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El ERP en la nube, estado de la cuestión

Durante los últimos años hemos escuchado hasta la saciedad  que el futuro es la nube, que el cambio era inminente y que ya no había marcha atrás. A día de hoy tras varios años de inminencia, la realidad es que son muy pocos los fabricantes, especialmente entre los del segmento de aplicaciones corporativas, capaces de ofrecer una solución cloud estable, consolidada y ampliamente funcional.  Mientras que en otros tipos de aplicaciones como el CRM la cuota de mercado de las soluciones cloud cubre la práctica totalidad del mercado, en el ERP su presencia es bastante más baja.  ¿Cómo puede ser que el principal software de gestión empresarial esté perdiendo el tren de la nube?

La primera explicación que se suele ofrecer y que de entrada suena a excusa, es la de la complejidad, lógicamente es mucho más difícil adaptar un ERP a la nube que un CRM, pero cuando vemos que algunos fabricantes han sabido hacer los deberes y están ofreciendo soluciones en la nube, no sólo totalmente funcionales, sino siendo más avanzadas incluso que las soluciones tradicionales, al haber captado perfectamente la esencia del formato y ofreciendo capacidades colaborativas y sociales nunca antes vistas en las aplicaciones on premise.

Demasiadas cuentas pendientes

La principal razón de este atraso, es sin duda alguna es el bajo perfil innovador y de inversión de la mayoría de las compañías aprovechándose de las importantes barreras de entrada, los largos periodos de reposición, las dificultades para cambiar de producto por parte de los clientes y su dominio del mercado para adoptar una posición cómoda y rentable. Cómoda en el sentido de que en general la innovación en el producto ha sido escasa, limitándose por lo general a añadir algunas mejoras funcionales y de usabilidad, dependiendo de la envergadura de la actualización, y rentable porque se han dedicado a vivir de los ingresos recurrentes de un mercado cautivo, especialmente desde la desaparición de gran parte de los pequeños fabricantes.

No es de extrañar por tanto que el enorme cambio de paradigma que implica pasar de aplicaciones cliente/servidor on premise a soluciones en la nube se le haya atragantado a gran parte de la industria.  Durante más de una década la mayoría del sector se dedicó a desdeñar abiertamente las soluciones ERP basadas en estándares web. Sólo cuando el avance de las soluciones cloud ha sido algo imparable han comenzado a prestar atención a un modelo de desarrollo que lleva años revolucionando el mundo del software de aplicaciones colaborativas en todos los sectores.

Y es que las soluciones cloud son sobre todo, aunque no exclusivamente, soluciones web. El desarrollo de este tipo de soluciones requiere de un know-how y una experiencia totalmente distintas al de las aplicaciones de escritorio. Cuestiones como la usabilidad, el diseño adaptable a los distintos formatos y navegadores, la interacción con aplicaciones de terceros y demás son altamente complejas. Las soluciones ERP son a fin de cuentas mastodónticas aplicaciones que en los casos más extremos han de ser capaces de soportar miles de usuarios concurrentes. No es fácil por tanto cambiar el modelo de desarrollo de unos paquetes de software tan sofisticados y complejos.

Simplificando hasta el extremo, podemos decir que el desarrollo se divide en dos capas: funcional y visual, lógica de negocio e interfaz de usuario.

El desarrollo web  o front-end tiene más que ver con la segunda capa y ofrece importantes ventajas sobre el tradicional modelo de aplicaciones de escritorio: no hay necesidad de instalar previamente en cada equipo, se puede acceder desde cualquier lugar, pueden soportar cualquier dispositivo con conectividad y diversos clientes web, gracias a las cachés del navegador su velocidad de funcionamiento puede ser prácticamente instantánea. Además la utilización de elementos comunes de la navegación web hace que la adaptación a este tipo de herramientas sea mucho más fácil.

Pero para poder aprovechar todas estas ventajas es necesario un importante esfuerzo por parte del fabricante, además de un importante know-how y trayectoria. No se pueden comenzar a hacer buenas soluciones web de la noche a la mañana. Algunos productos más maduros como JD Edwards llevan ofreciendo una versión web desde 2001 y el producto no ha parado de evolucionar desde entonces. Por mucho que una solución cuente con una potente funcionalidad eso nunca será garantía de que al migrar a web el producto será un éxito. Ciertamente es un modelo de desarrollo complejo y no vemos claro que todos los fabricantes sean capaces de cambiar su modelo de negocio con éxito.

