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¿Acaso importa la coyuntura económica?

La coyuntura económica, ese impreciso y abstracto concepto que sintetiza el  estado concreto de la actividad pecuniaria en todo el planeto, está de moda.  Se ha convertido en una nueva fuerza invisible que al igual que la ira de Zeus o la gravedad, ejerce una ineludible influencia en nuestras vidas, convirtiéndonos en meras gotas de agua arrastradas por la corriente.

Hace cinco años, cuando la economía estaba mucho más enferma, nadie sabía que era la prima de riesgo. Hoy es tema de conversación hasta en panaderías y mercados. Dedicamos mucha energía mental a pensar sobre la situación económica general. Algo que puede estar bien como pasatiempo pero que carece de cualquier utilidad práctica.

La pensar sobre la economía en tiempos de crisis es una fuente inagotable de  frustración, decepción e impotencia y lo que es más importante, una pérdida  de capacidad para regir nuestro propio destino. Esa sensación de que una parte  importante de nuestro bienestar depende de cuestiones que quedan totalmente fuera de nuestro alcance no hace renunciar a ser dueños de una parte de nuestro propio destino.

Es cierto que nuestra vida se haya influida por innumerables factores que no controlamos, pero  no es menos cierto que todos contamos con un cerebro y una voluntad que nos permite evitarlos, adaptarnos e incluso aprovecharlos en nuestro propio beneficio. Tanto si son reales como imaginados.

Algunas verdades sobre la coyuntura y la economía

La economía no es una ciencia, es simplemente una disciplina académica convertida en herramienta de relaciones públicas. Hoy en día se ha convertido en una sofisticada herramienta de generación de opinión encaminada a persuadir al público de la conveniencia de determinadas políticas con un importante sesgo ideológico.

La economía ha sido presentada como una ciencia que obtiene una solución única a un determinado problema. Y esto simplemente es mentira, en los problemas económicos se componen de consideraciones de orden moral, cultural, sentimental y personal principalmente. Esto hace imposible  la aplicación de las matemáticas o  de la mera  lógica formal para su resolución.  Para encajar instinto con aritmética, la “ciencia económica” ha reducido el amplio espectro de la conducta humana a unos pocos supuestos, apenas capaces de representar a una parte amplia del conjunto. Por eso un mono lanzando dardos tiene mayor capacidad predictiva a la hora de seleccionar valores en bolsa que algunos de los mejores fondos de inversión.

Por otro lado la coyuntura económica  se compone del conjunto de circunstancias contingentes y cambiantes  que determinan la situación  actual. Dicho conjunto es casi por definición imposible de registrar y mucho menos de cuantificar, condición indispensable para poder diseñar un modelo matemático que lo refleje. Aun el caso de que esto fuera capaz, dado que el resultado que pretendemos obtener de dicho modelo, es un concepto totalmente subjetivo, la ponderación de las variables que componen dicho modelo sería un proceso totalmente arbitrario e influido para las percepciones de los individuos que lo realicen. Vamos que la coyuntura económica al igual que el sentir popular y otros tantos conceptos ideados para influir en nosotros son meras formas de mamporrerismo mental.
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Durante todos esto años de crisis ha habido empresas e individuos que han  mejorado su situación, la pregunta que deberíamos hacernos por tanto es: si ellos lo han conseguido ¿Por qué no puede yo?

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El ERP como medio para obtener el conocimiento

 

El conocimiento que ha de ir siempre asociado a la comprensión y la consciencia. Muchos sabemos, por ejemplo, que los reactores nucleares son capaces de producir energía mediante la fisión nuclear. Pero desconocemos de que manera lo realizan exactamente  ni somos conscientes de todas  las implicaciones que lleva acarreado. La búsqueda del conocimiento persigue transcender la mera percepción de las cosas y los hechos, hasta ser capaz de comprenderlos en profundidad.

