Breve historia del software empresarial y soluciones de negocio (I)

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Durante sus comienzos, la consultoría de soluciones IT estuvo muy ligada a tecnologías concretas y más específicamente a fabricantes y productos.  Por aquella época la utilización de medios informáticos para la gestión de procesos de negocio era algo totalmente novedoso. El salto a lo digital era un paso enorme y costoso que solo las empresas más potentes podían permitirse. Faltaba conocimiento, experiencia y sobre todo había importantes interrogantes sobre la repercusión que pudieran llegar a tener este tipo de tecnologías y cuál iba a ser su grado de penetración en la empresa.

Fue la época dominada por IBM y otros fabricantes que imponían sus sistemas propios y controlaban cómodamente el mercado. Las aplicaciones de negocio eran muy limitada y sus interfaces de usuarios cuando menos arcaicas. El manejo de las grandes computadoras era cosa de técnicos muy especializados y su velocidad, al estar basadas en soportes de almacenamiento como cintas y tarjetas perforadas era más que limitada. En aquella época la informática y los ordenadores era algo que de manera inconsciente se asociaba a la ciencia ficción y nadie en su sano juicio se planteaba el tener uno en casa. El negocio de la consultoría IT (todavía no se había ni tan siquiera inventado ese término), era muy reducido y cubierto por personas con un claro perfil técnico, que en la mayoría de los casos tenían una formación científica: físicos, matemáticos, etc..

A finales de los 70 comenzaron a emerger los primeros fabricantes de software empresarial: Oracle, JD Edwards, SAP, Baan, ofreciendo soluciones de contabilidad, finanzas y  MRP que a las postre se convertirían en el embrión del concepto de ERP. Conforme las soluciones de negocio fueron adquiriendo mayor complejidad la vertiente del negocio correspondiente a consultoría empezó a ganar peso con respecto al aspecto técnico y de desarrollo.

La revolución del ordenador personal y las soluciones en red

La aparición de los ordenadores personales supuso toda una revolución social, su presencia comenzó a ser mucho más habitual. A principios de los 80 las computadoras monocromáticas para uso personal comienzan a extenderse. Todavía tenían que ser manejadas mediante tediosas líneas de comandos, pero el disponer de un teclado y una pantalla en que se podían visualizar textos y elementos gráficos muy básicos ayudaba bastante. Poco a poco los ordenadores personales de las empresas  comenzaron a conectarse a servidores centrales. Con el lanzamiento de la versión Oracle 3.0 en lenguaje C la primera base de datos que podía ser usada  tanto en mainframes, como en ordenadores personales o servidores, se dió un paso de gigantes en la arquitectura abierta de sistemas IT. Este hecho supuso un hito no solamente para Oracle, sino también para otros grandes fabricantes del mercado como JD Edwards y SAP.

Esto unido la llegada del PC y los sistemas operativos de Microsoft, más concretamente el Windows, que acercó el uso las computadoras a un público mucho más amplio al ofrecer una interfaz gráfica más sencilla y un dispositivo de interacción mucho más amigable como el ratón y que apenas dependía de las tediosas líneas de comandos. Las interfaces gráficas unidas al uso del ratón, inventado por Xerox a mediados de los 70, terminó de acercar el uso de ordenadores al gran público.

El modelo cliente-servidor

La llegada del modelo cliente-servidor sin duda supuso otro gran hito, a pesar del desarrollo de los PC´s y la popularidad de uso, estos no podían competir con las capacidad de los mainframes y sus terminales en cuanto al uso de datos compartidos y protocolos de seguridad que garantizaban la integridad de la información, que en última instancia era almacenada en un único repositorio.

Conforme los PC´s se fueron haciendo más potentes y baratos, se comenzaron a crear los servidores, máquinas más potentes que servían como proveedores de información para redes de computadoras almacenando información y distribuyendola entre el resto de computadoras de la red.

Básicamente los hitos anteriores marcaron la base para las soluciones de negocio, otros hechos como la difusión de internet, las aplicaciones web, los dispositivos móviles, etc.. han supuesto un gran impacto pero no del mismo calibre. Si nos damos cuenta, hoy en día la mayor parte de usuarios en el ámbito empresarial sigue conectado a equipos con teclado, ratón y pantalla, con equipos más potentes y pantallas más nítidas, pero de igual forma que hace veinte años. La práctica totalidad de las aplicaciones empresariales siguen el esquema cliente servidor, ya sea bajo redes LAN, arquitectura web o su versión más avanzada denominada como cloud. Está claro que sigue habiendo una evolución, pero desde el momento que estamos narrando la evolución comenzó a ser más lenta y lo será todavía más.

Este es un concepto que ha sido muy explorado por los historiadores de la tecnología y que se repite a lo largo de todas las innovaciones tecnológicas, desde las herramientas de piedra hasta el motor de explosión. Al principio hay una explosión de desarrollo pero toda la tecnología alcanza su techo. En el caso de los ordenadores hay varias barreras físicas y lógicas que son infranqueables. La primeras son las matemáticas y el desarrollo de la lógica, que son la base de los ordenadores y la programación.

Luego existen barreras físicas que han enviado a  Ley de Moore han convertido la Ley de Moore en papel mojado, tal y como el propio Moore ha reconocido y que van más allá de las limitaciones físicas como la velocidad de la luz y la naturaleza atómica de la materia. Los procesadores actuales se fabrican con unas distancia de 14 nanómetros entre transistores, parece ser que llegado este punto es difícil seguir con el ritmo de hacer cada vez transistores más pequeños, ya que por debajo de ese nivel el calor no se disipa correctamente.