Otro tanto pasa con las aplicaciones móviles y las soluciones de movilidad. Mientras las aplicaciones móviles habían revolucionado ya el planeta, la mayoría de los ERP seguían corriendo sobre un cliente pesado de escritorio y sólo algunos de los sectores con necesidades más específicas como el transporte o la distribución minorista contaban con soluciones que cubrían sólo en parte sus requisitos de movilidad.

 

Pocas opciones para los compradores

A día de hoy, en el mercado del ERP de nivel 1 sólo hay dos fabricantes que tengan productos Cloud: Oracle y EPICOR. El resto de fabricantes se quedan en proyectos y promesas. Oracle ha sabido recoger toda la experiencia adquirida en el desarrollo de soluciones web como: JD Edwards EntepriseOne o Siebel CRM para ofrecer una gama de productos cloud capaz de satisfacer todas las necesidades de la empresa: ERP, Customer Experience, Infraestructura, Planificación y Analítica. Todas ellas de fácil integración para que el cliente pueda configurar una solución de negocio a su medida, sin tener que preocuparse de requerimientos técnicos, hardware, infraestructuras, mantenimientos o cambios de versión.

Y es que el vender soluciones cloud no significa simplemente cobrar un alquiler por el software, implica un profundo cambio de paradigma para poder hacer la tecnología mucho más accesible, integrable y rentable para el cliente.

 

¿Cómo sacar partido al Cloud en mi empresa?

Para poder obtener un beneficio de real de la migración a plataformas Cloud en su empresa, lo primero y más importante es tener una idea clara de cuáles son los costes actuales en cuanto a equipos informáticos, infraestructuras, software, soporte y mantenimiento se refiere. Si queremos realizar un cambio exitoso es necesario tener en cuenta la amortización de las inversiones en curso.

Si por ejemplo su empresa renovó hace poco todos los equipos, comprando licencias perpetuas de Windows, Office o instaló hace poco un ERP adquiriendo servidores, licencias y servicios difícilmente podrá sacar partido de un cambio de paradigma, si esto implica tener que desaprovechar todas las inversiones en curso.

No obstante no todas ventajas de la adopción del Cloud se basan en una cuestión de dinero efectivo sobre el coste actual. También hay que tener en cuenta la flexibilidad que nos ofrece este modelo, a la hora de poder adaptar los costes operativos de nuestra empresa a la realidad de cada momento. Esto no solamente mejorará nuestra capacidad de respuesta ante aumentos o disminuciones en la demanda, también nos ayudará a mejorar las posibilidades de supervivencia de nuestra empresa, reduciendo nuestra exposición a las malas  decisiones de inversión.

Si una empresa hace un importante desembolso en un nuevo Centro de Datos y un ERP de Tier 1 con importante coste en número determinado de licencias y luego sufre un importante descenso en ventas, que le obliga a rehacer su estructura, puede tener un problema grave. Se encontrará con una potente inversión de la cual difícilmente podrá sacar partido. En cambio con un modelo Cloud, tendrá garantizado que sus costes operativos siempre se adapten a las necesidades de cada momento.

Al final lo que estamos debatiendo aquí es un medio de alquiler frente a propiedad. En general el mundo empresarial la tendencia es potenciar el primero frente a la propiedad. Sólo hay que ver el claro ejemplo de cómo la mayoría de los grandes bancos se han deshecho de la propiedad de gran parte de los espacios que ocupan.

 

Ahorrando en equipos e infraestructuras

La parte más obvia de ahorro que se le viene a  la cabeza  es el ahorro en servidores. Dependiendo del tamaño de la empresa este puede ser un buen pico.  En instalaciones de un sistema ERP por ejemplo que requiera un servidor propio, lo cual es necesario en la mayoría de los casos cuando hablamos de empresas de un cierto tamaño, suele representar entre un 20% del presupuesto. Con sus costes de luz, ventilación, espacio y mantenimiento.  Está claro que si optamos en modelo Cloud estos costes desaparecen.  ¿Pero son estos lo únicos costes que podemos reducir?

Si atendemos a los equipos portátiles y de sobremesa que se utilizan hoy en las empresas veremos con facilidad que la mayoría de ellos están sobredimensionados. Es decir salvo honrosas excepciones en los que se utilizan programas de escritorio que demandan altos niveles de recursos computacionales o incluso hardware especial como tarjetas de video. En el resto de las ocasiones los equipos son utilizados para tareas básicas de ofimática y como mero cliente de sistemas centralizados.