En las sociedades civilizadas el conocimiento se ha convertido en el arma más valiosa en pos de la supervivencia y la prosperidad.  En el mundo de la empresa, son innumerables las empresas o agentes como Nike, Coca-Cola o los brokers que carecen de capacidad productiva o logística propia y cuyo principal o casi único activo es su conocimiento y capacidad para explotarlo.

Si queremos triunfar en los competitivos mercados del siglo XXI , debemos de ser capaces de hacer de hacer del conocimiento una de las principales armas de nuestro arsenal.

Conócete a ti mismo

Esta frase estaba esculpida a la entrada del oráculo de Delfos. Este era uno de los centros religiososo más importantes de la épooca y sin duda el oráculo más prestigio del mundo helénico. Allí acudían  reyes y caudillos de la época  a consultar antes de tomar una decisión  importante. De lo que dijera el oráculo dependían las guerras y alianzas entre las polis, pocos se atrevían a contradecir las visiones del oráculo. Dos mil quinientos años más tarde hemos reemplazado a las sacerdotisas y druidas por gurús y asesores. La naturaleza humana es inmutable,  tal vez por eso, en una y otra época acudimos a extraños para que decidan por nosotros, evitando así el responsabilizarnos de nuestros actos.

En el mundo moderno el otrora apreciado conocimiento interno o autoconocimiento ha quedado relegado cuando no es abiertamente despreciado. Resulta además especialmente difícil encontrar el silencio y la quietud necesario para poder cultivarlo. Pero si queremos llegar lejos, necesitamos tener autoconfianza y para lograrla es necesario que nos conozcamos a nosotros mismos, nuestras posibilidades y capacidades.

Conoce a tu propia empresa

En el mundo de la empresa la información contenida en nuestro propio ERP puede ser la base perfecta mejorar el conocimiento de nuestra propia empresa. En él encontraremos información sobre empleados, movimientos, transacciones departamentos, procesos y mucho más.

Además, por su caracter crítico la información contenida en un ERP suele ser bastante precisa. Este es un requisito imprescindible para no caer en el falso conocimiento y somos rigurosos en nuestro ERP solamente encontraremos información fehaciente, que se corresponda con  acontecimientos reales.

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El ERP como motor de creación de valor: más allá de la eficiencia

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Hace  tiempo que tenía ganas de escribir este artículo, hoy leyendo este magnifico post,  en el blog de Anibal Goicoechea sobre el cambio de paradigma en los proyectos tecnológicos me he decidido. En el sector de las nuevas tecnologías todas las empresas llevamos años vendiendo la burra de la eficiencia, que está muy bien, pero el software para empresas debería de ser algo más que simplemente eso.

Que las soluciones ERP sirven para mejorar la eficiencia es un mantra bien sabido y repetido por fabricantes, partners y expertos en decenos de folletos, páginas webs, catálogos, post de blogs, tweets e inlcuso hasta en Facebook. Nadie pone en duda este axioma, pero a nuestro juicio, la verdadera cuestión es la siguiente: ¿los ERP solamente sirven para mejorar la eficiencia? ¿Es esta su principal misión?

¿Hacia donde nos lleva la eficiencia?

La eficiencia es un camino de una sola dirección, generalmente sólo hay una manera más eficiente de hacer un trabajo. Reconozcamos que aprovechar el papel higiénico usado para limpiarse los mocos es una formula muy eficiente de minimizar el gasto en consumibles, pero  que nadie está dispuesto a implementar.

La teoría general de sistemas nos dice los sistemas cerrados son mucho más eficientes que los sistemas abiertos, desgraciadamente las empresas, los seres humanos y los grupos sociales son sistemas abiertos. Algunos ejemplos de sistemas cerrados son una olla a presión o un pistón mecánico, así que ya lo saben si nuestro objetivo es eficiencia debemos aspirar a convertirnos en un mecanismo.

¿Existe algún otro objetivo que perseguir ?

