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El arte de la transformación digital

¿Afrontar la transformación digital de una empresa es un arte o una ciencia? Dado que este proceso debe ser único para empresa ha de incorporar un componente artesanal y de diseño  y conseguir que encaje con el modelo de negocio y la cultura corporativa la compañía.

Utilizando una analogía histórica, la digitalización de la empresa supone pasar de hacer la guerra con palos y piedras a utilizar armas de fuego. Pero en este proceso no todo son ceros y unos, para adaptar nuestra empresa a la revolución digital debemos de plantearnos muchas cuestiones, examinar en profundidad la naturaleza de nuestra compañía antes de comenzar a tirar cables, desarrollar aplicaciones y retirar las fotocopiadoras. Entre otras muchas hemos seleccionado algunas de las cualidades artísticas necesarias para poder afrontar con éxito el proceso de transformación digital de nuestra empresa.

Para comenzar debemos de tener el ojo de un pintor para captar la esencia de la escena actual de nuestra empresa, con un modelo de negocio asentado, pero con muchas fallas en cuanto a digitalización se refiere. En base a esta y conociendo en profundidad las posibilidades que nos ofrecen las nuevas tecnologías debemos ser capaces de componer la escena ideal a la que queremos una vez concluida la primera gran fase de este proceso continuo, es decir pasar de ser una empresa tradicional a convertirnos en una empresa digital.

Una vez visualizada nuestra escena ideal debemos de tener la capacidad de un arquitecto para transformar un hermoso boceto en una estructura coherente y definida que integre todos los elementos necesarios desde los cimientos hasta la fachada: infraestructuras, comunicaciones, aplicaciones, servicios, etc… Debemos de crear todos los planos necesarios para que los actores del proceso sepan exactamente a donde queremos llegar.

Una vez definidos los dos escenarios, debemos tener la capacidad narrativa de un guionista para construir un relato coherente del proceso, involucrando a todos los actores necesarios definiendo que papel y que acciones corresponden a cada actor y articulando todas las escenas intermedias que tendremos durante el proceso. Debemos prestar atención especial en este a las transiciones o como enlazamos cada fase de proceso, para que este a la postre resulte fluido y tenga sentido.

Finalmente debemos tener la habilidad de un director de orquesta para organizar y articular todos los procesos de forma ágil, convirtiendo la transición en un cambio armonioso que en el que cada una de las partes implicadas entre en acción en el momento adecuado tocando las notas que les corresponde.

 

 

¿Cómo incorporar el Big Data y la analítica avanzada a mi empresa?

 

Las técnicas de analítica avanzada y de Big Data están revolucionando la forma en la que las empresas explotan la información. Lo que en principio era una tecnología complicada y costosa es ya accesible a un número creciente de empresas. En 2017 hemos alcanzado un umbral en el que muchas empresas de mediano tamaño que operan en mercados más tradicionales como la industria, distribución y alimentación o consumo, están comenzando a usar estas tecnologías para aplicaciones que van desde el marketing, el mantenimiento de activos, optimización de actividades logísticas o planificación y optimización de recursos.

El problema más común es que a día de hoy la mayoría de las empresas tienen una infraestructura sólida de gestión de la información con un ecosistema bien asentado de aplicaciones que suelen orbitar en torno a un ERP. A esto suele ir unido un sistema de reporting/inteligencia que muchas veces está asentado sobre Datawarehouse y procesos ETL. El llegar a este punto, que todavía no han alcanzado muchas empresas, requiere de años duro trabajo y esfuerzo que implican a casi todos los departamentos de la empresa además de la inversión de importantes cantidades de dinero.

No es extraño que muchos CIO´s cuando oyen hablar de una nueva tecnología disruptiva se muestren cuanto menos cautos. Una parte importante de su trabajo, que no es nada sencilla, es mantener todo el ecosistema informático de la empresa a flote, esto nunca es tarea fácil. El CIO avezado sabe que añadir una nueva incógnita a la ecuación puede acabar haciendo que todo el edificio se desmorone.

Lo primero que hay que tener claro es que el Big Data y la analítica avanzada nunca va a sustituir a las aplicaciones de gestión y a los sistemas tradicionales de reporting. Estas soluciones son una capa añadida que nos permite ampliar nuestras capacidades. Los sistemas de reporting tradicionales nos ofrecen capacidades de analítica descriptiva pero rara vez son capaces de ofrecernos capacidades predictivas o descriptivas es ahí donde está el verdadero valor de las soluciones de Big Data

Un enfoque progresivo

La mejor forma de comenzar a incorporar estas tecnologías en su empresa es adoptar un enfoque progresivo, que no requiera ni de grandes inversiones ni de un gran consumo de recursos. Lo que menos interesa a una empresa con un ecosistema estable y que tiene que mantener la persiana abierta es sumergirse en un proyecto de gran calado que consuma los recursos de IT y que ralentice la marcha del resto de proyectos.

Por eso desde Golive lo que sugerimos es centrarse en un problema específico que queramos resolver. Todas las empresas tienen uno: conseguir unas previsiones de ventas más realistas, optimizar los niveles de stock, hacer una segmentación de clientes más precisa, etc..

A partir de aquí lo más inteligente es tomar una muestra de datos y realizar una prueba de concepto en un entorno cloud. Esto nos permitirá desplegar una solución a medida de las necesidades de nuestra empresa en muy poco tiempo y con una inversión muy ajustada, totalmente escalable, sin barreras de entrada ni salida.