Y es ahí donde surgen las oportunidades. Si su empresa está totalmente inmersa en una arquitectura Cloud o 100% web. Puede tener un ahorro importante en equipos mediante la adquisición de dispositivos con Chrome OS. Este sistema operativo de Google hecho para trabajar en la web funciona sobre equipos muy ligeros de hardware, poca RAM, casi nada de disco duro. Pero más que suficiente para la mayoría de usuarios. Son rápidos y fáciles de manejar. Se actualizan de manera automática, con el consiguiente ahorro en mantenimiento de equipos. Incluyen software para realizar de manera gratuita muchas de las tareas más comunes: textos, hojas de cálculo, presentaciones, incluso videoconferencias. Tal vez no estén al  nivel de la última versión de Microsoft Office pero ofrecen una calidad mucho más que suficiente para la mayoría de los usuarios.

Ahorrando en software mediante el Cloud

Está es sin duda la parte más compleja. Si bien los ahorros en vil metal se pueden presentar de manera clara en cuanto al software la cosa puede ser más compleja de determinar,  aunque a priori pueda parecer igual de sencillo.

Lo primero que  tenemos que tener en cuenta es el coste de transición. Cuando cambiamos de un ordenador viejo a uno nuevo podemos recuperar fácilmente nuestro nivel previo de productividad en cuestión de horas o días. Pero cuando hablamos del uso de aplicaciones empresariales complejas, es otra historia. Especialmente cuando hablamos de usuarios con un alto nivel de eficiencia que conocen a la perfección el software y sus atajos y que llevan años trabajando con la misma herramienta. El conseguir que vuelvan a rendir al mismo nivel es cuestión de dinero y tiempo. Recursos en formación y un periodo de adaptación con menor rendimiento.

No obstante si tenemos en cuenta las mejoras en usabilidad que se han dado en los últimos años en todo tipo de aplicaciones. Ciertamente esta brecha se puede ver reducir. Especialmente cuando hablamos aplicaciones web. Que comparten por lo general unos estándares básicos de navegación e interfaz gráfica comunes.

En cuanto al coste de suscripción, que sustituye al coste de adquisición, mantenimiento y actualización, cabe duda que las barreras de entrada son siempre menores. Ya que un pago mensual de cuota frente a un desembolso importante inicial viene a significar una financiación de facto.

La duda que surge a muchas empresas es si a la larga sale rentable el modelo de suscripción. Bueno para esto siempre hay que echar números. Lo que está claro que un modelo por suscripción es más fácil que el número de licencias en uso sea siempre el justo que necesitamos.

En un modelo Cloud las aplicaciones son auto actualizables, lo que nos permite disponer siempre de la última versión con todas la mejoras incorporadas.

 

Resumiendo si una empresa quiere aprovechar al máximo su migración a entornos cloud, tiene que tener en cuenta los ciclos de amortización, estar abierta a nuevas posibilidades y sobre todo. Adoptar un modelo u otro de pleno. Quedarse a medio camino puede genera costes innecesarios. Gracias por vuestra atención.

Oracle lanza el ERP Cloud: una solución completa en la nube

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Con el ERP Cloud Oracle revoluciona el concepto de aplicaciones de gestión llevándolo más allá de la nube. Con módulos que pueden funcionar como aplicaciones totalmente independientes. Permitiendo que las empresas por fin puedan disponer de soluciones de gestión totalmente a su medida.

Desde hace tiempo veníamos observando desde este blog que el mercado de software se hallaba en cierta manera estancado. Durante la última década fenómenos como la computación en la nube y la movilidad han causado un tremendo impacto en la industria del software en prácticamente todos sus campos de aplicación.

Pero hasta ahora existían muchos interrogantes acerca de como todos esos avances podían ser implementados en el campo de las aplicaciones de gestión. Por fin un fabricante ha conseguido salvar todos estos obstáculos, ofreciendo un modelo de desarrollo capaz de afrontar todos esos retos abriendo una brecha que promete cambiar totalmente la manera en que vamos a gestionar nuestras empresas.

La funcionalidad como base

Durante los últimos años, bien sea por desarrollo o por adquisición, Oracle ha conseguido aglutinar bajo su marca un catálogo sin parangón de soluciones empresariales que cubren prácticamente cualquier aspecto de la gestión de una empresa tanto a nivel de funcional como de escala. En un catálogo tan extenso es lógico que muchas aplicaciones ofrezcan una funcionalidad solapada.