Ahora bien en muchos casos la importancia de la eficiencia es secundaria cuando no irrelevante, tomemos cómo sencillo ejemplo el de la industria del lujo. En este tipo de productos, la eficiencia es un atributo a evitar, su sobriedad austera no encaja nada con la pompa y el exceso tan característico de productos cuya principal ventaja es que sirven para la ostentación. Está claro que es un ejemplo extremo, pero tenemos claros que a la hora de escoger un producto u otro lo que nos hace decantarnos es el valor que nos aporta, en relación a su precio.

La eficiencia empresarial que garantiza la mayoría de los fabricantes de soluciones ERP, principalmente tienes efectos sobre la segunda variable de los costes, que nos permite o bien bajar precios o ser más rentables, pero por muy eficiente que sea su empresa, sino aporta valor no irá muy lejos.

El objetivo principal que tendríamos que tener en mente a la hora de implantar, no sólo un ERP, sino cualquier solución empresarial, debe de ser incrementar la capacidad de la empresa para crear valor, una empresa eficiente que crea menos valor para sus clientes que la compentencia no es nada. Esta claro  que podemos generar valor mediante la eficiencia, pero este sólo es una pequeña parte del total.

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¿Hasta que la muerte nos separe? Ser infiel a su ERP

Según un estudio de 2006, España era el país de la Unión Europea donde más duraban los matrimonios, con una media 13,8 años. ¿Hay algo que dure más el matrimonio en esta vida? No lo sabemos, pero uno de los posibles candidatos a disputar el título de relaciones longevas  es el de la empresa con su ERP.  Una vez que una empresa se decide en serio por una solución, es muy raro ver un divorcio. Como en todos los casos existen excepciones…

El caso más común tal vez sea el de las empresas que en su caso optaron por productos de pequeños fabricantes de alcance local. Estos por lo general tienen más difícil su supervivencia en mercado competitivo en el que hay estar continuamente invirtiendo en desarrollo para mantener las herramientas actualizadas. En el mejor de los casos estos pequeños fabricantes son absorbidos por otros mayores que más tarde o más temprano intentan integrar la solución del pequeño fabricante con la suya propia, poniendo todo tipo de facilidades a la base instalada para que cambie al producto principal.

En el peor de los casos estos pequeños fabricantes desaparecen sin dejar rastro, quedando tras de si una ristra de clientes desatendidos que están utilizando producto sin apenas difusión para el que es muy difícil encontrar profesionales que de un servicio de soporte. En este caso más temprano que tarde se hace necesario un cambio, sino tareas tan sencillas como un cambio impositivo puede volverse un infierno sino se cuenta con personal IT muy especializado.

Matar moscas a cañonazos

En ocasiones algunas empresas llevadas por unas expectativas de crecimiento que no se alcanzan o asesoradas de manera deficiente.  Por una razón o por otra, acaban comprando soluciones sobredimensionadas que tienen mucha más funcionalidad y capacidad de la que necesitan.

Muchas veces estas soluciones se mantienen a pesar de estar infrautilizadas, debido a que a se ha invertido una cantidad importante de recursos para adoptarlas. También su sustitución implicaría el reconocer el fracaso o la equivocación de la persona  que tomó la decisión. Y es que el devenir de los proyectos tecnológicos no está exento de las afecciones del orgullo.

Aun con toda son cada vez más las empresas que dan marcha atrás y que deciden adoptar una solución más sencilla. Esto suele suceder especialmente cuando la implantación no ha llegado a buen puerto, no sólo en términos de operatividad y funcionamiento del sistema, sino también de adopción por parte de la plantilla de la empresa.

Ampliando horizontes

Cuando optamos por una solución del segmento medio bajo del mercado, siempre corremos el riesgo de quedarnos cortos conforme vaya creciendo nuestra empresa.  Aunque  hay muchos ERP´s de este segmento que nos permitan un nivel elevado de desarrollo, hay cierta clase de problemas que cuando se le plantean a una empresa son muy difíciles de resolver sin tener que rediseñar todo el esquema de su solución.