Más adelante, si la cosa funciona, podemos ir ampliando nuestra solución de Big Data y analítica avanzada conforme vayamos rentabilizando la inversión y aumentando su alcance. Teniendo la posibilidad en cualquier momento de migrar a una solución on-premise en nuestro propio CPD.

Si quiere conocer más información sobre nuestros planteamientos en Big Data haga click en el siguiente enlace

Wearables: bienvenidos a la era post-pc

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A día de hoy utilizamos dispositivos electrónicos para casi todas las tareas que desarrollamos diariamente: el ordenador para trabajar, el móvil para comunicarnos, robots de cocina, aspiradoras autónomas, sistemas de navegación en los coches, videoconsolas para nuestro tiempo de ocio, etc.

La informática ha cambiado completamente nuestra manera de trabajar, empezando por los ordenadores, que ayudaron a ahorrar ingentes cantidades de papel en informes impresos y tiempo de trabajo invertido en el análisis de datos, y siguiendo por los dispositivos móviles, que nos permitieron trasladar dichos ordenadores a cualquier lugar.

El último horizonte tecnológico alcanzado ha sido la era “post-pc”, donde los ordenadores tal y como los conocemos han sido reemplazados en muchos puestos de trabajo por los dispositivos móviles, como los smartphones y las tablets, y recientemente, por los wearables o dispositivos portátiles.

Estos últimos están experimentando un alto crecimiento en cuanto a su uso en el entorno empresarial debido a su manejo intuitivo y, en muchas ocasiones, sin necesidad de usar las manos. Esta característica les otorga una ventaja sustancial respecto a los que están sustituyendo, dado que los dispositivos móviles necesitan una interacción manual para poder ser utilizados.

Los dispositivos portátiles asimismo recopilan datos de diversas fuentes que son, bien almacenados local o remotamente, o bien enviados a otros dispositivos para analizarlos para conseguir información relevante tanto de los procesos que ha realizado el trabajador, información sobre el propio trabajador e información sobre aspectos relevantes a la empresa.

Estos dispositivos son los encargados de recoger los datos, pero no son los encargados de procesar la información que éstos les brindan, necesitan algo más. Éstos necesitan comunicarse con los sistemas informáticos empresariales, como JD Edwards, mediante aplicaciones diseñadas específicamente para ellos.

Estas aplicaciones deben ser intuitivas y sencillas de manejar, a fin de cumplir el objetivo original de los dispositivos: facilitar de la manera más cómoda posible el trabajo al usuario, utilizándolos mediante interacciones manuales rápidas y sencillas o mediante comandos de voz.

Además el interfaz de usuario debe ser acorde al dispositivo empleado, así como su display, de manera que la información solicitada se pueda ver rápidamente y el operario pueda obtener la ayuda que necesite y seguir con su trabajo aumentando así su productividad y, por ende, la eficiencia de la propia empresa.

Los más empleados a día de hoy son los relojes (smartwatches), pulseras y gafas inteligentes (smartglasses). Éstos se emplean tanto en el mundo empresarial como de manera privada por los consumidores, dado que son dispositivos asequibles para este consumidor privado. No obstante, existen otros como anillos, prendas y brazaletes inteligentes que ya pueden adquirirse pero que se encuentran en las primeras fases de desarrollo y todavía no han alcanzado todo su potencial.

Los dispositivos mencionados tienen multitud de aplicaciones en las empresas dado que aumentan la productividad del trabajador al mismo tiempo que aumentan la de la empresa. Además, ésta última, consigue información en tiempo real sobre sus procesos y sus trabajadores, que puede utilizar en beneficio propio mejorando la eficiencia en sus procesos y la calidad del trabajo de sus empleados.

A día de hoy, los sectores que más utilizan esta tecnología son los sectores de logística, fabricación/manufactura y la venta al por menor. Estos dispositivos son muy utilizados en las tareas de almacén (picking, organización, inventario, etc.), donde los trabajadores, empleando en este ejemplo las gafas inteligentes, pueden conocer qué artículos y qué cantidad de los mismos son necesarios, dónde están localizados e ir escaneando dichos artículos y sus embalajes a medida que los van recogiendo y empaquetando, completando las tareas encomendadas y sin perder tiempo en utilizar una pistola de escaneo de códigos de barras y una lista, en pda/tablet o papel, de artículos y tareas por completar/recoger.

Estos dispositivos también son interesantes para la formación de los empleados, dado que gracias a la realidad aumentada, los equipos de trabajo del sector de la manufactura por ejemplo, pueden ver rápidamente las piezas o elementos que van a fabricar en el siguiente lote y ser formados mediante esta tecnología de manera mucho más rápida. Asimismo, de manera previa a la formación, el equipo de diseño puede utilizar la combinación de gafas y brazalete inteligentes para diseñar en 3D las nuevas piezas o elementos que posteriormente se fabricarán de una manera más dinámica y visual que en un dibujo en dos dimensiones.

A modo de conclusión, destacaría que la mayoría de estos dispositivos se encuentran en fases muy tempranas de desarrollo y que además algunos conservan una dependencia directa con los dispositivos móviles (smartwatches y smartphones en este caso) que les restan independencia, así que todavía tardarán algún tiempo en alcanzar todo su potencial, tanto en el uso privado como en el uso empresarial, llegando incluso a sustituir a los móviles y tablets en más de una ocasión.

