El retorno de inversión en la transformación digital

Cualquier inversión en el mundo de la empresa ha de ser medida contra los beneficios que produce y los proyectos tecnológicos no pueden una excepción. Para medir el retorno de inversión debemos de centrarnos en aspectos específicos y concretos, que podamos convertir en números irrefutables, que a su vez puedan ser convertidos en barras de colores con los que adornar nuestras presentaciones.

La medición del rendimiento empresarial se basa la consideración de elementos tangibles pero lamentablemente las decisiones importantes en el mundo de la empresa se mueven casi siempre en el terreno de lo abstracto.  Por eso la dirección de una empresa dista mucho de ser un asunto técnico donde nos limitamos a aplicar una serie de reglas, como quien opera una máquina o realiza un cálculo. Al contrario, la gestión consiste entre otras cosas en la toma de decisiones, casi siempre con importantes umbrales de incertidumbre.

Algunas de esas decisiones pueden tener resultados dramáticos: la apertura de nuevos mercados, líneas de negocios, fusiones o adquisiciones e incluso la desaparición de la empresa. La medición cuantitativa de decisiones de ese calibre se antoja un ejercicio fútil e inútil, cuando no un intento vano por justificar los propios sueldos. Cuando la continuidad de un negocio está en juego lo importante es acertar, si la cosa no funciona todo dará igual. Y si por el contrario el tiro sale bien será bastante más fácil averiguar porque las cosas han funcionado.

La transformación digital es uno de esos claros ejemplos donde una decisión puede significar la supervivencia de la empresa. ¿Significa esto que debemos de ir a tontas a locas con la transformación digital? Para nada, en un movimiento de esta índole hay que estar todavía más atentos si cabe, simplemente tenemos que estar preparados, porque un cambio de esta naturaleza puede acabar modificando la naturaleza misma de nuestro negocio. Lo que está claro es que debemos ser audaces para admitir y asumir nuestro umbral de incertidumbre.

La transformación digital tiene profundas implicaciones en la empresa afectando a cuestiones claves como la estrategia, cultura, procesos, capacidades y operaciones. Determinar el ROI que puede tener un cambio de tal magnitud es una tarea inconmensurable si la abordamos con seriedad y amplitud de miras. Es un ejercicio inútil si simplemente queremos obtener un conjunto de cifras sobre un papel.

El verdadero ROI de afrontar sin tapujos y por parte de toda la organización un proceso como éste sólo puede venir años después, viendo cuál es la posición de mercado de la empresa. Cómo le ha ido a otras empresas que no han sabido afrontar éste y cómo han evolucionado otras que sí que han sido punteras en la transformación digital.

Esta no es una decisión al uso en la que intentamos simplemente sustituir una máquina vieja y tener que decidir entre varios modelos en base a unos criterios técnicos. No, aquí estamos hablando del gran juego, de decisiones a vida o muerte.  

2 pensamientos en “El retorno de inversión en la transformación digital”

  1. Jorge, ¿tendrás alguna fuente de estas empresas de referencia (Accenture, deloitte, inclusive Forbes u otra) que maneje el punto de vista que aquí expones respecto al ROI?.
    Comparto al 100 tu punto de vista, pero me gustaría saber si alguno de estos que menciono también.

    Saludos

    1. Gracías por tu comentario Alejandro. Lamentablemente no dispongo de referencias. Esta reflexión es totalmente personal y basada en mi experiencia propia.

      Por otro lado dada la naturaleza de las empresas que mencionas, especialmente las auditoría sería raro que sostuvieran un punto de vista similar a este ya que en contra de lo que venden.

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