Ejemplos como una expansión internacional, integración o asimilación de otras empresas u enormes cambios de orientación en la filosofía de negocio, pueden convertir una solución  totalmente adaptada a una empresa en un estrecho corsé que le impida crecer. Ante este tipo de retos solo las soluciones más potentes del segmento alto (Tier 1) son capaces de dar respuesta a desafios de ese calibre.

En cualquiera de estos casos y en otros muchos, existen más razones para que una empresa pueda considerar el serle infiel a su ERP.

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Cuantificando el retorno de inversión. El ROI en proyectos TIC (III)

Poniéndole el cascabel al gato

Si no hemos realizado un buen análisis de las operaciones actuales de nuestra empresa y sus procesos administrativos, no merece la pena realizar ningún cálculo sobre la potencial mejora que nos proporcionará el sistema, a menos que una de nuestras pasiones sea la de escribir relatos de ciencia ficción. De hecho lo realmente raro y excepcional es que este tipo de análisis se realicen.

Lo primero que debemos de establecer son las principales ventajas que aporta un nuevo sistema a la empresa. Si nos atenemos a los folletos de los fabricantes de software descubriremos que son decenas, cuando no cientos. A nivel de cálculo del retorno de inversión lo que nos interesa principalmente son dos variables que pueden ser cuantificables en cierta medida: eficiencia y operatividad.

Para obtener una cifra razonable sobre la repercusión de la eficiencia ganada con el nuevo sistema tenemos que tomar el cálculo hecho previamente y conforme a las estructura realizada (por departamentos, procesos, subsidiarias, etc..) comenzar a descontar los costes de los procesos eliminados con el nuevo sistema, descontar las mejoras en eficiencia conseguidas y añadir las penalizaciones que pudiera suponer el nuevo sistema. La cifra obtenida nos dará el ahorro total que obtendríamos para realizar el mismo número de operaciones. Dividido por el coste obtenido del sistema anterior obtendríamos el porcentaje de mejora en la eficiencia.

El cálculo de las mejoras en operatividad es algo más complejo, el objetivo principal es cuantificar el aumento en la capacidad operativa obtendríamos con el nuevo sistema. Esto es especialmente interesante para organizaciones inmersas en planes de expansión. De nada sirve aumentar nuestras ventas sino tenemos la capacidad operativa suficiente de para poder atender un mayor número de pedidos en nuestra empresa.  A groso modo podemos aplicarlo en base al coeficiente de mejora en la eficiencia obtenido en el anterior apartado.

Por otro lado toda mejora en eficiencia suele llevar aparejada una mejora en la operatividad esto siempre funciona así, en este sentido pero no siempre en el inverso. Puede ser que mejoras en la operatividad de una empresa como la apertura de una nueva línea de fabricación puedan hacerla más operativa pero menos eficiente.

Las mejoras y su impacto competitivo

Otro punto a tener en cuenta es cómo estas mejoras pueden afectar a la posición competitiva del la empresa en el mercado. Por un lado puede permitirnos mejorar la rentabilidad con unos mayores dividendos  que pueden ser repartidos o reinvertidos a fin de mejorar todavía más la posición competitiva. La otra opción más lógica sería repercutir estas mejoras en una bajada de precios que nos permitiera incrementar nuestra cuota de mercado.

Sea cual sea la estrategia de nuestra empresa, cualquier estimación sobre el ROI ha de centrarse en nuestros objetivos estratégicos. Lo lógico es que antes de considerar un proyecto tengamos realizado un análisis o plan estratégico de la empresa y sepamos qué tipo de mejoras en eficiencia debemos de buscar. Si por ejemplo la empresa busca una reducción de precios que le permita mejorar su posición competitiva habrá que emplearse a fondo en la mejora de eficiencias operativas o búsqueda de sinergias con el canal de suministros. Este puede ser de por si un planteamiento muy válido a la hora de comenzar a considerar un nuevo proyecto y nos facilitará enormemente todo el proceso de análisis.