Por ello, estar informado de estos avances tecnológicos podrá marcar la diferencia en un futuro no muy lejano entre su empresa y su competencia en el grado que esté también preparado para adoptar estas innovaciones, mediante la elección de un ERP integrable con esta tecnología, por ejemplo.

El ERP en la nube, estado de la cuestión

Durante los últimos años hemos escuchado hasta la saciedad  que el futuro es la nube, que el cambio era inminente y que ya no había marcha atrás. A día de hoy tras varios años de inminencia, la realidad es que son muy pocos los fabricantes, especialmente entre los del segmento de aplicaciones corporativas, capaces de ofrecer una solución cloud estable, consolidada y ampliamente funcional.  Mientras que en otros tipos de aplicaciones como el CRM la cuota de mercado de las soluciones cloud cubre la práctica totalidad del mercado, en el ERP su presencia es bastante más baja.  ¿Cómo puede ser que el principal software de gestión empresarial esté perdiendo el tren de la nube?

La primera explicación que se suele ofrecer y que de entrada suena a excusa, es la de la complejidad, lógicamente es mucho más difícil adaptar un ERP a la nube que un CRM, pero cuando vemos que algunos fabricantes han sabido hacer los deberes y están ofreciendo soluciones en la nube, no sólo totalmente funcionales, sino siendo más avanzadas incluso que las soluciones tradicionales, al haber captado perfectamente la esencia del formato y ofreciendo capacidades colaborativas y sociales nunca antes vistas en las aplicaciones on premise.

Demasiadas cuentas pendientes

La principal razón de este atraso, es sin duda alguna es el bajo perfil innovador y de inversión de la mayoría de las compañías aprovechándose de las importantes barreras de entrada, los largos periodos de reposición, las dificultades para cambiar de producto por parte de los clientes y su dominio del mercado para adoptar una posición cómoda y rentable. Cómoda en el sentido de que en general la innovación en el producto ha sido escasa, limitándose por lo general a añadir algunas mejoras funcionales y de usabilidad, dependiendo de la envergadura de la actualización, y rentable porque se han dedicado a vivir de los ingresos recurrentes de un mercado cautivo, especialmente desde la desaparición de gran parte de los pequeños fabricantes.

No es de extrañar por tanto que el enorme cambio de paradigma que implica pasar de aplicaciones cliente/servidor on premise a soluciones en la nube se le haya atragantado a gran parte de la industria.  Durante más de una década la mayoría del sector se dedicó a desdeñar abiertamente las soluciones ERP basadas en estándares web. Sólo cuando el avance de las soluciones cloud ha sido algo imparable han comenzado a prestar atención a un modelo de desarrollo que lleva años revolucionando el mundo del software de aplicaciones colaborativas en todos los sectores.

Y es que las soluciones cloud son sobre todo, aunque no exclusivamente, soluciones web. El desarrollo de este tipo de soluciones requiere de un know-how y una experiencia totalmente distintas al de las aplicaciones de escritorio. Cuestiones como la usabilidad, el diseño adaptable a los distintos formatos y navegadores, la interacción con aplicaciones de terceros y demás son altamente complejas. Las soluciones ERP son a fin de cuentas mastodónticas aplicaciones que en los casos más extremos han de ser capaces de soportar miles de usuarios concurrentes. No es fácil por tanto cambiar el modelo de desarrollo de unos paquetes de software tan sofisticados y complejos.

Simplificando hasta el extremo, podemos decir que el desarrollo se divide en dos capas: funcional y visual, lógica de negocio e interfaz de usuario.

El desarrollo web  o front-end tiene más que ver con la segunda capa y ofrece importantes ventajas sobre el tradicional modelo de aplicaciones de escritorio: no hay necesidad de instalar previamente en cada equipo, se puede acceder desde cualquier lugar, pueden soportar cualquier dispositivo con conectividad y diversos clientes web, gracias a las cachés del navegador su velocidad de funcionamiento puede ser prácticamente instantánea. Además la utilización de elementos comunes de la navegación web hace que la adaptación a este tipo de herramientas sea mucho más fácil.

Pero para poder aprovechar todas estas ventajas es necesario un importante esfuerzo por parte del fabricante, además de un importante know-how y trayectoria. No se pueden comenzar a hacer buenas soluciones web de la noche a la mañana. Algunos productos más maduros como JD Edwards llevan ofreciendo una versión web desde 2001 y el producto no ha parado de evolucionar desde entonces. Por mucho que una solución cuente con una potente funcionalidad eso nunca será garantía de que al migrar a web el producto será un éxito. Ciertamente es un modelo de desarrollo complejo y no vemos claro que todos los fabricantes sean capaces de cambiar su modelo de negocio con éxito.

Otro tanto pasa con las aplicaciones móviles y las soluciones de movilidad. Mientras las aplicaciones móviles habían revolucionado ya el planeta, la mayoría de los ERP seguían corriendo sobre un cliente pesado de escritorio y sólo algunos de los sectores con necesidades más específicas como el transporte o la distribución minorista contaban con soluciones que cubrían sólo en parte sus requisitos de movilidad.