Es interesante conocer el enfoque aportado por el siguiente programador y especialista en diseño web, que hace basandosé en el ejemplo de la industria aeronautica: http://idlewords.com/talks/web_design_first_100_years.htm  . Algo muy parecido a lo que ha ocurrido en la industria aeronáutica está pasando en el sector IT. Como ejemplo más reciente  podemos contemplar el de las pantallas de visualización de datos, limitadas por nuestra agudeza visual. Con el lanzamiento de la pantalla Retina, se logra una densidad de píxeles por pulgada a partir de la cual ya no tenía ningún sentido seguir aumentando la resolución ya que se hace prácticamente indistinguible.

El ROI en la Transformación Digital

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Hasta hace unos años, e incluso a día de hoy, las inversiones realizadas en las empresas se medían mediante su ROI (Retorno de la inversión), de manera que al calcular el indicador, los responsables de dicha inversión podían sopesar si era interesante o no realizarla para mejorar el funcionamiento de la empresa.

Este concepto se sigue manteniendo en las empresas y se aplica a la práctica totalidad de los activos tangibles e intangibles de las mismas, pero, desde la llegada hace unos años de la transformación digital, este concepto se ha encontrado con limitaciones debido a la incertidumbre de los nuevos activos digitales y su impacto directo en la cuenta de resultados de la empresa.

En esencia, lo que plantea la transformación digital es ahorrar tiempo y costes a la empresa mediante la automatización de procesos, minimizar gastos y aumentar la eficiencia y la productividad tanto de la empresa como de sus trabajadores. Esto lo consigue mediante dispositivos digitales (ordenadores, smartphones, tablets, wearables, etc.) y mediante sistemas informáticos de gestión empresarial.

El problema entonces radica en que las métricas tradicionales y generalistas, como el ROI, no tienen la capacidad suficiente para medir de manera precisa el impacto que producen en la empresa estas inversiones digitales.

Además, cada empresa es un “ecosistema” diferente, no se puede generalizar dado que cada caso es muy distinto al anterior y no existen dos casos iguales con las mismas necesidades y objetivos, por lo que una inversión de este tipo tiene muchas medidas, como los indicadores de rendimiento de los AdWords en las campañas de márketing y publicidad digital (número de clics en banners, coste por conversión, tasa de conversión…) o de la conversión digital/la digitalización de diferentes áreas de la empresa (logística, RRHH, Finanzas, Ventas…).

Cada empresa tendrá que sopesar y estimar qué es lo que necesita y qué es lo que le va a permitir ahorrar más costes generando a su vez más ingresos, tratando esta previsión como un presupuesto para poder después compararlo con la medición real de lo que de verdad se ahorre y obtenga de beneficio a lo largo del tiempo. En definitiva: no se puede generalizar.

Este tipo de inversiones suelen realizarse en las áreas de la empresa donde la tecnología está evolucionando rápidamente, dificultando aún más el cálculo del retorno de la inversión dado que los rendimientos de esta tecnología suelen ser especulativos.

Entonces, al no saber cómo, cuándo y de qué manera vamos a recuperar la inversión ¿Merece la pena asumir el riesgo que conlleva? La respuesta es sí.

Hoy en día los clientes, el entorno e incluso la competencia han evolucionado (digitalmente), por lo que no son iguales que hace unos años. Por lo tanto, si se siguen haciendo las cosas como antes, no funcionarán de igual manera. De modo que se debe evolucionar, dar un paso hacia adelante para adaptarse a las nuevas exigencias de los clientes, a la competencia y al nuevo entorno. En definitiva, transformar digitalmente nuestra empresa para poder ser más competitivos.

Además, esta digitalización es apreciada por el cliente como un factor diferencial. Asimismo, para la empresa, es una ventaja competitiva frente a las demás, aportando un valor añadido que se refleja en la atención de las necesidades del cliente y que le permite reducir tiempos y costes, como se ha mencionado antes, aumentando la eficiencia de la misma.

En conclusión, el beneficio que buscamos mediante la transformación digital de la empresa es una reducción significativa de los costes utilizando estas nuevas herramientas, realizando más tareas en el mismo tiempo aumentando así la competitividad de la empresa y ser entonces más atractivos para el cliente.

Por otro lado, no existe un método o métodos precisos con los que las empresas puedan medir el retorno de la inversión en su transformación digital, pero sí pueden tener la seguridad de que mediante esta transformación ahorrarán tiempo y dinero, lo que, a la larga, beneficiará con creces el rendimiento de la empresa y esto se verá reflejado en su cuenta de resultados.

Wearables: bienvenidos a la era post-pc

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A día de hoy utilizamos dispositivos electrónicos para casi todas las tareas que desarrollamos diariamente: el ordenador para trabajar, el móvil para comunicarnos, robots de cocina, aspiradoras autónomas, sistemas de navegación en los coches, videoconsolas para nuestro tiempo de ocio, etc.

La informática ha cambiado completamente nuestra manera de trabajar, empezando por los ordenadores, que ayudaron a ahorrar ingentes cantidades de papel en informes impresos y tiempo de trabajo invertido en el análisis de datos, y siguiendo por los dispositivos móviles, que nos permitieron trasladar dichos ordenadores a cualquier lugar.

El último horizonte tecnológico alcanzado ha sido la era “post-pc”, donde los ordenadores tal y como los conocemos han sido reemplazados en muchos puestos de trabajo por los dispositivos móviles, como los smartphones y las tablets, y recientemente, por los wearables o dispositivos portátiles.

