIC y la transformación digital por parte de las propias empresas, plantea proyectos de mejora y de implantación de estas tecnologías.

La movilidad y la conectividad han dejado de ser un plus para ser algo obligado a tener para las aplicaciones y programas profesionales. El hecho de que estas herramientas se puedan manejar desde cualquier dispositivo y desde cualquier lugar es algo que se presupone a la hora de adquirir tecnología y más contando con el auge que ha tenido (y que tendrá) el IoT.

Siguiendo con esta línea, las soluciones cloud terminaron 2016 con un elevado protagonismo, que seguirá sin duda en 2017 mediante las soluciones IaaS, Paas y SaaS. Este tirón también se ve favorecido con el auge del Big Data, que aprovecha estas infraestructuras para llevar a cabo las analíticas y la parte de Business Intelligence.

Asimismo, y apoyándose en las tecnologías mencionadas, el machine learning y la inteligencia artificial serán otra gran tendencia este año (coches autónomos, software predictivo, asistentes domésticos…). La madurez de estos programas y dispositivos hará posible muchos de los proyectos que se plantearon meses atrás pero no se pudieron llevar a cabo.

La seguridad pasará también a llevarse una parte importante de las inversiones en TIC dado que el año pasado se registraron numerosos ataques a las infraestructuras de grandes compañías (Yahoo por ejemplo), de manera que serán visibles soluciones en cuanto a software de seguridad en la nube. La calidad de estas será un factor diferencial para los proveedores de infraestructuras cloud.

Según parece, tenemos ante nosotros un año interesante en cuanto a novedades y a tecnología se refiere, además de una fuerte inversión por parte de las empresas en su transformación digital sumándose a la industria 4.0. Veremos lo que nos deparan los próximos meses.

La importancia de la nube en la transformación digital

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Cada vez es más frecuente oír hablar de transformación digital , revolución industrial 4.0 o el internet de las cosas, y es curioso que sea cual sea alguno de los tres temas mencionados, frecuentemente aparezcan asociados a los sistemas Cloud.

La razón de esta concurrencia es su estrecha relación: la transformación digital de las empresas propicia el internet de las cosas, lo que da como resultado la revolución industrial 4.0, y la puerta de todo ello es la nube.

Esta nube es en esencia una infraestructura de software a la que se puede acceder de manera remota desde (cualquier) dispositivo con conexión a internet, lo que facilita enormemente la movilidad de los trabajadores de la empresa entre otras ventajas.   No obstante existen otros aspectos algo más técnicos, como la seguridad de los datos, que marcan la diferencia entre las características del servicio.

Hay que tener en cuenta que el Cloud Computing no sólo es una bonita estrategia de márketing con la que sorprender a los demás (que también puede funcionar), sino que es una nueva forma de concebir el software que impulsa a su empresa hacia un nivel de conexión mayor, dotándole de plena operatividad y sin preocuparse de la infraestructura en sí sino de su propia actividad empresarial. Todo ello tanto desde su oficina como desde cualquier punto físico con conexión a internet.

La transformación digital de su empresa pasa por la nube. El objetivo de la revolución industrial 4.0 es la conectividad total, haciendo fácil el acceso a la información requerida en el momento en el que se precise, así como agilizar el IoT mejorando las comunicaciones entre los dispositivos y máquinas empleadas.

Existen además diferentes tipos de nubes, con lo que las empresas pueden configurar sus plataformas Cloud en función a sus necesidades, lo que añade a esta transformación una ventaja más.

Las previsiones de inversión en TIC por parte de las empresas para sumarse al carro de esta transformación digital son también optimistas. Éste es otro factor a tener en cuenta dado que se espera que, de media, el 50% de este tipo de inversiones en el medio plazo sea para los entornos Cloud, una cifra considerable.

Siguiendo la línea de las inversiones, una ventaja fundamental en este área es el cambio de coste de capital a coste operativo. Esta infraestructura no es un activo para la empresa, por lo que se evitan las amortizaciones y el largo plazo, pasando a un corto/medio plazo más dinámico y adaptable a las necesidades específicas de la empresa en cada momento.

A fin de cuentas, los entornos Cloud serán la referencia en el corto plazo, por lo que estar preparado para ello, tanto con una buena infraestructura así como con un socio de confianza, será lo que marque la diferencia.