 

Pocas opciones para los compradores

A día de hoy, en el mercado del ERP de nivel 1 sólo hay dos fabricantes que tengan productos Cloud: Oracle y EPICOR. El resto de fabricantes se quedan en proyectos y promesas. Oracle ha sabido recoger toda la experiencia adquirida en el desarrollo de soluciones web como: JD Edwards EntepriseOne o Siebel CRM para ofrecer una gama de productos cloud capaz de satisfacer todas las necesidades de la empresa: ERP, Customer Experience, Infraestructura, Planificación y Analítica. Todas ellas de fácil integración para que el cliente pueda configurar una solución de negocio a su medida, sin tener que preocuparse de requerimientos técnicos, hardware, infraestructuras, mantenimientos o cambios de versión.

Y es que el vender soluciones cloud no significa simplemente cobrar un alquiler por el software, implica un profundo cambio de paradigma para poder hacer la tecnología mucho más accesible, integrable y rentable para el cliente.

 

Como influir a nivel interno en el proceso de implantación de un ERP

infuir_proceso_erpLa compra de un ERP por parte de una organización es un proceso complejo con implicaciones para todos los departamentos. La capacidad funcional y de uso que ofrezca la solución a los problemas específicos de nuestro departamento tendrá  implicaciones  a largo plazo en nuestra forma de trabajar e integrarnos con el resto de la empresa.

A  la hora de optar por una solución ERP es recomendable tener una visión global de empresa y no dejarse llevar por cuestiones departamentales que afectan solo a una pequeña parte. Lo óptimo es que cada departamento tenga una presencia en el proceso y sea capaz de poner encima de la mesa cuáles son sus necesidades y requerimientos para que la solución cumpla con sus expectativas y necesidades. No hacerlo es una imprudencia con consecuencias a largo plazo.

Los departamentos deben observar una actitud asertiva e integradora. Con  una implicación una implicación activa en el proyecto, orientados a la mejora, teniendo en cuenta el esfuerzo que supone el cambio. Debemos plantear las necesidades a cubrir en nuestro departamento y si observamos resistencias en el resto, el camino es demostrar el impacto negativo que en el futuro tendrá para la organización. No debemos de olvidar nunca que uno de los principales objetivos es siempre integrar las operaciones de la empresa de forma efectiva

Saber lo que queremos

Lo primero es hacer un análisis de que ventajas y mejoras esperamos lograr y que aspectos clave del funcionamiento de nuestro departamento, no queremos que se vean alterados. Lo interesante en esta fase es ser lo más extensivo posible y luego priorizar los objetivos según su importancia, conscientes de que generalmente va a ser muy difícil que todos se cumplan. Por eso es muy importante tener claro que es lo irrenunciable.

Para poder defender nuestra posición nada mejor que aportar datos y cifras. Aunque a veces estas puedan tener un carácter especulativo. Es mejor una especulación fundada y elaborada que una valoración a voz de pronto.

Un buen negociador tiene clara siempre la lista de prioridades e incluso hará especial énfasis en aspectos que no son realmente importantes para él a fin poder utilizarlos como concesión a la otra parte, asegurándose así el no renunciar a ninguno de sus puntos clave.

Desarrollar una estrategia

Una vez que tenemos claro que es lo que queremos obtener llega el momento de definir una estrategia. Para ello debemos de ser capaces de manejar un enfoque lo más amplio posible.  Cuando tratamos asuntos complejos que involucran a muchas personas con fuertes conflictos de intereses, nos enfrentamos a niveles de complejidad que no admiten soluciones sencillas ni lineales. Máxime si tenemos en cuenta que cualquier solución que no satisfaga ampliamente a todas las partes puede ser considerada como un fracaso.

Primer frente: Participar y ejercer cierto control  sobre el proceso

Cuando se da un proceso de cambio de este tipo, no suele haber muchos voluntarios a nivel interno con ganas  de implicarse. En la mayoría de los casos un cambio de ERP suele verse como un mal inevitable. Algo que la empresa necesita para mejorar y seguir creciendo pero que supondrá una molestia durante el tiempo que dure, entorpeciendo los quehaceres diarios pero que con el tiempo traerá una supuesta mejora que aún está por demostrar. Siempre hay gente implicada que cree en la importancia del proyecto, convencida de que es necesario para que la empresa pueda progresar. También hay personas que no tienen ningún interés en el cambio y que se dedican a torpedear el proyecto de manera más o menos indirecta. Casi siempre ambos extremos son una minoría y el grueso general de la empresa suele adherirse a la primera visión.

Si queremos aprovechar el proceso para el provecho de nuestro departamento, debemos de ser capaces de manejar las expectativas que este genera en las distintas partes implicadas. La indiferencia por parte de otros,  puede ser un factor clave en nuestro favor a la hora de poder ejercer un cierto control sobre el proceso. Teniendo una implicación temprana y activa seremos capaces de lograr la influencia necesaria para hacer valer nuestro punto de vista además de información de primera mano sobre su marcha y las implicaciones. Pudiendo influir sobre fechas, recursos y fases de despliegue.

Segundo frente: La búsqueda de aliados internos

En un proceso entre varias partes es muy complicado salir victorioso en solitario. Por eso es importante saber alinear y alinearnos con el resto de agentes implicados. Un buen método es comenzar por aquellos departamentos o partes de la empresa que están más estrechamente vinculados con nuestra área funcional, ya que seguramente habrá muchos procesos en los que intervienen ambos departamentos y en los que una mejora traería un beneficio mutuo.