Para crear las nuevas soluciones Cloud, Oracle ha optado por una estrategia sencilla pero audaz. Tomar como base para cada área funcional la aplicación  líder en su segmento para ese área. Así por ejemplo se ha tomado E-Business Suite como base para el desarrollo de toda el área financiera o JD Edwards EntepriseOne para la gestión de la cadena de suministro.

Un sistema de acceso universal

Cuando hablamos de Cloud, estamos hablando también de aplicaciones web. Pero esta vez Oracle ha querido ir un paso más allá. Con la accesibilidad desde cualquier dispositivo en mente, Oracle ha creado una infraestructura que permite acceder a ERP Cloud desde Tablets y Smartphones, teniendo en cuenta las características de cada dispositivo y adaptando los formatos para que los usuarios disfruten de una experiencia de uso acorde a las posibilidades de cada aparato.

En el caso de los Smartphone se ha creado toda una gama de apps orientadas a roles de usuario. Que permiten realizar de manera sencilla y rápida multitud de tareas, tales como consultar pedidos pendientes, rellenar órdenes de mantenimiento y un largo  etc. Todo esto evita a los usuarios tener que estar frente a un ordenador de sobremesa, cada vez que necesitan interactuar con el sistema. Esto abre nuevas posibilidades de movilidad para las empresas. Algunas como las obtenidas por los empleados de mantenimiento o ventas  son evidentes. Pero no solamente los puestos con mayores requerimientos de movilidad pueden beneficiarse.

El social media aplicado a la empresa

Durante años el concepto de redes sociales y trabajo ha estado asociado al escaqueo. Oracle ha conseguido convertir la vibrante interactividad de las redes sociales en algo productivo para la empresa. Mediante un intuitivo sistema, la colaboración entre empleados se vuelve mucho más dinámica, sin tener que salir del ERP, quedando un registro de conversaciones, anotaciones  y comentarios.  Esto evita innecesarias reuniones y llamadas de teléfono permitiendo un trabajo más fluido y dinámico.

Inteligencia de negocios integrada a todos los niveles

En Oracle ERP Cloud, la información y la acción van de la mano. En cualquier momento y a cualquier nivel, desde la alta dirección hasta el personal en primera línea de batalla. Todos disponen de la capacidad de configurar, crear, guardar y compartir informes y alertas que hagan más fácil su trabajo. Especialmente en cuanto a la toma decisiones se refiere.

Una experiencia de usuario enriquecida

Manejar un ERP no es tarea fácil. Para que al menos no sea tan difícil, Oracle ha diseñado una experiencia de usuario, muy intuitiva, basada en dos premisas: simplificación y apoyo al usuario. Permitiendo también altísimos niveles de personalización para que cada empleado se sienta lo más cómodo posible trabajando con el sistema.

Esperamos que estas pinceladas os hayan ayudado un poco a comprender mejor en qué consiste el ERP Cloud de Oracle.

One to One BI: Un nuevo paradigma de inteligencia de negocios

Durante años hubo un paradigma que gozó de enorme aceptación dentro del mundo del marketing, el del one to one marketing. En un momento en el que se creía que la cultura de masas empeazaba a mostrar sintomas de agotamiento y el retorno de la publiciad tradicional era cada vez menor se planteó un modelo que  llevara la segmentación de los mercados hasta el nivel más básico: el del individuo. Se trataba de considerar a las personas como entes libres y no meras ovejas del rebaño.

El marketing directo fue tal vez la disciplina que mejor supo recoger esa orientación, de la cual se ha estado beneficiando en gran medida las técnicas más sofisticadas de marketing online y en general todo lo que pasa del puro spameo y la contratación de banners en base a coste por impresión.

Aunque este enfoque pudo parecer absolutamente novedoso en su momento en los mercados de consumo, hay que tener en cuenta que en algunos sectores como el B2B o los productos de lujo siempre se ha trabajado con muy pocos clientes. Una empresa de 100 empleados puede sobrevivir con 10.000 clientes o con uno solamente. Siempre y cuando sea capaz de pagar las facturas y llevarse algo bolsillo  a final de año.

Lógicamente conforme mayor sea el ratio empleados/clientes, mayor será el volumen de información y dedicación que corresponderá a cada cliente. Esto obliga a llevar una gestión más centrada en el detalle, menos dispersa en las abstracciones globales sobre segmentos. Lo que importa es el cliente como sujete de cargo, no las zonas territoriales ni las familias de productos.