La movilidad en servicios de atención al cliente

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Existen actividades de la empresa que tienen un contacto mucho más estrecho con el cliente, tales como los Servicios de Atención al Cliente y Mantenimiento. Para poder ofrecer un estos servicios de manera competitiva y con unos mínimos estándares de calidad se necesita tener una cercanía total en el cliente que ha de traducirse en los siguientes puntos:

  • Cobertura: El servicio ha de ofrecer una cobertura suficiente a los clientes de la empresa en igualdad de condiciones. Esto es decir cualquier cliente que haya comprado un producto de la empresa tienen derecho al mismo nivel de atención sin importar la ubicación en la que se halle.

Esta cuestión que es muy fácil de enunciar pero muy difícil de lograr, ha de ser un pilar básico en la oferta de cualquier empresa en la que los servicios de mantenimiento y de atención al cliente juegan un papel importante.

 

  • Tiempo de respuesta: El tiempo de respuesta en servicios de atención al cliente, especialmente en postventa, mantenimiento y reclamaciones  es muchas veces considerado como uno de los atributos más importantes del producto en sí.  Por lo tanto, las empresas que son capaces de destacar en este aspecto cuentan con una ventaja competitiva muy importante frente a sus competidores.
  • Calidad del Servicio: Por calidad del servicio entendemos no solamente la capacidad de prestar los servicios conforme a lo pactado y ofrecido por la empresa sino además cumpliendo con las expectativas razonables del cliente.  El concepto de calidad puede englobar los dos puntos anteriores aunque su alcance es mucho más amplio.

¿Cómo pueden las soluciones de movilidad ayudar a conseguirlo?

El primer y principal efecto de las soluciones de movilidad es permitir a los operarios y técnicos de servicio estar más cerca del cliente y sus ubicaciones, con lo cual obtenemos una mejora directa en los dos primeros puntos, una mayor cobertura y un mejor tiempo de respuesta.

Al reducir la cantidad de tiempo que el personal necesita pasar en sede, rellenando partes, haciendo reuniones, etc.. se consigue que puedan dedicar una mayor parte de su jornada laboral a realizar las actividades características de su puesto de trabajo que generan  más valor para la empresa, en este caso la prestación de servicios frente a tareas de tipo administrativo.

Además las soluciones de movilidad permiten también además abrir un canal directo de comunicación entre los clientes y los operarios lo que ya de por si mejora la calidad del servicio. Además al tener a los distintos equipos pegados al terreno su tiempo de respuesta se ve reducido enormemente.

Además de evitar que los técnicos  tengan que ir a la oficina a rellenar partes, con las modernas técnicas de captura de datos de los dispositivos móviles se reduce enormemente el tiempo necesario a invertir en tareas de reporting del trabajo realizado.  Y no solamente mejoran la productividad además nos permiten tener una información mucho más veraz, puntual y de mejor calidad, lo que nos servirá de excelente base para un proceso de mejora y adaptación continuo. 

Además aprovechando las capacidades de geolocalización que incorporan la práctica totalidad de los dispositivo podemos hacer una gestión mucho más eficientes de nuestros equipos y flotas, mejorando una vez más el tiempo de respuesta.

En resumidas cuentas, las soluciones de movilidad tienen un enorme potencial para la mejora en todas las actividades que giran entorno al  cliente y todo parece apuntar que en un futuro breve, todas las empresas que no las incorporan tendrán serios problemas para mantener su competitividad en las áreas de atención al cliente.

Cloud Computing – Bienvenidos al futuro

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Cada vez utilizamos más la nube, tanto en nuestra vida profesional como en la personal. Nubes como Dropbox, Google Drive o iCloud forman ya parte de nuestro día a día.

En el mundo empresarial la nube también ha adquirido importancia por sus ventajas frente a las “tradicionales” aplicaciones y sistemas on-premise en muchos casos.

La ventaja principal del “salto a la nube” es la menor complejidad en la gestión de las IT, lo que se traduce en una mejor gestión de sus recursos, económicos y humanos, ahorrando costes y mejorando su eficiencia. Además, permite la mejora de la actividad empresarial llegando éstas a ser visibles incluso en medio año.

Otra gran ventaja con la que cuentan la nube para las empresas es que ofrecen a éstas la posibilidad de utilizar tecnología de última generación con un coste reducido. Esto es debido a que las nubes están físicamente emplazadas en grandes centros de datos que utilizan equipos punteros, ahorrándoles a sus clientes los gastos de compra y mantenimiento y permitiéndoles modificar el tamaño de dichas nubes en el caso que fuese necesario sin que esto suponga un quebradero de cabeza (y más recursos).