Por ejemplo cualquier mejora en los proceso de recepción de materiales incide positivamente en el departamento de fabricación.  Siendo conscientes de estas relaciones, podemos encontrar más puntos de entendimiento con el resto de departamentos, para entre todos ser capaces de definir una solución que realmente responda a las necesidades de la empresa.

Otro factor muy importante a tener en cuenta son las luchas de poder inherentes a cualquier organización, incluso las caritativas. Cualquier cambio estructural importante tiene implicaciones potenciales en el status quo y las relaciones de poder. Aquí entramos muchas veces en cuestiones de carácter personal que poco o nada tienen que ver con una buena gestión. Muchas veces se invierte más esfuerzo en ganarse de cualquier manera la confianza de los superiores que en el desempeño correcto del trabajo. Nadie mejor que usted puede saber cómo está la situación en  su empresa, pero esto no siempre es suficiente. Conviene reflexionar sobre cómo se comportarán las distintas personas clave ante el nuevo proyecto. No podemos pasar por alto la capacidad de veto o de impulso que algunas personas clave pueden tener sobre aspectos que nos resultan cruciales.

Tercer frente: las relaciones con el partner

En más de un 90% de los casos las implantaciones son llevadas a cabo por personal ajeno a la empresa que trabaja de forma estrecha  con el equipo interno. Cuando una consultora afronta un proyecto como este, debe de hacer una gestión del cambio efectiva que elimine o minimice las trabas al proyecto. Para esto es imprescindible contar con aliados dentro de la empresa.

¿Pero qué ventajas puede obtener su departamento de tener una buena relación con el partner? Muchas y muy variadas. El proceso de implantación de un ERP es a dos partes y para lograr el éxito se necesita una implicación muy activa por parte de ambos. Es el partner el que propone un plan de proyecto, calendarios, etc… y en general la mayor parte de las acciones que por supuesto tendrán que ser ratificadas por la empresa. Si conseguimos establecer un puente de comunicación y confianza efectivo con la consultora, tenemos mucho ganado de nuestra parte.

Una actitud colaborativa con el partner hará la transición mucho más fructífera, evitando problemas y maximizando beneficios. Además son ellos los que cuentan con la experiencia en este tipo de proyectos y pueden asesorarnos de manera valiosa a la hora plantear estrategias o adoptar mejoras.

Si tenemos en cuenta estos tres puntos, estaremos en disposición de maximizar el potencial de la nueva solución para nuestro departamento, ejerciendo una influencia positiva que se traduzca en mejoras en el trabajo de nuestro equipo y los resultados ofrecidos.

 

Oracle en el mercado del gran ERP según Panorama Consulting

La consultora americana Panorama ha publicado su último informe “Clash of the Titans” en el que se analiza la situación del mercado ERP en el segmento alto o Tier 1, orientado a grandes empresas y multinacionales. Para ello se centra en los cuatro principales fabricantes: SAP, Oracle, Microsoft e Infor. El informe está basado en datos cuantitativos y cualitativos sobre implementaciones de los cuatros fabricantes, principalmente en estados unidos.  Para ello se analizan aspectos como el coste, duración de las implantaciones y retorno de inversión.

A juicio de los analistas es destacable la intensa competencia que se produce en este segmento y como todos los fabricantes se adaptan rápidamente a las necesidades cambiantes de los clientes, anticipando y capitalizando las tendencias económicas y expandiendo sus soluciones tanto horizontal como verticalmente.

Los principales beneficios que buscan las empresas con implantaciones ERP, según el estudio son los siguientes por orden de ocurrencia: disponibilidad de la información, mejor interacción entre las distintas partes de la empresa y mayor integración entre las operaciones del negocio, reducción de costes laborales, mejor interacción con clientes y proveedores,  mejores tiempo de respuesta e inventarios más reducidos.

Sobre Oracle la consultora destaca que a pesar de ser conocido inicialmente por sus soluciones de bases de de datos, durante las últimas décadas adquisiciones de productos punteros como JD Edwards y Siebel CRM ha logrado crear una importante cartera de aplicaciones de gestión. Además destaca la capacidad de Oracle para integrar la funcionalidad de sus productos ERP como ha ocurrido con JD Edwards y EBS. Los principales puntos fuertes que otorgan a las soluciones ERP de Oracle son los siguientes:

  • Fuerte funcionalidad en Finanzas y contabilidad
  • Precio de módulos avanzados con soporte para escenarios complejos de fijación de precios.
  • Portales que facilitan la interacción con clientes y proveedores.
  • Arquitectura IT superior
  • Buen configurador de productos.
  • Buena funcionalidad para operaciones de producción

 

En cuanto a conocimiento de marca y cuota de mercado Panorama otorga a Oracle el 2 lugar en ambos aspectos. El 31% de las ocasiones las soluciones de Oracle se encuentran en la  “short-list” de los ERP´s que valoran las empresas en los procesos.

Es de destacar que el fabricante otorga a Oracle el mejor retorno de inversión de todo el mercado alrededor de un 40% de los clientes consiguen recuperar su inversión durante los dos primeros años después de la implantación.

También es destacar el liderazgo de Oracle en funcionalidad aprovechada por los clientes, ya que un 74% afirma que aprovechan más del 40% de la funcionalidad de la solución implantada. 10 puntos por encima del siguiente competidor que es Infor.

También Oracle obtiene los menores tiempos de disrupción en operaciones tras el arranque con un 30% de clientes que consiguen reducir este impacto a menos de un mes.