Ver otros artículos de esta serie:

Medir el ROI en proyectos IT

Los beneficios de un proyecto IT

Las habilidades de Gestión para el Director de IT

La mayoría de los Directores de IT de nuestro país cuentan con un pérfil técnico y son una escasa minoría los que no cuentan con formación técnico-científica, especialmente ingeniera informática, y que su principal foco de experiencia es la gestión y no la tecnología.

Cuando un técnico pasa ocupar un puesto de Director o Responsable de Departamento es lógico que tenga ciertas lagunas en cuanto al mundo de las gestión se refiere que es una profesión totalmente diferente y que requiere de un arsenal distinto de habilidades y conocimientos.

No obstante muchos Directores de IT, suelen cubrir la carencia en formación con un talento y tendencia innata hacia al liderazgo. Aunque con esto muchas veces tal vez les más que suficiente, nunca viene mal tener en consideración cuales serán las principales habilidades de gestión que le ayudarán a desempeñar mejor su puesto:

1. Negociación: En el campo de las nuevas tecnologías, el Director de IT es muchas veces como el el lazarillo que guía a la empresa a ciegas por el complejo mundo de la tecnología. Por su posición y función además ha de jugar un papel clave en la negociación con proveedores de tecnología, ya sea de productos o de servicios.  Para desarrollar bien esta función no basta simplemente con tener un conocimiento profundo de los productos y servicios, es necesario también saber negociar. Para ello sólo hay un secreto: preparación, existen innumerables guías, algunas de ellas incluso gratuitas, sobre negociación, con sólo dedicar un poco de tiempo  a aplicar la teoría a cada negociación concreta su capacidad de negociación mejorará de manera sustancial.

2. Delegación: Cuando uno es el jefe tiene que saber delegar y que sean otros los que se ocupen de los detalles. Esto es algo que suele costar mucho a las personas con perfil técnico que pasan a ocupar cargos de gestión. Pero es algo fundamental, el arquitecto no puede estar colocando los ladrillos tienen que estar atento al conjunto.

3. Comunicación: Dirigir significa colaborar e interactuar y para esto es necesario ser capaz de comunicar. No todo el mundo es un comunicador nato, pero con un algo de entranamiento y preparación cualquiera de nosotros puede mejorar sustancialmente su capacidad de comunicar. Un consejo, hay que poner siempre una chispa de emoción a todo lo que intentamos transmitir, las personas nos somos CPU´s, necesitamos que nos hagan sentir para atraer nuestra atención.

4.Visión Estratégica: Se acabó el echar balones y achicar agua para la que nave no se hunda. Un directivo no solamente tiene que ser consciente de la realidad de la empresa, también tiene que tener un ojo siempre oteando el horizonte. En busca de oportunidades, amenazas y retos. No podemos dejar el viento nos arrastre de lado a lado.

5. Liderazgo: Dirigir bien es liderar, en el buen sentido de la palabra. Quítale todas las connotaciones tiránicas o despóticas  que tengas asociadas a ese concepto. El verdadero líder es que el sabe dirigir con vocación de servicio. Cuando tienes un equipo de personas a tu cargo, tienes una responsabilidad hacia ellos, has de ser capaz de sacar lo mejor de cada uno y juntarlo para que dos más dos no sean cuatro, sino cinco o siete.

Estas son sólo algunas de las principales, hay muchas más. Pero el que domine de verdad estas cinco, ciertamente necesitará de muy poco más…

Las 5 cosas que no debe de tener tu ERP

1. Una lista muy grande bugs y parches: Al igual que no hay dos sin tres, se puede decir que no hay software sin bug.  Cuanto más grande y compleja es una aplicación, mayor es  la tendencia a la aparición de bugs o pequeños fallos con su la consiguiente aparición de parches para subsanarlos.  Un indicador muy importante de la calidad de un software, es la cantidad de parche publicados cada vez que se libera una nueva versión.