Ahondando en este tipo de instalaciones, las empresas cuentan con la ventaja de que estos centros poseen grandes medidas de seguridad tanto en el acceso físico como en el acceso digital. Medidas como vigilancia 24 horas, control de acceso mediante sofisticados sistemas de seguridad biométricos, cortafuegos, cifrado multicapa…son sinónimos de tranquilidad a la hora de que las empresas decidan dar el paso de almacenar y trabajar con sus datos en la nube.

Asimismo, la imagen corporativa de la empresa se ve afectada positivamente dado que los centros físicos donde se almacenan las nubes tienen un impacto ecológico menor que si cada una de las empresas tuviese su propio centro de servidores. Esto es debido a que estas instalaciones utilizan sistemas eléctricos menos dañinos para el medio ambiente además de reducir su consumo energético. Además, al emplear menos hardware, la huella ecológica de estos centros se ve reducida en el largo plazo debido a que se producen menos residuos.

Las estimaciones sitúan a los sistemas cloud como un nuevo estándar en lo referente a sistemas y aplicaciones empresariales. Se calcula que en el medio plazo la práctica totalidad de las empresas de todo el mundo estén inmersas en proyectos de transformación digital de este tipo.

Conforme a estos datos, lo sensato sería entonces encontrar un socio de confianza con experiencia en este tipo de plataformas para embarcarnos en un proyecto de estas características, alguien que pueda llevar a nuestra empresa un paso hacia adelante.

El retorno de inversión en la transformación digital

Cualquier inversión en el mundo de la empresa ha de ser medida contra los beneficios que produce y los proyectos tecnológicos no pueden una excepción. Para medir el retorno de inversión debemos de centrarnos en aspectos específicos y concretos, que podamos convertir en números irrefutables, que a su vez puedan ser convertidos en barras de colores con los que adornar nuestras presentaciones.

La medición del rendimiento empresarial se basa la consideración de elementos tangibles pero lamentablemente las decisiones importantes en el mundo de la empresa se mueven casi siempre en el terreno de lo abstracto.  Por eso la dirección de una empresa dista mucho de ser un asunto técnico donde nos limitamos a aplicar una serie de reglas, como quien opera una máquina o realiza un cálculo. Al contrario, la gestión consiste entre otras cosas en la toma de decisiones, casi siempre con importantes umbrales de incertidumbre.

Algunas de esas decisiones pueden tener resultados dramáticos: la apertura de nuevos mercados, líneas de negocios, fusiones o adquisiciones e incluso la desaparición de la empresa. La medición cuantitativa de decisiones de ese calibre se antoja un ejercicio fútil e inútil, cuando no un intento vano por justificar los propios sueldos. Cuando la continuidad de un negocio está en juego lo importante es acertar, si la cosa no funciona todo dará igual. Y si por el contrario el tiro sale bien será bastante más fácil averiguar porque las cosas han funcionado.

La transformación digital es uno de esos claros ejemplos donde una decisión puede significar la supervivencia de la empresa. ¿Significa esto que debemos de ir a tontas a locas con la transformación digital? Para nada, en un movimiento de esta índole hay que estar todavía más atentos si cabe, simplemente tenemos que estar preparados, porque un cambio de esta naturaleza puede acabar modificando la naturaleza misma de nuestro negocio. Lo que está claro es que debemos ser audaces para admitir y asumir nuestro umbral de incertidumbre.

La transformación digital tiene profundas implicaciones en la empresa afectando a cuestiones claves como la estrategia, cultura, procesos, capacidades y operaciones. Determinar el ROI que puede tener un cambio de tal magnitud es una tarea inconmensurable si la abordamos con seriedad y amplitud de miras. Es un ejercicio inútil si simplemente queremos obtener un conjunto de cifras sobre un papel.

El verdadero ROI de afrontar sin tapujos y por parte de toda la organización un proceso como éste sólo puede venir años después, viendo cuál es la posición de mercado de la empresa. Cómo le ha ido a otras empresas que no han sabido afrontar éste y cómo han evolucionado otras que sí que han sido punteras en la transformación digital.

Esta no es una decisión al uso en la que intentamos simplemente sustituir una máquina vieja y tener que decidir entre varios modelos en base a unos criterios técnicos. No, aquí estamos hablando del gran juego, de decisiones a vida o muerte.  

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