 

 

Golive lanza la Guía con para el comprador de soluciones ERP

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El proceso de selección, adquisición e implantación de un ERP es uno de los más complejos que puede afrontar una empresa a lo largo de su existencia. Rara vez habrá un proyecto que involucre de forma tan directa a tantos departamentos y personas de la organización, además de sus implicaciones indirectas para clientes y proveedores.

Según los datos que hemos ido recopilando la duración media de  un ERP viene a ser de unos diez años, con cambios de versión cada 3 o 5 años. Lógicamente estas cifras varían mucho dependiendo del tipo de empresa y software utilizado. Existen muchas empresas que disponen actualmente de ERP´s con más de 15 o 20 años.  Por tanto es muy raro encontrar personal en los departamentos de IT con experiencia en este tipo proyectos. Máxime cuando la implantación siempre suele ser llevada por una consultora externa e incluso muchas veces  se utiliza el apoyo de consultoras también para la selección del producto. No es descabellado decir que generalmente el cambio de ERP es algo que se hace una vez en la vida. De hecho hoy en día los ERP son más duraderos que los matrimonios.

El proceso de incorporación de un ERP por otro lado tiene un importante componente de análisis  empresarial y de gestión, tanto de procesos como de proyecto. La parte  tecnológica aunque importante, no tiene más importancia que cuestiones como el análisis de negocio, la integración en el plan estratégico y la gestión del cambio. De hecho es muy  recomendable no sólo disponer de habilidades de gestión para afrontar este tipo de proyectos sino además tener conocimientos específicos sobre el desarrollo de los mismos.

Este tipo de cuestiones suelen estar más asociados al ámbito de la consultoría que al del conocimiento tecnológico y de la lógica de negocio interno que suelen tener personal de IT de las propias compañías.  Con el fin de intentar suplir esta carencia hemos creado esta guía, haciendo un compendio de todo el conocimiento y las experiencias adquiridas a fuerza de haber participado en muchos proyectos de este tipo. Este ha sido un proceso sumamente didáctico al habernos dado la oportunidad de reconsiderar toda nuestra experiencia.

Ponemos por tanto esta guía a vuestra disposición, con las esperanza de poder escuchar vuestra opinión y seguir aprendiendo para así poder seguir mejorándola en la medida de lo posible. Para acceder a ella sólo tenéis que seguir este enlace y rellenar un breve formulario.

Integración entre soluciones empresariales

La integración entre sistemas de software siempre ha sido un tema complejo. Hasta el punto que a veces es más difícil integrar dos aplicaciones que desarrollar una aplicación.  De hecho la principal idea que sustenta aplicaciones integradas de gestión o ERP, es la complejidad de integrar múltiples sistemas, frente a tener toda la funcionalidad integrada en un sólo paquete.

Las razones son varias, un mismo sistema generalmente tiene en la gran mayoría de los casos, unas necesidades de plataforma tecnológica y software de terceros mucho más sencillas y coherentes. Es por definición menos complejo de mantener, gestionar, aprender y evolucionar. Por eso durante los últimos 30 años, la industria del software corporativo ha tendido hacia suites ERP que intentaban cubrir al máximo número posible de necesidades de una empresa. Aunque como todo siempre ha habido excepciones.

Por un lado han proliferado las soluciones sectoriales que lejos de ser un ERP estándar, incorporaban en mayor o menor grado funcionalidad específica del sector al que se dirigían.  Durante muchos han tenido (y siguen teniendo) muy buena acogida, especialmente en sectores que se salen un poco del modelo de negocio más estándar de fabricación, distribución y venta de productos. En sectores como el transporte, la cría de animales, los seguros, la banca y un largo etc. Las soluciones estándar lo han tenido más difícil y gran parte de las empresas del sector cubren sus necesidades con soluciones verticales o desarrollos a medida.

La práctica siempre encuentra maneras de burlar a la teoría y hoy podemos encontrar empresas que trabajan con muchos sistemas integrados y son competitivas. ¿Cómo?  Porque son capaces de sacar el trabajo adelante e incluso de llegar más lejos de lo que sería capaz un sistema estándar. Esto es algo perfectamente lógico.

Las limitaciones de las soluciones ERP

Se pueden resumir en un breve y conciso refrán: “Quien mucho abarca, poco aprieta”. Cuando queremos meter tantas cosas en un mismo sistema perdemos foco y concreción. Por necesidades de cohesión y simplicidad muchas cosas tendrán que adaptarse para que la aplicación sea gobernable, tenga una interfaz de usuario uniforme y un modelo de datos y procesos unificado.

El diseñar, desarrollar y mantener aplicaciones tan complejas que abarcan una problemática tan variada es una tarea titánica. Esto aun a costa de hacer sacrificios en muchas aéreas en pos de la solución global.  Si no utilizamos elementos comunes de interfaz gráfica, encabezados, herramientas de consulta y manipulación de datos, acabaremos creando un leviatán que acabará por devorar al equipo de desarrolladores más expertos.

El tener un sistema único que integre todas necesidades de aplicaciones  de gestión tiene enormes ventajas.  Pero también tiene sus inconvenientes. Lo importante es que tanto si optamos por otra opción debemos de conocer las limitaciones de cada una y así podremos tomar medidas evitarlas o paliarlas.