Estos últimos están experimentando un alto crecimiento en cuanto a su uso en el entorno empresarial debido a su manejo intuitivo y, en muchas ocasiones, sin necesidad de usar las manos. Esta característica les otorga una ventaja sustancial respecto a los que están sustituyendo, dado que los dispositivos móviles necesitan una interacción manual para poder ser utilizados.

Los dispositivos portátiles asimismo recopilan datos de diversas fuentes que son, bien almacenados local o remotamente, o bien enviados a otros dispositivos para analizarlos para conseguir información relevante tanto de los procesos que ha realizado el trabajador, información sobre el propio trabajador e información sobre aspectos relevantes a la empresa.

Estos dispositivos son los encargados de recoger los datos, pero no son los encargados de procesar la información que éstos les brindan, necesitan algo más. Éstos necesitan comunicarse con los sistemas informáticos empresariales, como JD Edwards, mediante aplicaciones diseñadas específicamente para ellos.

Estas aplicaciones deben ser intuitivas y sencillas de manejar, a fin de cumplir el objetivo original de los dispositivos: facilitar de la manera más cómoda posible el trabajo al usuario, utilizándolos mediante interacciones manuales rápidas y sencillas o mediante comandos de voz.

Además el interfaz de usuario debe ser acorde al dispositivo empleado, así como su display, de manera que la información solicitada se pueda ver rápidamente y el operario pueda obtener la ayuda que necesite y seguir con su trabajo aumentando así su productividad y, por ende, la eficiencia de la propia empresa.

Los más empleados a día de hoy son los relojes (smartwatches), pulseras y gafas inteligentes (smartglasses). Éstos se emplean tanto en el mundo empresarial como de manera privada por los consumidores, dado que son dispositivos asequibles para este consumidor privado. No obstante, existen otros como anillos, prendas y brazaletes inteligentes que ya pueden adquirirse pero que se encuentran en las primeras fases de desarrollo y todavía no han alcanzado todo su potencial.

Los dispositivos mencionados tienen multitud de aplicaciones en las empresas dado que aumentan la productividad del trabajador al mismo tiempo que aumentan la de la empresa. Además, ésta última, consigue información en tiempo real sobre sus procesos y sus trabajadores, que puede utilizar en beneficio propio mejorando la eficiencia en sus procesos y la calidad del trabajo de sus empleados.

A día de hoy, los sectores que más utilizan esta tecnología son los sectores de logística, fabricación/manufactura y la venta al por menor. Estos dispositivos son muy utilizados en las tareas de almacén (picking, organización, inventario, etc.), donde los trabajadores, empleando en este ejemplo las gafas inteligentes, pueden conocer qué artículos y qué cantidad de los mismos son necesarios, dónde están localizados e ir escaneando dichos artículos y sus embalajes a medida que los van recogiendo y empaquetando, completando las tareas encomendadas y sin perder tiempo en utilizar una pistola de escaneo de códigos de barras y una lista, en pda/tablet o papel, de artículos y tareas por completar/recoger.

Estos dispositivos también son interesantes para la formación de los empleados, dado que gracias a la realidad aumentada, los equipos de trabajo del sector de la manufactura por ejemplo, pueden ver rápidamente las piezas o elementos que van a fabricar en el siguiente lote y ser formados mediante esta tecnología de manera mucho más rápida. Asimismo, de manera previa a la formación, el equipo de diseño puede utilizar la combinación de gafas y brazalete inteligentes para diseñar en 3D las nuevas piezas o elementos que posteriormente se fabricarán de una manera más dinámica y visual que en un dibujo en dos dimensiones.

A modo de conclusión, destacaría que la mayoría de estos dispositivos se encuentran en fases muy tempranas de desarrollo y que además algunos conservan una dependencia directa con los dispositivos móviles (smartwatches y smartphones en este caso) que les restan independencia, así que todavía tardarán algún tiempo en alcanzar todo su potencial, tanto en el uso privado como en el uso empresarial, llegando incluso a sustituir a los móviles y tablets en más de una ocasión.

Por ello, estar informado de estos avances tecnológicos podrá marcar la diferencia en un futuro no muy lejano entre su empresa y su competencia en el grado que esté también preparado para adoptar estas innovaciones, mediante la elección de un ERP integrable con esta tecnología, por ejemplo.

Soluciones de movilidad para gestión comercial

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Los comerciales son  y serán gente de acción y movimiento. Siempre se ha dicho que tener un comercial en la oficina es perder dinero. La gente de acción ha de estar en el campo de batalla. Tal vez por esto, los papeles, informes y el trabajo administrativo en general nunca han sido la predilección gremio comercial.

Y  tienen razón, las redes comerciales han de ser rápidas y flexibles, siempre pegadas al terreno, con la máxima capacidad de cobertura para no dejar escapar ni una sola oportunidad. Por eso las apps para tablets y smartphones suponen una gran oportunidad para todas las empresas  que quieran mejorar la eficiencia y capacidad de respuesta de su red comercial al dotar a sus comerciales de la movilidad que necesitan.

Pero para poder cumplir esa misión con solvencia, una solución de movilidad ha de cumplir al menos una serie de requisitos mínimos. A continuación hacemos un repaso a las principales funciones que ha de cubrir un sistemas de soporte a la actividad  comercial:

  • Acceso todo tipo de información acerca del cliente: El comercial vive por y para el cliente y necesita información, puntual precisa para poder realizar su  trabajo. Direcciones, contactos e históricos de pedidos, pero no solamente eso, también datos sobre sus respuestas a las campañas de marketing, navegación en la página o historiales de reclamaciones y comunicaciones con los centros de servicio al cliente. 