Un cambio con implicaciones en los sistemas de información

Para poder afrontar estrategias de marketing basadas en este nuevo paradigma es necesario disponer de herramientas que nos permitan disponer de información extensiva sobre cada cliente, socio o proveedor. La naturaleza de las preguntas a las que tenemos que responder cuando tratamos de analizar a un individuo son muy diferentes a las que se nos plantean cuando intentamos detectar segmentos en grandes bolsas de individuos.

De entrada las posibilidades que nos ofrecen el procesamiento de los datos y aplicación de técnicas estadísticas es mucho menor. Hay que ir a un análisis detallado de los datos, la búsqueda de tendencias o subconjuntos pierde importancia, lo relevante es encontrar patrones que nos permitan conocer mejor al cliente en cuestión.

La capacidad de procesar y mover datos, se hace menos importante y lo realmente crucial es tener la habilidad de disponer la información de una manera visual y gráfica que nos permita captar sutilezas, patrones o nociones que se nos hayan podido escapar ante una lectura cruda de los datos.

Aunque tecnológicamente todo esto pueda lograrse con los medios disponibles, se echan en falta modelos conceptuales así como aplicaciones que los implementen y nos permitan llevar esto tipos de análisis a cabo.

¿Para cuándo contaremos con una paquete de One to One BI? En un entorno en el que la innovación se ha convertido en un nueva divisa imperial, parece raro que salvo la NSA y la CIA nadie haya intentado medrar en una campo de desarrollo tan prometedor.

La nube se esfuma…. ¿otras campaña de relaciones públicas que no ha cambiado el mundo?

Las nubes son masas visibles de gotas de aguas microscópicas suspendidas en el aire, que por naturalezas son inestables y efímeras. Teniendo en cuenta sus principales características, cada vez me cuesta más comprender al “figura” que tuvo la genial idea de utilizarlo como denominador sistema de almacenamiento virtual basado en servidores propiedad de un tercero, en vez de unidades de almacenamiento locales insertadas en los correspondientes equipos. Porque si, las nubes no evocan ligereza, pero también falta de solidez y perduración. No suena nada seguro eso de almacenar en una nube.

En una anterior serie de artículos (La Nube I y La Nube II) tratamos de mostrar los que se escondía detrás de esta nueva guerra conceptual y cuál era la razón última que impulsaba la masiva y  transversal operación  cuyo objetivo último es favorecer un cambio de paradigma en cuanto al almacenamiento de información se refiere para consumidores y empresas. Todo consiste en una brutal campaña de RR.PP,  en la que los proveedores de servicios de internet tipo Google o Amazon quieren expandir su poder y ámbito de actuación. Intereses por supuesto, totalmente legítimos.

El máximo exponente de todo este nuevo movimiento son sin duda los Chromebooks. Una nueva raza de portátiles sin prácticamente disco duro y con un sistema operativo cuya interfaz gráfica está basada en el navegador Google Chrome.  Aunque  no ha sido el fracaso más sonado de los de Mountain View, si que ha sido a mi juicio el más estrepitoso por encima incluso de Google Wave, ya que esta es sin duda la propuesta más original de Google hasta la hasta la aparición de las famosas gafas.

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Y es que no está nada mal eso de tener documentos en la nube, pero almacenar toda nuestra información ahí… no lo sé, tal vez me esté volviendo viejo, no lo acabo de ver. A pesar del aumento de la velocidad en las conexiones, las unidades de almacenamiento interno han aumentado su rapidez y capacidad también, gracias al progresivo abandono de los soportes ópticos y mécanicos por memorias tipo flash  . Cada vez se trabaja con archivos más pesados y la conexiones todavía no han alcanzado su punto óptimo (¿has probado a descargarte una película de HD en tu móvil?).

Por mucho que se empeñen, la seguridad siempre estará en tela de juicio. Me sigue pareciendo mucho más fácil hackear una cuenta de Google o Outlook que acceder a un equipo privado. Todo ello sin mencionar la “angustia” que genera  el no ser propietario del soporte físico que contiene todos nuestros archivos.

Las empresas no compran ni nubes ni humo

Si en algún sitio no ha calado el mensaje de la nube, ese ha sido en el mercado corporativo. Personalmente no he conocido ninguna empresa que haya trasladado sus datos a un servidor en la nube propiedad de un ISP. Me han llegado referencias a través de terceros de alguna  pequeña compañía. Pero en las contadas ocasiones en que esto se da, son pequeñas empresas que por cuestiones de presupuesto o falta de personal IT, no pueden afrontar los costes que supone disponer de una infraestructura en condiciones.