 

Un modelo compartido de datos

Cuando hablamos de integrar aplicaciones necesitamos además un modelo de datos compartido. Este es un esquema básico de definición y establecimiento del origen de los datos utilizados entre aplicaciones. La información tiene un carácter simbólico y representativo, esto es especialmente aplicable  a la información contenida en los sistemas informáticos. Cuando un cliente nos paga 1000€, no los guardamos en nuestros sistema. Cuando trabajamos con sistemas transaccionales esta información ha de compadecerse con la realidad, si además estamos integrando varias soluciones es todavía más importante que cuando estas comparten información,  los datos compartidos tengan una integridad, una misma definición y un origen único.

Para que los algoritmos de aplicaciones distintas puedan trabajar con coherencia sobre unos mismos conjuntos de datos es necesario establecer un lenguaje común, definir que es cada dato, que tipo información contiene y en caso de ser modificado como ha de ser actualizado en el resto de sistemas.

Lo más importante es especificar el origen los datos. Este tiene que ser único, por ejemplo una tabla concreta de una determinada base de datos.

Para que en caso de que haya disonancias en datos duplicados siempre prevalezca la versión del origen datos. Luego hay que definir conceptualmente cada elemento dentro de la estructura de de datos. Por ejemplo los clientes, esto puede parecer a priori algo banal o teórico, pero es realmente importante.

A mayor cantidad de integraciones mayor complejidad

Por muy buen diseño estructural que hayamos realizado conforme vaya aumentando la cantidad y el nivel de integración entre nuestras soluciones los problemas irán aumentando. A medida que las integraciones entran en producción van surgiendo problemas de integridad y nuevos casos de uso que difícilmente hubiéramos podido contemplar durante la fase de diseño.

Por ello es muy importante tener bajo control y el número de integraciones y sobre intentar que estas se realicen mediante un canal único. Es decir que las integraciones se realicen en esquemas de 1 a uno. Y que no haya ninguna aplicación que esté cambiando un mismo dato en más de una aplicación.

La era dorada para la integración

En los últimos años hemos asistido a un verdadero apogeo de las integraciones. El fenómeno de las  API´s y Web Services ha facilitado mucho las labores de integración, especialmente al haberse asumido unos estándares de facto y a que la experiencia ha permitido mejorar el enfoque con el que se plantean este tipo de proyectos.

Algunos ejemplos como la simplificación del formato de intercambio de datos que ha supuesto el JSON frente al HTML han facilitado enormemente las labores de integración a los desarrolladores, sin que ello suponga ningún avance tecnológico. Sino simplemente un nuevo planteamiento en la forma de hacer las cosas, gracias a la experiencia adquirida.

Sin duda alguna los estándares web han contribuido enormemente a hacer más fácil y sostenible la integración entre aplicaciones. Esperamos que está contribución se mantenga en el futuro y siga ayudándonos a lograr un mundo más integrado.

Los puestos IT del futuro (I): roles a la baja

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Con las previsiones a futuro, hay que andarse siempre con pies de plomo. Y mucho más cuando hablamos de tecnología. Tenemos una vaga noción de las tecnologías que están por llegar, y sobre las tecnologías que están emergiendo en este momento, es muy difícil predecir cuál será su impacto. Por eso no es de extrañar que a finales de los 70 el presidente de DEC, uno de los fabricantes más importantes de ordenadores para empresas argumentara que “no había ninguna razón por la que nadie deseará tener un ordenador en casa” o que el mismísimo Bill Gates declarase de forma tajante que Microsoft jamás haría un sistema operativo de 32bits.

Por suerte en el ámbito empresarial las cosas suelen ir más despacio. Son todavía bastantes las empresas que siguen operan con sistemas AS400 o programas con pantalla negra y entradas de teclado que no admiten selección con el ratón. Es muy probable que dentro de diez años sigan existiendo puestos de trabajo muy similares a los actuales. Aunque su número y relevancia será menor ya que convivirán con algunos de los nuevos roles.

Así que aun a riesgo de ser citados en el futuro en la sección de gazapos tecnológicos, vamos a lanzar algunas predicciones. Empezaremos por aquellos perfiles que están claramente a la a baja.

Pérfiles a la baja:

Técnicos de sistemas:

Si hay algún impacto obvio tendrá la fiebre del cloud, es la reducción del parque de servidores y equipos informáticos por parte de las empresas. Uno de los argumentos esgrimidos por parte de los apóstoles del fenómeno cloud, es que la mayoría de los equipos en propiedad de las empresas, están infrautilizados. De ahí la lógica de alquilar frente a tener en propiedad. A la larga tiene que salir que salir mucho más barato, máxime con un bien de equipo tecnológica con una vida útil limitada y que se queda anticuado en pocos años.

Estas infraestructuras tenderán a concentrarse en grandes centros de proceso de datos en propiedad de los proveedores de servicios (ISP) o incluso de terceros dedicados únicamente al mantenimiento y administración de estos centros.

El resultado previsible será una mayor eficiencia en la administración de infraestructuras resultante de una mayor concentración y mecanización de las mismas, lo que se traducirá en un menor ratio de hombres/maquina. Conforme más y más empresas decidan prescindir de un Centro de Proceso de Datos propios y contraten estos servicios a un tercero, menor demanda habrá de trabajadores con este perfil y menor mercado para las empresas a las que actualmente se subcontratan este tipo de servicios.

Sólo vemos una fuerza capaz de contrarrestar esta tendencia, y es un aumento todavía más grande en la capacidad de computación  a nivel global, que pueda contrarrestar esa tendencia.