Ofrecer toda esta información de una manera integrada y conectada es todo un reto para  los desarrolladores de aplicaciones, ya que generalmente se halla dispersa en muchos módulos del ERP e incluso otros sistemas. Para que sea útil para el comercial tiene que estar perfectamente integrada y permitir la navegación de un aspecto a otro de la información del cliente de la manera más rápida y sencilla posible, sólo así podrá dar respuesta a las necesidades y planteamientos de cada cliente.

  • Acceso al  catálogo de productos y soluciones de la empresa, así como disponibilidades y tiempos de entrega:  No basta con saber todo lo necesario sobre el cliente, también el comercial ha de disponer de toda la información necesaria sobre los productos de la empresa.

Idealmente esa información no se ha de limitar a nombres, códigos de producto, precio, número de unidades disponibles y plazo de entrega. Ha de ser lo más completa posible con reseñas, fotografías, enlaces a manuales, valoraciones, etc.. Todo lo que podamos imaginar, ya que cuando vamos a un cliente  nunca sabemos al 100% que es lo que nos va a pedir. Por lo tanto, si el vendedor tiene en la palma de su mano toda la información disponible, aumenta sus posibilidades de convertir la visita en una buena venta. No debemos olvidar que un comercial es en primer lugar un proveedor de información.

  • Posibilidad de configurar presupuestos, cotizaciones y cursar pedido: Conseguir pedidos es cada día más difícil, por eso es necesario que cuando un comercial consigue un compromiso de compra por parte del cliente, este pueda ser formalizado cuanto antes, eso es capacidad de respuesta. La importancia de este hecho es tan obvia que apenas merece la pena ser explicado. Solamente señalaré que detalles de este tipo  son los que a la larga forja una buena imagen de nuestra empresa frente al cliente y nos ayuda a conseguir su fidelización.
  • Capacidades de geolocalización: Un buen comercial suele saber la ubicación de sus clientes, aunque cuando se manejan muchos esto puede ser realmente difícil. Además muchas visitas suelen ser de prospección y de visita a nuevos clientes, por lo tanto los sistemas de CRM han de tener una buena integración o incluso incorporar un software GPS que nos guíe hasta la ubicación del cliente con sólo hacer un click en nuestra app.
  • Automatización de tareas administrativas: Es lógico que la empresa quiere ejercer un cierto control y supervisión sobre el trabajo de la red comercial, en aras de una mejora continua. Pero este control ha de traducirse en la menor carga de tareas administrativas para el comercial posible.

Existen muchas formas en las que los dispositivos móviles pueden ayudar  a aligerar esta carga. Por ejemplo un dispositivo con posibilidades de geolocalización puede rellenar una parte importante de los datos sobre la visita o la acción comercial realizada. Mediante software de captura de voz, el proceso de reporting de la actividad comercial puede hacerse mucho más rápido y sencillo. Por último mediante la captura de imágenes y software de gestión de gastos, la gestión gastos puede ser automatizada en gran medida.

  • Herramientas de productividad personal: Este apartado es muy variable y depende mucho de la actividad de cada empresa. Por ejemplo los comerciales de muebles a medida pueden incorporar una aplicación para tomar medidas precisas, etc.  Este tipo de herramientas puede ser algo más costoso, pero a su vez también pueden convertirse en elementos diferenciadores.

Existen muchas más posibilidades que variarán dependiendo de las necesidades pero sin duda los puntos anteriores son una buena base a la hora de plantearse qué elementos ha de tener una solución de movilidad para la fuerza comercial.

Control de la tesorería en la empresa: Sage XRT Treasury

shutterstock_77387857La prioridad de cualquier empresa es centrarse en las actividades que generen un mayor valor tanto para sus clientes como par sí mismas. No obstante, debe dedicar también un número de horas concretas a tareas administrativas que, en principio, no generan valor pero sí son necesarias para un correcto funcionamiento de la empresa.

Es en este punto donde las empresas encuentran dificultades para equilibrar el tiempo dedicado a ambas actividades. Estas tareas administrativas suelen ser tediosas y necesitar bastantes personas realizándolas de manera exclusiva, requiriendo recursos que se podrían derivar para realizar otras acciones. Por lo tanto, toda ayuda en esta área es bienvenida.

Para agilizar estos trámites las empresas cuentan con diferentes herramientas para tener al día su contabilidad, desde las clásicas hojas Excel, a los módulos contables de sus sistemas ERP.

Por lo general, uno de estos dos sistemas, o la conjunción de ambos, suele funcionar bien. Pero a medida que la empresa crece, bien sea en número de clientes, número de cuentas o número de bancos, entre otros aspectos, estos sistemas no suelen cubrir todas las necesidades existentes o no hacerlo a la velocidad que se precisa.

Para ello, existen herramientas potentes y sólidas, como Sage XRT Treasury,  que solucionan todos estos problemas y se integran a la perfección con los sistemas ERP implantados en la empresa.

Esta herramienta proporciona un control total sobre la tesorería y sus efectos en la contabilidad de la empresa, reduciendo los costes financieros y mejorando los flujos de caja entre otras ventajas.

Entre ellas cabe destacar la coordinación bancaria que ofrece, permitiendo comparar el estado de cuentas de todos los bancos con que los que se trabaje con la tesorería de la empresa, conciliando los asientos contables con los movimientos de las cuentas de los bancos. Un control sobre la contabilidad de la empresa, en coordinación con los bancos con los que trabaja la misma, ayuda a tomar las decisiones de tesorería y financiación más acertadas y ahorrar importantes cantidades de dinero.