Según un reciente informe de IBM, la nube ha dejado de ser una prioridad para los directores de IT. No nos extraña, un CIO tiene a su cargo muchas responsabilidades. Una de ellas es estar atento a las nuevas tecnologías que continuamente emergen en el mercado. Esto no quiere decir que tenga que salir corriendo detrás de cada perdiz que se divisa a lo lejos en el monte.

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Los criterios de compra de las organizaciones suelen ser primordialmente racionales (al menos eso queremos creer) y para cambiar la estrategia tecnológica de una empresa se necesita algo más que promesas de ligereza y música celestial. Un cambio de paradigma implica que tiene haber ventajas sustanciales que justifiquen tamaño esfuerzo.  Los compradores de humo duran muy poco en esta salvaje jungla.

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Nuevo video de Golive: Empresas más competitivas con Aplicaciones Web

En el canal de Youtube de Golive hemos estranado una nueva serie de videos. Se  trata de una colección de videos cortos en las que intentamos mostrar en forma de píldoras de conocimiento, algunos de los puntos más destacados de nuestra filosofía. Esto es, los puntos principales sobre los que una empresa ha de construir su estrategia en cuanto a nuevas tecnologías se refiere.

En esta primera ocasión hemos querido destacar las ventajas que el uso de aplicaciones web ofrecen para las empresas. Este tema ya ha sido mencionado en algún artículo en la web de Golive. No obstante los gráficos en movimiento nos ofrecen la posibilidad de ilustrar los mismo conceptos de una manera más rápida y con más dinamismo. Esperamos que sea de vuestro agrado.

Cualquier comentario duda o sugerencia son siempres bienvenidos.

La empresa ligera: lo que se esconde tras la nube (II)

¿Qué hay detrás de la nube?

Al igual que detrás de cada nuevo paradigma tecnológico, lo que se esconde es una intensa y cruel guerra comercial, donde cada bando intenta conquistar la mente de los consumidores para más tarde poner la bandera en su bolsillo. En esta contienda se distinguen cuatro bandos, que van intercambiando alianzas y cambiando posiciones: los fabricantes de procesadores, los fabricantes de software, los de equipos y los proveedores de servicios de internet. El objetivo de todos es cómo siempre ocupar la mayor superficie posible del mercado.

Por un lado los fabricantes de procesadores son los menos beneficiados con esta nueva tendencia de la nube. Básicamente porque su difusión, acarrea un uso más eficiente de potencia computacional, lo que en cristiano significa: hacer lo mismo que menos procesadores, es decir menos pasta para ellos. Mientras que los proveedores  de servicios de internet hacen trabajar sus equipos a todo trapo, los propietarios de equipos portátiles  o de escritorio, tanto a nivel profesional cómo personal  hacen un uso menos intensivo de la capacidad de sus equipos y esto es un gran negocio para los fabricantes  de procesadores.

Por otro lado tenemos a los proveedores de servicios de internet, cuyo objetivo es que utilizamos la web hasta para mirar la hora, así poder ponernos un anuncio al lado o que en vez de llamar a nuestro cónyuge a viva voz desde una habitación a la otra, le pongamos un mensaje privado a través del Facebook. Por otro lado, algunos proveedores de servicios cómo Google han hecho sus pinitos con el software tradicional, de hecho Chrome OS no deja de ser una alternativa a Windows.

Los fabricantes de software tienen una posición oscilante, aunque por un lado la mayor fuente de ingresos de empresas cómo Adobe o Microsoft es la fabricación de software para equipos, estos a su vez, también están intentando a la vez convertirse en proveedores de servicios a través de internet (de hecho Microsoft lo era antes que Google). Están por decirlo de algún modo nadando entre dos aguas, no quieren que una moda tecnológica arruine su principal fuente de ingresos pero por otro lado tampoco quieren renunciar al dinero que puede venir de la nueva ola

Así que cuando su oiga voces en contra o favor de la nube, tal vez estas líneas puedan ayudarle a tener un juicio más fundamentado sobre la veracidad de esas afirmaciones, calibrando quien dice hace esas afirmaciones y qué interés tiene en todo esto.

Pero entonces: ¿debería utilizar el software en la nube en mi empresa?

Esta es una pregunta  demasiado compleja para poder ser respondida con un sí o un no. Lo primero que debemos tener en cuenta es que también existen nubes privadas. Es decir, en vez alojar sus aplicaciones y datos en servidores de terceros, usted puede comprar sus propios servidores y montar su propia nube. Dado el carácter crítico de la información de la información que almacenan muchas empresas, esta  opción parece mucho más asumible.

