Componiendo una estrategia
Una vez que hemos dado respuesta a todas las preguntas acerca del público al que nos dirigimos, componer una estrategia nos será mucho más fácil. Probablemente conforme estemos analizando el problema vengan a nuestra mente soluciones. No obstante a la hora de diseñar estrategias de comunicación hay varios puntos que si somos capaces de cubrir, tendremos una garantía más elevada de éxito.
1. El mensaje tiene que ser homogéneo
Aunque nos vayamos a dirigir a diferentes públicos con distintas objeciones, el mensaje no puede tener contradicciones y ha de ser consistente. Debemos ser capaces de comunicar desde lo específico (el beneficio particular de los distintos grupos) a lo general (el beneficio global para la empresa). Seleccionando pocos elementos que sean relevantes y coherentes entre sí, obtendremos mensajes más consistentes que a la postre serán más fáciles de comunicar.
Cómo dice el refrán se coge antes a un mentiroso que a un cojo y si no queremos que la estrategia se vuelva en nuestra contra debemos de ser capaces de prestar mucha atención a este punto.
3. Priorizar con los interlocutores más válidos. Una de las mayores dificultades que los leones encuentran en grandes rebaños, es la capacidad para fijar la atención en una empresa. Si nosotros somos capaces de comprender esto tendremos mucho ganado. Quien mucho abarca poco aprieta.
4. Planificar nuestras acciones. Me encanta que los planes salgan bien. Aunque rara vez se cumplan al 100%, es mucho mejor tener una plan de acción, cuanto más detallado mejor, que lanzarse a la piscina a ver que sale. Los planes siempre pueden ser rectificados.
Es muy importante tener en cuenta el momento y el lugar en el que vamos a realizar nuestra comunicaciones, ya que dependiendo de estos dos factores la probabilidad de éxito puede ser muy distinta.

Estoy deacuerdo en los puntos 1,2 y 3, en el punto 4 no estoy de acuerdo, planificar al 100% una venta, diría que es imposible, siempre tenemos que dar margen a una improvisación, para ello tenemos que saber leer a las personas que reciben el mensaje, no todas son iguales, si llevamos un mensaje preparado y vemos que se aburren, tenemos que ser capaces de dar un giro a la situación y saber llamar nuestra atención o del producto que intentamos vender.