Además de la conciliación bancaria facilita la previsión y el control de la tesorería. La herramienta permite realizar previsiones sobre la tesorería y controlarlas mediante presupuestos y gestionarlos para controlar la financiación. Se incluyen también una completa gestión de los tiempos de pagos y cobros de clientes y proveedores, del efectivo y la liquidez y de los riesgos financieros que se puedan producir.

Asimismo, permite la comprobación automática de las condiciones bancarias, automatizando alertas y el envío de cartas de reclamación en el caso de que éstas cambien sin previo aviso. En suma, la herramienta analiza aspectos como los costes, la situación o las condiciones que la empresa tiene con cada banco para poder controlar y gestionar la financiación y las cuentas que tiene con cada entidad.

Todas estas características son gestionadas mediante un cuadro de mando integral que recoge toda la información recopilada por la herramienta desde el ERP, o la fuente que el usuario estime oportuno, para que toda la información pueda ser analizada de un solo vistazo, pudiendo después acudir al lugar donde desee el usuario o desglosar los datos mediante los menús desplegables e hipervínculos del propio cuadro.

La herramienta también permite exportar la información a documentos de diferentes formatos (Excel, pdf…) a fin de facilitar el trabajo al usuario en el caso de que se encuentre más cómodo en algunos de estos entornos.

A esto hay que añadir que Sage XRT Treasury se ofrece tanto en formato on-premise como en formato cloud, lo que permite a la empresa escoger qué formato le es más beneficioso y emplear la propia herramienta de la manera que le resulte más cómoda.

Todas estas características y ventajas hacen de Sage XRT Treasury una herramienta potente, versátil y única que puede ayudar a su empresa a solucionar sus problemas contables y de tesorería, permitiéndole ahorrar costes, mejorando sus flujos de caja y tomando las decisiones adecuadas en el momento idóneo.

Para más información acerca de Sage XRT Treasury consulta nuestra página del producto.

¿Qué es la transformación digital?

trasnsformacion_digitalLa transformación digital es el nuevo término de moda en el ámbito empresarial. Todo el mundo habla de ella, aunque pocos parecen tener una idea clara de lo que significa, más allá de subir fotos a  Facebook o jugar a algún juego en nuestro smartphone. Parece un contrasentido que en 2016 estemos hablando de la transformación digital, ¿acaso todavía alguien utiliza dispositivos analógicos?¿Cuántos faxes ha puesto usted en los últimos años?  Desde finales de los años 70 el uso de dispositivos digitales ha ido en aumento y su aplicación ha sido casi universal, desde relojes de pulsera hasta ordenadores, pasando por coches, electrodomésticos, ascensores y un largo etc..

Tal vez esta sea la razón principal de la confusión entorno a un fenómeno que por otra parte es absolutamente real,  el término que ha sido escogido para definirlo es confuso. En España existe la costumbre de traducir literalmente casi todos los términos acuñados en Silicon Valley, lo que lleva a no pocas confusiones. Muchas de esta pseudotraducciones no solamente suenan extrañas, además suelen estar gramaticalmente mal construidas y casi siempre se corresponden  con palabras y  expresiones ya existentes en el idioma castellano. Generalmente se opta por emplear el término anglosajón, con lo que no solamente se evita el tedioso esfuerzo de tener que pensar, sino que además se dota de un cierto de aire de misticismo a la “cosa”, que según la creencia popular ayuda a venderla.

En el caso de la transformación digital el término ya venía viciado de fuera. La transformación digital no es más que  el paraguas bajo el que se ha agrupado una serie de aplicaciones tecnológicas basadas en el desarrollo de las redes y protocolos de comunicación además del refinamiento del software y su aplicación en nuevos campos como la comunicación social o el intercambio de información entre dispositivos. Muchas de estas tecnologías y aplicaciones existen desde hace décadas, pero debido a razones de coste y a la falta de  madurez y refinamiento en su uso, eran de difícil aplicación a nivel general en el mundo de la empresa.

La miniaturización y bajo precio de los procesadores, la universalización de las redes de comunicación  y sobre todo la experiencia adquirida durante décadas de desarrollo de soluciones electrónica y de software,  ha permitido que las tecnologías digitales generen nuevos modelos de negocio y paradigmas organizativos que están desplazando todo lo que hemos conocido durante el siglo XX y parte del XIX. Si bien la transición del carbón a la electricidad supuso un gran salto conocido como segunda revolución industrial, estamos convencidos de que el paso del papel al bit supondrá un cambio todavía mayor.

Aparte de este sustrato tecnológico común, las tecnologías y procedimientos englobados en la transformación digital en principio no guardan ninguna relación entre sí, salvo una concurrencia en el tiempo y en el espacio. Son la consecuencia de la aplicación de una misma tecnología en distintos ámbitos, pero al igual que muchos sectores que pueden utilizar una misma tecnología como el motor de explosión o el bombeo hidraúlico, su naturaleza intrínseca es absolutamente distinta. Este es sin duda el factor clave de la transformación digital.

Al ser la información un elemento tan único y diferente para cada sector y cada empresa, no existe una única transformación digital, cada sector y más concretamente cada empresa tiene que definir la suya propia. Este es un proceso complejo en el que la empresa tiene  que tener claramente identificado cual es el valor que aporta a sus clientes, como lo está haciendo y de qué formas puede mejorar ese aporte mediante la aplicación de las nuevas tecnologías a sus procesos.