Lo que es seguro, es que a día de hoy, la empresa 100% en la nube es una quimera al menos para un gran número de empresas. Si sus trabajadores tienen que hacer uso de aplicaciones pesadas como Autocad, Photoshop u otras, el alojarlas en la nube, no tiene ningún sentido. En muchos casos no es técnicamente posible y en la mayoría de ellos es totalmente desaconsejable.

Otra cuestión muy distinta es el caso de las grandes aplicaciones empresariales, que son utilizadas por muchos usuarios que trabajan con datos compartidos, especialmente cuando se exige una cierta integridad y uniformidad a la información que se comparte. Existen desde finales de los 90, aplicaciones ERP , como JD Edwards EnterpriseOne que son 100% web. Preparadas para ser alojadas en nubes públicas o privadas permiten a las empresas sacar el máximo partido de este tipo de arquitectura, facilitando la movilidad de los usuarios y la integración con otro tipo de sistemas. En el campo del CRM, son muchas las aplicaciones que como SalesForce o CRM On-Demand han funcionado durante décadas con excelentes resultados. En el campo de la gestión documental también encontramos excelentes aplicaciones web que nos permiten sacar el máximo de este tipo de arqutiectura.

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Por lo tanto antes de de decidir si su empresas debe montarse en la nube, tiene que plantearse muchas preguntas, acerca de lo que realmente necesita su empresa. Hace dos años se pronostico que en 2012 el X % de las empresas trabajarían solamente con aplicaciones en la nube y que la vieja informática había muerto. A día de hoy una parte importantísima de las empresas trabaja con Windows XP, uso el Office 2003 y tienen Internet Explorer cómo navegador  principal.

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La empresa ligera: la nube, perro viejo con nuevo collar (I)

La empresa ligera: el futuro de la nube

Si hoy en día hay un tema candente en el mundo de las tecnologías de información, ese es el de la nube o cloud computing. La nube, es un perro viejo con un nuevo collar. Se basa utilización de servicios de computación a través de internet para almacenar y procesar información.  Cosas tan poco novedosas  como Hotmail o la aplicación de correo de Terra no dejan de ser perfectos ejemplos de “cloud computing”. Los avances en estándares cómo Javascript, HTML5 o incluso del denostado Flash, han permitido dotar a las aplicaciones  web de un aspecto y usabilidad muy mejorada, equiparándolas en muchos casos a las aplicaciones de escritorio.

¿Para qué sirve y para que no sirve la computación en la nube?

Como decíamos antes la computación en la nube sirve para dos cosas básicamente para dos cosas: almacenar información y utilizar programas informáticos.

Hay que tener en cuenta que esta no siempre es la opción más interesante, dependiendo de nuestras necesidades de seguridad, disponibilidad y rapidez de acceso a la información.  Por eso muchas empresa se resisten a tener almacenada toda su información en el servidor de un tercero. Aunque sobre el  papel no hay ningún problema, la realidad siempre es una fuente de sorpresas. Por contra tenemos la cuestión de la velocidad, por muy ancha que sea nuestra conexión de banda, el acceso no será tan rápido cómo a los archivos almacenados en nuestro equipo, dado que estamos expuestos a la saturación de servidores del proveedor en cuestión, problemas en la línea o incluso las limitaciones de nuestro propio equipo o router wifi.

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A la hora de utilizar programas en la nube, la cosa no es tan sencilla. Hay aplicaciones más pesadas como Phothoshop, Autocad u otros programas de diseño en 3d que exigen de una alta capacidad de procesador y una importante utilización de disco duro. Alojar este tipo de aplicaciones en la nube, disminuiría mucho su rendimiento, en el caso claro está de que sea posible hacerlo. Si nuestra empresa tiene un almacén automático, no parece tener mucho sentido alojar el software que lo controla en un servidor de Amazon.

Por otro lado aplicaciones gigantescas como GoogleMaps o Facebooks que no pueden ser almacenadas en ningún equipo.  Y aunque pudiera hacer, tampoco tendría mucho sentido, ya que son usadas por millones de usuarios y cada uno de esos usuarios utiliza una parte ínfima del potencial de la aplicación.  Además exigen de constantes revisiones, modificaciones de código, aumento de la base de datos, que no tendría ningún sentido hacer en todos los equipos de cada usuario, mejor que se ejecuten una sola vez en el servidor central.  En casos como este el modelo cliente/servidor con conexiones a través de internet  es claramente la opción más adecuada. No hay más que echar un vistazo a Twitter, Facebook, Google y otras para convencerse de que a día hoy esta es la mejor manera de hacer las cosas. Pero… ¿hasta dónde puede llegar la nube…?