Como siempre, es una medida que debe ponerse dentro de un contexto. Cuantos más usuarios tenga la aplicación y más intensivo sea el uso de esta, mayor cantidad de errores aparecerán. No obstante, si muchos errores aparecen al poco de liberarse la nueva versión, podemos inferir que estos se producen al realizar operaciones relativamente comunes. Esto indica un deficiente trabajo de depuración y una baja calidad final del producto.

2. Una comunidad pequeña y cerrada de desarrolladores, funcionales y técnicos: Por muy bueno que sea tu equipo interno no puede llegar a todo. Hay tareas como la implantación y actualización a nuevas versiones que tienen una curva de aprendizaje muy prolongada y que rara vez se realizan en la empresa, para este tipo de tareas es mejor contratar recursos externos.

Lo mismo pasa con los programadores, aunque haya varios en plantilla cuando se producen picos intensos de trabajo también se necesita contratar personal externo.  En cualquiera de estos casos o en otros mucho que se puedan plantear, es mejor contar con una comunidad amplia de profesionales alrededor de nuestra solución, por cuestiones de calidad, precio y fiabilidad. El tamaño de la comunidad suele ser similar al de la base instalada.

3. Difícil de integrar: Por muy cerrado que tengamos el enfoque de nuestra estrategia tecnológica, lo que ya es de por si un error, nunca sabemos cuándo vamos a necesitar integrar nuestro ERP con otra solución, ya sea a nivel externo como interno. Es por tanto importante contar con una solución que sea fácil de integrar.

Las soluciones con arquitectura SOA (Services Oriented Architecture) y otras similares ofrecen una base sólida que facilita mucho el trabajo a la hora de realizar las integraciones, que por su naturaleza suelen ser casi siempre complejas.

4. Dependiente de la  tecnología de un sólo fabricante: Cualquier ERP necesita de software de terceros para funcionar: SO de servidores, bases de datos, navegadores, etc.. Cuanto más abierta se la plataforma tecnológica mejor para nosotros, ya corremos riesgos asociando nuestra suerte a la de nuestro partner y/o fabricante de ERP.

Si hacemos lo mismo para el resto de tecnologías que necesitamos estaremos incurriendo en un grave riesgo, vía incrementos injustificados en coste de nuevas versiones, falta de las mismas, poco soporte extendido para versiones antiguas y un largo etc.. Como con la integración es interesante tener cuantas más opciones abiertas mejor.

 5. Poca funcionalidad ofrecida por el fabricante, muchos verticales de partners: Para casi cualquier paquete ERP, mucha de la funcionalidad más específica depende de desarrollos verticales de partners. El tener la funcionalidad que nuestra empresa necesita,  siempre es mejor que no tenerla,  venga de donde venga. Pero cuando esta no ha sido desarrollada por el fabricante podemos incurrir en graves riesgos, especialmente cuando actualícenos a nuevas versiones del software. Además quedamos ligados para su mantenimiento casi de por vida con el partner que desarrolló las mejoras.