Esa es sin duda la gran clave para afrontar la transformación digital, no se trata sólo de comprar software, smartphones o de interconectar los dispositivos de la empresa con las aplicaciones de negocio. Se trata más bien de alcanzar una comprensión profunda de nuestro modelo de negocio para poder redefinirlo y adaptarlo a los nuevas tiempos que traen la innovación tecnológica.

El ERP en la nube, estado de la cuestión

Durante los últimos años hemos escuchado hasta la saciedad  que el futuro es la nube, que el cambio era inminente y que ya no había marcha atrás. A día de hoy tras varios años de inminencia, la realidad es que son muy pocos los fabricantes, especialmente entre los del segmento de aplicaciones corporativas, capaces de ofrecer una solución cloud estable, consolidada y ampliamente funcional.  Mientras que en otros tipos de aplicaciones como el CRM la cuota de mercado de las soluciones cloud cubre la práctica totalidad del mercado, en el ERP su presencia es bastante más baja.  ¿Cómo puede ser que el principal software de gestión empresarial esté perdiendo el tren de la nube?

La primera explicación que se suele ofrecer y que de entrada suena a excusa, es la de la complejidad, lógicamente es mucho más difícil adaptar un ERP a la nube que un CRM, pero cuando vemos que algunos fabricantes han sabido hacer los deberes y están ofreciendo soluciones en la nube, no sólo totalmente funcionales, sino siendo más avanzadas incluso que las soluciones tradicionales, al haber captado perfectamente la esencia del formato y ofreciendo capacidades colaborativas y sociales nunca antes vistas en las aplicaciones on premise.

Demasiadas cuentas pendientes

La principal razón de este atraso, es sin duda alguna es el bajo perfil innovador y de inversión de la mayoría de las compañías aprovechándose de las importantes barreras de entrada, los largos periodos de reposición, las dificultades para cambiar de producto por parte de los clientes y su dominio del mercado para adoptar una posición cómoda y rentable. Cómoda en el sentido de que en general la innovación en el producto ha sido escasa, limitándose por lo general a añadir algunas mejoras funcionales y de usabilidad, dependiendo de la envergadura de la actualización, y rentable porque se han dedicado a vivir de los ingresos recurrentes de un mercado cautivo, especialmente desde la desaparición de gran parte de los pequeños fabricantes.

No es de extrañar por tanto que el enorme cambio de paradigma que implica pasar de aplicaciones cliente/servidor on premise a soluciones en la nube se le haya atragantado a gran parte de la industria.  Durante más de una década la mayoría del sector se dedicó a desdeñar abiertamente las soluciones ERP basadas en estándares web. Sólo cuando el avance de las soluciones cloud ha sido algo imparable han comenzado a prestar atención a un modelo de desarrollo que lleva años revolucionando el mundo del software de aplicaciones colaborativas en todos los sectores.

Y es que las soluciones cloud son sobre todo, aunque no exclusivamente, soluciones web. El desarrollo de este tipo de soluciones requiere de un know-how y una experiencia totalmente distintas al de las aplicaciones de escritorio. Cuestiones como la usabilidad, el diseño adaptable a los distintos formatos y navegadores, la interacción con aplicaciones de terceros y demás son altamente complejas. Las soluciones ERP son a fin de cuentas mastodónticas aplicaciones que en los casos más extremos han de ser capaces de soportar miles de usuarios concurrentes. No es fácil por tanto cambiar el modelo de desarrollo de unos paquetes de software tan sofisticados y complejos.

Simplificando hasta el extremo, podemos decir que el desarrollo se divide en dos capas: funcional y visual, lógica de negocio e interfaz de usuario.

El desarrollo web  o front-end tiene más que ver con la segunda capa y ofrece importantes ventajas sobre el tradicional modelo de aplicaciones de escritorio: no hay necesidad de instalar previamente en cada equipo, se puede acceder desde cualquier lugar, pueden soportar cualquier dispositivo con conectividad y diversos clientes web, gracias a las cachés del navegador su velocidad de funcionamiento puede ser prácticamente instantánea. Además la utilización de elementos comunes de la navegación web hace que la adaptación a este tipo de herramientas sea mucho más fácil.

Pero para poder aprovechar todas estas ventajas es necesario un importante esfuerzo por parte del fabricante, además de un importante know-how y trayectoria. No se pueden comenzar a hacer buenas soluciones web de la noche a la mañana. Algunos productos más maduros como JD Edwards llevan ofreciendo una versión web desde 2001 y el producto no ha parado de evolucionar desde entonces. Por mucho que una solución cuente con una potente funcionalidad eso nunca será garantía de que al migrar a web el producto será un éxito. Ciertamente es un modelo de desarrollo complejo y no vemos claro que todos los fabricantes sean capaces de cambiar su modelo de negocio con éxito.

Otro tanto pasa con las aplicaciones móviles y las soluciones de movilidad. Mientras las aplicaciones móviles habían revolucionado ya el planeta, la mayoría de los ERP seguían corriendo sobre un cliente pesado de escritorio y sólo algunos de los sectores con necesidades más específicas como el transporte o la distribución minorista contaban con soluciones que cubrían sólo en parte sus requisitos de movilidad.

 

Pocas opciones para los compradores

A día de hoy, en el mercado del ERP de nivel 1 sólo hay dos fabricantes que tengan productos Cloud: Oracle y EPICOR. El resto de fabricantes se quedan en proyectos y promesas. Oracle ha sabido recoger toda la experiencia adquirida en el desarrollo de soluciones web como: JD Edwards EntepriseOne o Siebel CRM para ofrecer una gama de productos cloud capaz de satisfacer todas las necesidades de la empresa: ERP, Customer Experience, Infraestructura, Planificación y Analítica. Todas ellas de fácil integración para que el cliente pueda configurar una solución de negocio a su medida, sin tener que preocuparse de requerimientos técnicos, hardware, infraestructuras, mantenimientos o cambios de versión.