La nube hace aguas: Google Chrome OS

En 2009, a los pocos meses de haber lanzado su exitoso navegador Chrome, Google anunció el lanzamiento de un nuevo sistema operativo orientado a la nube. La criatura fue bautizada como  Chrome OS y pretendía ser un nuevo paradigma tecnológico: equipos sin prácticamente disco duro y procesadores mucho más livianos,  dado que actuarían como meros terminales de conexión a la nube. Esto en teoría debía hacerlos mucho más baratos, con tiempos de arranque reducidos prácticamente cero (cosa que ya sucede a día de hoy con los ordenadores y tablets en modo reposo).

Si tuviéramos que juzgar la iniciativa por éxito cosechado hasta hoy, sólo cabe una valoración: fracaso.  A día de hoy el número de equipos  vendidos con Chrome OS ha sido infimo. Por si fuera poco el precio de los primeros equipos han tenido un coste cercano a los  500€, precio por el cual se puede obtener un portátil con características bastante decentes y muchas más prestaciones y posibilidades  que un Chromebook. Si algo ha quedado demostrado es que la nube no es tan blanca cómo la pintan. ¿o acaso no hemos escuchado ya bastantes cuentos cómo para desconfiar de los grandes milagros? ¿no habeis tenido nunca alguna decepción con nuevas tecnologías que luego no han resultado ser tan buenas cómo cuando las  anunciaron?

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Las guerras de Internet (I). Por el interés te quiero Andrés

Hace algunos días un polémico artículo en el confidencial, encendió la chispa de la polémica; “La Web agoniza mientras el propio Google remata al SEO”.  La necesidad de buscar titulares llamativos que inciten a la lectura, genera una cascada inagotable de conflictos. En el artículo el autor, ubicado en Silicon Valley, exponía el poco interés que despierta el SEO en el epicentro de las nuevas tecnologías y como la web (html css javascript navegador) parece estar perdiendo fuelle y algunos incluso la dan por muerta.  En España el melón lo abrió el presidente de Google  en el país, diciendo “Hay que darse prisa en conocer el fenómeno web porque acabará en no más de tres años. El siguiente fenómeno [móvil] ya está en marcha”.  Cuando uno oye hablar a alguien con un cargo tan importante en una empresa como google sobre el futuro de la web es lógico otorgar algo  de crédito a sus valoraciones, muchos incluso las convertirán en un auto de fe.

El problema es que si echamos la vista atrás y recopilamos las declaraciones aportadas  por dirigentes de grandes empresas, veremos cuan frecuentemente confunden la realidad con sus propios deseos. No es nada nuevo, en 1943 , el presidente de IBM estimó un mercado potencial de unos 5 o 6 a nivel mundial. Mucho más acertados estuvieron en la revista Popular Mechanics, cuando en 1949 pronosticaron que los ordenadores del futuro podrían llegar a pesar menos de 1,5 toneladas. En 1977 el presidente de una empresa de informática afirmó que ““No hay ninguna razón por la que alguien quiera tener un ordenador en casa”“, algo más de una década más tarde el presidente de Microsoft afirmó que jamas haría un sistema de 32 bits y ya van por 64.

Todas las empresas, y las tecnológicas aun  más, tienen que hacer predicciones sobre el futuro, que les servirán  para conformar su plan de negocio. Cuando un directivo hace alguna declaración, no está transmitiendo las presunciones que han sido incorporadas a la estrategia de una empresa. Además una potente herramienta para hacer predicciones acertadas, es difundirlas e intentar convencer a la gente de que “ese es el futuro”.

¿Tienen los “magos” de Silicon Valley una bola mágica con la que ver el futuro? Digamos que tienen algunos elementos que les dan un visión privilegiada.  Pertenecen a empresas que se dedican a desarrollar las tecnologías, saben los que se cuece en los laboratorios. Como siempre en su propia fortaleza está el germen de su debilidad. El bosque muchas veces impide ver los arboles, desde la distancia intentaremos describir como ha ido evolucionando está selva que es Internet y los productos y Servicios que la pueblan.

En el siguiente artículo examinaremos el primer epidosdio de esta cruenta guerra: El ataque de los navegadores.