Los mandamientos del Director de TI en la empresa

    1. No te atarás a ninguna tecnología ni fabricantes concreto: Cuantas veces hemos oído hablar de profesionales que son pro-Microsoft o pro-Oracle. El Director de IT equilibrado  y juicioso no tiene que ser ni pro ni anti. Ha de ser capaz de juzgar a cada fabricante en base a sus virtudes y defectos.   Aun cuando casi todo nuestra infraestructura esté basada en un único fabricante, no debemos de despreciar  las virtudes de las otras. Los profesionales de la tecnología no pueden comportarse como Fanboys de Apple o de Android.
    2. No serás nunca el último en abandonar una tecnología: Es cierto que todavía hay muchas empresas con su ERP funcionando sobre AS400, pero.. ¿qué pasa cuando tienen un problema con su base de datos? Muchas veces las pasan canutas hasta que pueden encontrar un experto en DB2 que les saque del apuro. A veces es difícil encontrar profesionales cualificados sobre tecnologías maduras que cuentan con amplia presencia en el mercado. Todavía es más difícil encontrar expertos de tecnologías que están en claro retroceso. El soporte ofrecido por los fabricantes de software siempre ha sido objeto de todo tipo de críticas, hasta en productos que son estratégicos para ellos. ¿Cuanto peor será para los productos que están intentando forzar a sus clientes a que los sustituyan por nuevas versiones?
    3. No serás nunca el primero en probar una nueva tecnología: A cada nueva versión le siguen decenas o incluso cientos de parches para tapar todos los bugs. ¿Quieres ser tú el listo que se los coma todos? Estoy seguro de que no, en informática empresarial ir a la última tiene un precio muy caro. La mayoría de los fabricantes tienen sede en el extranjero y los servicios de soporte no son todo lo buenos que cabría esperar. Incluso los partners más expertos, no tienen un dominio aceptable de la nueva versión hasta que han tenido algún tiempo para trastear con ella. ¡Cuidado! Esto no es el mundo de la pasarela, aquí el ir al última suele tener más inconvenientes que ventajas.
    4. Menos es más: Conforme vamos añadiendo aplicaciones desperdigadas al arsenal de nuestra empresa y las vamos integrando, estamos creado un Leviatán que algún día puede terminar devorándonos. La manera más fácil de llegar a este punto es aferrándonos a un desarrollo a medida hecho en la propia empresa. Incapaces de abandonar a nuestra criatura, comenzamos a integrarla con otras soluciones que ofrecen la funcionalidad que nosotros no hemos sabido/podido desarrollar. Sabemos que no siempre un ERP es capaz de ofrecer toda la funcionalidad necesaria y que a veces hay que optar por comprar/desarrollar soluciones adicionales. En cualquier caso, más vale 8 que 80.
    5. Santificarás los entornos de prueba: Los experimentos son geniales, permiten avanzar y consolidar nuevos horizontes, eso sí en casa y con gaseosa. En las empresas donde nos jugamos el pan, es mejor acotar la creatividad a entornos controlados donde los daños potenciales no tienen un impacto real en el sistema. Está claro que todo esto del testeo y del control de versiones puede ser muy aburrido, pero la alternativa es muy arriesgada.
    6. Documentarás tus desarrollos: Si sabemos que es un peñazo estar documentando todo, que es muy  triste invertir horas y horas en generar documentos que probablemente no leerá nadie. Pero  ¿qué pasa cuando hay problemas? Ahí es cuando nos alegramos de haber dedicado ese tiempo extra a generar documentación, de todos esos comentarios en nuestras líneas de código. No sólo ahorran trabajo, sino que muchas son la única diferencia entre una cagada y una catástrofe.
    7. Honrarás la movilidad: No todos los roles de una empresa tienen se desempeñan con el culo pegado a una silla. Para muchos profesionales el tener que sentarse a teclear datos es una  pérdida de tiempo y un secuestro de tiempo de sus funciones principales. Hoy en día tenemos muchas opciones para no restar dinamismo a comerciales, personal de almacén, recepciones, repartidores, planta.. y un largo etc.. Este es un campo totalmente inexplorado en el casi todas las empresas tenemos mucho margen para mejorar.
    8. Promoverás la innovación: El Departamento de IT tiene que jugar un papel clave en la cultura innovadora de cada empresa. A fin de cuentas, no esperarás que la innovación surja del Departamento Financiero, la contabilidad creativa puede ser peligrosa.
    9. Darás preferencia a las soluciones web: Esto tal vez sea el punto más discutible, pero nuestra experiencia nos ha demostrado que las aplicaciones web tienen innumerables ventajas y además han mejorado mucho su apariencia y funcionalidad. No necesitan instalaciones, se puede acceder desde cualquier lugar con una conexión y navegador, solamente requieren realizar cambios en el servidor.