Y es que el vender soluciones cloud no significa simplemente cobrar un alquiler por el software, implica un profundo cambio de paradigma para poder hacer la tecnología mucho más accesible, integrable y rentable para el cliente.

 

ERP, industria 4.0 y redes M2M

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¿Qué es la industria 4.0? En la adaptación al cine de la novela “Yo robot”, de Isaac Asimov, en mitad de una persecución vemos como el protagonista se introduce en una fábrica de coches. La fábrica está totalmente automatizada, no vemos ni una persona en las zonas de ensamblaje o almacenamiento. Asistimos al ensamble completo de un un producto tan complejo como un coche sin ninguna clase de intervención humana directa. Tal vez este modelo productivo que nos plantea la película, sea una hipérbole, pero viendo esa escena nos podemos hacer una idea más aproximada de los que es la industria 4.0 que leyendo las farragosas definiciones que circulan por la web.

En definitiva es la transformación digital aplicada al mundo de la fabricación. La automatización llevada hasta su último extremo en el que las máquinas realizan todo el proceso productivo. Pero la industria 4.0 es mucho más que eso, significa tener conectados a los centros productivos al cliente, proveedores y múltiples fuentes de datos. Esto a día de hoy no es ciencia ficción. Mediante la integración entre sistemas de gestión y redes M2M, los sistemas son capaces de autorregularse y tomar decisiones en tiempo real en base a los cambios de la demanda, condiciones de la fábrica y suministros, aplicando las reglas de negocio previamente suministradas. Adaptando así el funcionamiento, la organización y la planificación de la fábrica  a las necesidades de la organización y los clientes.

Desde hace más de dos décadas los ERP se han convertido en los principales sistemas de gestión de las empresas en todo el mundo. Si la revolución digital va a transformar todo el sector industrial, que duda cabe de que los ERP no van a quedarse al margen de esta transformación ya que en ultima instancia serán los gestores de todas esta información.

 

Adaptando el ERP para trabajar con redes M2M

La integración de datos provenientes de sensores y dispositivos, como básculas de pesaje, sistemas de gestión de almacén o incluso localizadores en flotas de vehículos no es algo nuevo en las aplicaciones ERP. La cuestión clave es que hasta ahora estas integraciones generalmente eran desarrollos a medida hechos para casos específicos y concretos. En el resto de las ocasiones hablamos de soluciones verticales que establecen propuestas muy concretas para un único sector. Faltaba una arquitectura de solución capaz de integrar los datos provenientes de dispositivos y redes en las aplicaciones de negocio, de forma versátil y dinámica. Permitiendo integrar la mayor cantidad de información útil disponible sin tener que caer en costosos desarrollos y soluciones a medida que necesitan de esquemas rígidos que acaban lastrando la competitividad de la empresa.

A grandes rasgos, las redes M2M integradas con aplicaciones de negocio se componen de cuatro elementos básicos: dispositivos, pasarelas, servidores y aplicaciones de negocio.

Por dispositivos entendemos cualquier aparato capaz de captar información y realizar mediciones sobre diversas variables de interés tales como: localización, movimiento, condiciones ambientales, información de estado de máquinas y un largo etc…

Las pasarelas son dispositivos que se encargan de recoger información de varios dispositivos y filtrar y transformar esa información a formatos estándares para su transmisión a través de internet. El servidor recibe toda esta información que analiza, filtra y almacena en los repositorios de datos del ERP para que pueda ser usada por las aplicaciones de negocio.

Este tipo de arquitectura basada en pasarelas facilita enormemente la integración de datos en las aplicaciones de negocio ya que el servidor simplemente necesita un protocolo para comunicarse con las pasarelas y no uno protocolo y configuración por cada dispositivo a incorporar a la red. Realmente este diseño de red marca la diferencia entre la integración de dispositivos tradicional y el Internet de las cosas…Las pasarelas vienen a ser ordenadores diseñados y dedicados exclusivamente a la recogida de datos, con procesadores especializados y múltiples opciones de conexión y recogida de datos, generalmente tienen un aspecto mucho más robusto que un ordenador normal y carecen de pantalla o teclado ya que se accede a ellos de forma remota. A continuación podeis ver la imagen de una pasarela.

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Para entenderlo todo de forma más clara utilizaremos un ejemplo práctico y tal vez más sencillo de entender que uno industrial, el de una cadena de tiendas. En cada tienda tienda se dispone de estanterías inteligentes que detectan automáticamente cuando un producto es retirado de una estantería, también desde la caja se recoge información de los productos vendidos, además los sensores de la tienda detectan la afluencia total de personas, temperatura, humedad y demás. En lugar de conectar cada uno de esos dispositivos a la aplicación de negocio, con el uso de una pasarela podemos  centralizar la recogida de datos de todos los dispositivos de cada establecimiento en una una pasarela que hará de intermediario entre los dispositivos y el servidor.

Con esta arquitectura de red facilitamos la replicación de este modelo de redes M2M a otros establecimientos de la empresa, además de la integración de datos en el repositorio del ERP.  Las pasarelas M2M además son equipos específicamente diseñados para la recogida de datos provenientes de sensores y su conversión a diversos protocolos, con lo que soportan la mayor carga de complejidad a la hora integrar, además aportan otras ventajas como la seguridad extra en la red.