Esto no quiere decir que los técnicos de sistemas, ingenieros de redes y demás vayan a desaparecer, para nada. Seguramente los más competentes puedan ganarse la vida bastante bien, pero todo parece indicar que su número se verá reducido.

Programación en lenguas muertas: Todavía quedan algunas empresas, principalmente en el sector financiero, que utilizan COBOL.  De hecho los programadores en activo suelen ser profesionales bien remunerados. Pero de ahí, a esperar muchas ofertas para trabajar con COBOL va un abismo.  Es muy probable que una persona que quiera formarse en COBOL tenga que hacerlo por su cuenta ya que es muy difícil encontrar programas educativos que ofrezcan entrenamiento en este lenguaje.

Otras tecnologías como Coldfusion o Powerbuilder están francamente a la baja. Adobe Flash y Flex está dando sus últimos coletazos. Otros lenguajes como Perl y Ruby no parecen tener grandes perspectivas.

Una excepción podría ser la de los programadores en C y sus variantes. Desde hace años se viene previendo un descenso de la relevancia de este lenguaje de programación, la realidad es que sigue siendo muy pujante. La mayoría de las aplicaciones de escritorio potentes como software de CAD, 3D, etc… Siguen siendo programadas en C.  El Java, su principal competidor no llega a ser tan rápido como  su predecesor a pesar de sus ventajas como una mayor portabilidad y menor complejidad.

Operarios de ordenador: Durante las últimas dos décadas la primera imagen que se nos viene a la mente cuando hablamos de una oficina, es la de decenas de personas acopladas en cubículos con sus rostros pegados a una pantalla. Son lo que los americanos denominan como Computer Operators.

Los avances en el software con unos programas cada vez más inteligentes e incluso los sistemas de atención al cliente vía web, son factores que hacen que el número de operadores para atender al púbico sea cada vez menor. En algunas empresas tan importantes como Google es muy difícil el poder hablar con una persona física. Incluso para las clientes de Adwords hasta hace bien poco.

Entrada de datos: Durante muchos años gran parte de la entrada de datos a los sistemas tenía que hacerse a mano desde el teclado. Hoy en día gracias a la digitalización y modernización de los sistemas todo este trabajo se ha reducido enormemente.

Durante algunos años hubo un pico en la demanda de puestos con este perfil, principalmente debido a la necesidad de digitalizar los fondos existentes por gran parte de las organizaciones. Hoy en día la mayoría de esos fondos han sido digitalizados y la necesidad de personal ha disminuido hasta sus niveles más bajos.

Desarrollando nuestro modelo de negocio con JD Edwards

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JD Edwards ofrece un enorme potencial a todas las empresas conscientes de la importancia de su modelo de negocio. Los dos principales puntos fuertes de JD Edwards son su funcionalidad y flexibilidad.

Los más de 70 módulos que componen la solución original desarrollada por el fabricante, ofrecen una vastísima funcionalidad que permite cubrir la casuística funcional de casi cualquier negocio o grupo empresarial.

Por si fuera poco, todos estos módulos trabajan perfectamente integrados y su grado de parametrización es altísimo. Este permite obtener una solución totalmente adaptada a las necesidades de nuestra empresa sin tener que incluir en costosos desarrollos que a medio y largo plazo suponen un lastre para la evolución, mantenimiento y mejora del sistema.

Con la flexibilidad de JD Edwards su empresa podrá disponer de las ventajas de una solución a medida con la garantía de una solución estable y soportada por uno de los fabricantes más reputados del sector.

Integración con otros sistemas

JD Edwards EntepriseOne goza de una arquitectura tipo SOA que facilita su integración con otras aplicaciones. Su estructura en dos capas, tecnología y aplicaciones, le permite funcionar sobre diversas plataformas, bases de datos, de forma independiente.

Son muchas las aplicaciones de la familia Oracle que disponen de integraciones preconstruidas para JD Edwards, facilitando todavía más la extensión de su funcionalidad. Pero gracias a la arquitectura SOA resulta mucho más fácil integrar JD Edwards con cualquier otro tipo de sistema, no sólo los de Oracle.

Esto permite a su empresa alcanzar las más altas cotas de automatización y eficiencia en cuanto gestión administrativa de la empresa se refiere. Evitará duplicidades de datos y conseguirá que todos los sistemas funcionen como un todo.

Una plataforma web garantía de flexibilidad

Hace más de 15 años JD Edwards hizo una apuesta arriesgada, ofrecer un ERP totalmente funcional en versión web. A pesar de las profundas críticas recibidas, principalmente por parte de los competidores, los años y la evolución tecnológica han demostrada que la apuesta fue totalmente acertada. De hecho, muchos de los críticos a este modelo de aplicación han acabado copiando este planteamiento para sus propias soluciones.

Al ser una aplicación 100% web, permite que los usuarios puedan conectarse a ella desde cualquier lugar y equipo, con total seguridad para su empresa. Este reduce enormemente el coste de expansión y de mantenimiento de la solución. Da igual que los usuarios trabajen, con un Mac, Windows, Internet Explorer o Mozilla. Que estén en la empresa o en su casa o viajando, el sistema siempre va estar disponible cuando lo necesiten.

Al no necesitar ningún tipo de instalación en los equipos de los usuarios, se reducen de manera importante los costes de mantenimiento y despliegue.