Los caminos de la innovación(VII): Innovacción por fragmentación

¿Cuantas veces hemos comprado productos que incluían cosas que en realidad no necesitábamos? Una forma de innovar, muy apropiada además en estos tiempos de crisis, consiste en fragmentar productos complejos y venderlos por partes. Esto es particularmente válido en industrias como la del software y los servicios.

Solo por sólo citar un ejemplo, cuando una empresa adquiere un paquete de software, muchas veces se ve obligada a pagar por funcionalida que no utiliza, desde complejas herramientas incluidas con las bases de datos, hasta funcionalidades incluidas dentro de módulos que no se utilizan. No niego que la paquetización ofrezca muchas ventajas que permite ofrecer  productos integrados a un coste menor, pero debería de existir siempre la posibilidad de adquirir todos los componentes por separado.

Y hasta aquí el post de hoy, muchos podrán considerarlo demasiado obvio y sencillo, pero muchas veces las mejores soluciones son obvias y sencillas. Tened cuidado, la innovación esta ahí afuera.

El futuro es de las pymes

Desde hace años venimos oyendo que no hay futuro para las pequeñas empresas, que la concentración acabará haciendo que todos los sectores acaben en manos de unas pocos empresas. Este uno de los muchos clichés que se ha instalado en el imaginario colectivo, cuando analizamos la situación desde un pisto de vista histórico nos damos cuenta de que a pesar de que existen lógicos movimientos de concentración en los distintos mercados, cada día surgen nuevas empresas como setas en todos los ambitos que hacen que la tendencia sea exactamente la contraria. Todos los mercados  tienden atomizarse, a hacerse  cada vez más complejos. Es un fenómeno universal y que vemos en todas partes desde la materia que compone el universo hasta en las especies..

El caso del sector financiero

Durante los ultimos años hemos asistido a una crisis brutal de la banca y han desaparecido una gran cantidad de entidades en todo el mundo, en España concretamente hemos pasado de 47 entidades a tan sólo 10, tras los procesos de restructuración. La tendencia a la complejidad no es algo lineal, tiene sus picos. En el mundo occidental la caida del imperio romano supuso un descenso en la complejidad de las estrúcturas. Los servicios de banca e intermediación financiera desaparecieron practicamente.  Durante los siglos X, XI y XII este tipo de servicios fueron prestados por las Ordenes Militares que inventaron los servicios de Banca Pública y permitían el disposición de capitales a larga distancia basandose en la emisión de documentos. Al llegar el renacimiento la sofistificación de los servicios ya había sobrepasado con mucho a la de los romanos. A pesar de todo unas pocas casa familiares, mayoritariamente italianas ser repartían la casi totalidad del negocio, poco a poco los distintos paises europeos fueron desarrollando industrias financieras propias.

Hoy en día a pesar que se haya reducido a una cuarta parte el número de entidades bancarias, existen cientos sino miles de otras empresas que ofrecen servicios financieros como seguros o prestamos al consumo.  No olvidemos que los bancos son sociedades reguladas con importantes privilegios y restricciones, lo que dificulta mucho su creacion.

El caso del cine

Hace algunas decadas las grandes producciones de cine eran realizadas integramente por un único estudio. Hoy en día para producir una película suelen participar un gran número de empresas desde productoras, emrpesas de casting, efectos especiales, localizadores de escenarios y un largo etc.. La clave de este proceso de atomización se enraiza en los principios de división del trabajo, cada vez se van creando nuevas unidades que se especializan en tareas mucho más específicas y que por tanto son mucho más productivos en sus campos de especialización.

Esta es la principal razón por la que las pymes siempre tendrán un lugar, la división del trabajo es uno de los pocos principios económicos que se ha demostrado practicamente inalterable  a lo largo de todo la historia. Cuando las condiciones del entorno económico, legal y social son estables tiende a desarrollarse hasta las últimas consecuencicas. Es por esto que sin duda alguna, el futuro es de las pymes.