 

Visualización dinámica de datos: Datos, información, Conocimiento.

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La toma de decisiones en las empresas debe ser un proceso ágil y rápido. Para ello son necesarias herramientas que faciliten la gestión de los informes en tiempo real y permitan a los responsables de los departamentos tomar la mejor decisión en el menor tiempo posible.

Los datos no son información por sí mismos, han de ser destilados para generar el conocimiento que será la base que fundamente la toma de decisiones. Las empresas manejan enormes volúmenes de datos y deben convertirlos a la mayor brevedad posible en información comprensible, útil y eficiente.

Contando con que el tiempo en las empresas es limitado y que nuestra capacidad para asimilar la información es aún menor (la mayoría de los cerebros sólo prestan atención durante un máximo de 45 minutos), necesitamos herramientas que sinteticen la información en formatos que faciliten su comprensión.

Para ello, los datos tienen que ser ordenados y organizados para que muestren la información que el usuario está buscando. La consecución de estos procesos puede distorsionar la información que se quiere dar, por lo que el usuario deberá crear jerarquías y modelos organizativos para garantizar la integridad y la coherencia de la información. Se debe evaluar, analizar y representar de manera que nos ayude a conocer su significado.

Es ahí donde entran en juego las herramientas de visualización dinámica, que ordenando y jerarquizando los datos suministrados muestran la información que el usuario demanda. Esta visualización, además de ser atractiva ha de plasmar, comparar y combinar los hechos más significativos para que el usuario pueda inferir su significado contextualizando la información.

Estas herramientas facilitan la exploración, algo que los antiguos sistemas no permitían. Esto se debe a que éstas plasman la información de manera visual y dinámica. Mediante gráficos de todo tipo, permiten al usuario navegar por la información de la manera más rápida posible mientras que con los métodos estáticos esto no era posible, empobreciendo la experiencia.

Estos gráficos y tablas pueden ser introducidos tanto en informes estáticos (powerpoints, pdfs, etc.) como en informes dinámicos, haciendo más interesantes aún las presentaciones a la hora de exponer la información.

Es aquí donde se observa un cambio sustancial en cuanto a la visualización de datos se refiere. En primer lugar tenemos los informes clásicos, en los que se desgrana la información de una manera estática, ya plasmada en el informe correspondiente sin posibilidad de variar lo existente.

Las herramientas de visualización de datos permiten no sólo visualizar los datos si no explorarlos, entendiendo esta exploración como navegar por ellos creando al mismo tiempo elementos dinámicos que ayuden al usuario a analizar la información de una manera mucho más eficiente.

A fin de cuentas una visualización de información explica historias, simplifica, mide, compara, explora, descubre…con el objetivo de convertir los datos en información y ésta última en conocimiento.

Sumado a estas ventajas, una herramienta de estas características basada en la nube (On Cloud) resulta mucho más interesante para todas aquellas personas del ámbito empresarial que deban realizar este tipo de análisis y/o presentaciones, dado que les otorga movilidad y facilidad en el acceso así como facilidad en el uso, ya que pueden emplearlas desde cualquier dispositivo con acceso a internet dejando a su elección cuál les resulta más cómodo para trabajar.

 

En este campo, Oracle ofrece una solución llamada Visual Analyzer (OVA) que integra a la perfección todos los datos relevantes de la empresa permitiendo una exploración de los datos eficiente y cómoda, y haciendo del reporting algo mucho más llevadero, visual e interesante.

Si desea más información, no dude en consultar la sección específica en nuestra página web:

http://onegolive.com/es/portfolio-golive-soluciones-consultoriaerp-crm-bi/oracle-visual-analyzer

Oracle Planning and Budgeting Cloud Service

imagen_pbcsLa planificación financiera y la realización de presupuestos pasan a formar parte de la nube agilizando ambos procesos y mejorando el reporting, ofreciendo a las empresas nuevas ventajas en la gestión del control presupuestario.

Oracle Planning and Budgeting Cloud Service (PBCS) ofrece a las empresas las herramientas necesarias para llevar a cabo los procesos de planificación financiera y presupuestación mediante servicios on-cloud, es decir, disponibles desde cualquier dispositivo que posea acceso a internet desde cualquier parte del mundo.

La principal ventaja que ofrece la solución cloud para la empresa es su rápida implantación, ya que no es necesaria una inversión en IT y su fiabilidad y rendimiento han sido probadas anteriormente con Hyperion Planning Application, recogiendo toda su funcionalidad. Destaca la flexibilidad en el despliegue de la solución en la organización ya que la solución se adapta al negocio y no al revés.

Oracle PBCS evita las mega-hojas de Excel, solucionando el problema de la compatibilidad de versiones y el gigantesco volumen de correos electrónicos que se da al actualizar el presupuesto por parte de cada filial o departamento. Además evita la consolidación errónea de datos al contar con un repositorio centralizado construido sobre una base de datos centralizada.

Oracle PBCS mejora también el reporting de la organización, permitiendo al usuario poder jugar con los datos y cambiarlos por divisa, por organización o por departamento de manera fácil e intuitiva, además de poder integrarlos en los informes de Microsoft Word o Powerpoint para una mayor personalización de los mismos.

Oracle PBCS permite el empleo de Excel como marco de trabajo mediante el Smart View, posibilitando al usuario modificar e introducir datos desde la solución directamente, o desde MS-office a fin de hacer más cómodo su trabajo.

A continuación os dejamos un vídeo resumen en inglés de la solución. Si quiere ampliar la información no dude en visitar la sección de la solución en nuestra página web o ponerse en contacto con nosotros.