Archivo de la categoría: Inteligencia empresarial

Inteligencia de negocio: sirvase usted mismo

En multitud de ocasiones, las plataformas tecnológicas de Inteligencia de negocios que se implantan en las empresas no consiguen  alcanzar las expectativas depositadas en ellas.  No porque no sean capaces de realizar las tareas, sino porque se diseñan sin tener en cuenta la orientación de los usuarios finales. Ese es el motivo fundamental del fracaso subjetivo de muchos proyectos de BI.

La medida del éxito en BI

Antes incluso de decidir el diseño, incluso antes decidir qué producto comprar, hay que pensar en los usuarios. Todo gira en torno a ellos. La medida del éxito de los proyectos de BI está directamente relacionada con la adecuación del sistema a la forma en que éstos van a hacer uso del mismo.

Podemos encontrar un claro ejemplo en el mundo de los smartphones. Pregúntese esto, ¿porqué algunos modelos son auténticos superventas si todos son capaces de hacer lo mismo, a pesar incluso de ser terminales caros? El secreto de ese éxito reside en su usabilidad. La facilidad que tiene para los usuarios interactuar con él. A los sistemas de BI les ocurre lo mismo.

En este punto es cuando conviene identificar bien el tipo de usuarios a quien hay que dirigir los esfuerzos de diseño.

Los factores del éxito en BI

En todas las empresas, existen muchos tipos de usuarios finales: aquellos que únicamente desean obtener la información que necesitan para su trabajo pulsando un botón. Los que necesitan profundizar más en la información, obtener conclusiones y/o explicaciones de algún tipo. Los hay que desean abstraerse de toda complejidad informática y no son siquiera usuarios del sistema, sólo de la información que éste genera.

También hay que tener en cuenta la situación actual de cada empresa, los vicios adquiridos por los usuarios, el modus operandi existente para generar informes (utilizando Excel, Access o herramientas similares, etc.).

Otro factor a considerar es la nueva estrategia que se pretende establecer en la empresa en lo que respecta a conseguir un sistema unificado de información, con las políticas de seguridad y acceso a datos adecuado, etc.

Es necesario identificar a la persona adecuada que impulse cada etapa del proyecto. Desde la adquisición del producto y el servicio de consultoría hasta las tareas de impulsar y dar a conocer la plataforma de BI a todos los usuarios.

Es por ello que la gran baza que juegan los sistemas de Inteligencia de Negocio no son los visualmente atractivos paneles de mando, con gráficas de colores, semáforos y botones que parpadean, sino la capacidad casi ilimitada de autoservicio que ofrecen para cubrir todas las necesidades de cada tipo de usuarios.

Puedes coger el autobús y que te deje justo en tu puerta. O puedes asumir que no te va a llevar exactamente a tu destino, pero te dejará muy cerca de él.  El resto del camino puedes hacerlo andando, en bici o en segway. He aquí el autoservicio.

Los caminos de la innovación(III): Innovación por fustración

La frustración es una respuesta emocional que surge cuando la realidad pone trabas a nuestra voluntad. Cuando las cosas no salen como nos gustaría, entonces aparece la fustración. Si queremos mejorar, debemos de tener activado un radar contra la fustración y escudriñar cualquier fuente que hallemos, ya que detrás siempre suele haber un potencial punto de mejora. El malestar es fuente potencial de cambios y más vale detectarlos y gestionarlos que ser arollados por ellos.

Además la fustración tiene una característica fundamental, que debería ser considerada detenidamente por cualquier innovador o aspirante. Es muy contagiosa, la frustración de los hijos, rapidamente genera frustación en sus padres, así como la de los clientes rapidamente se convierte en frustación de los empleados y directivos. Así que cuando vea que alguien en su organización la está experimentando, considere si es posible que detrás de ese empleado halla también una masa de clientes frustados.

Detectando la frustración

La frustación siempre proviene de unas expectativas que no se han visto colmadas. Muchas veces es muy difícil que las personas reconozcan su frustación, ya que somos consciente de la imagen negativa que esta puede generar de nosotros. Por lo tanto existe una manera indirecta de detectar la frustación y es conocer las expectativas de los sujetos en cuestión para luego confrontarlas con la realidad.  La gente por lo general es más partidaria de hablar de lo cómo le gustaría que fueran las cosas, que de sus propias frustaciones o miedos. Esto vale para clientes, proveedores, empleados y en general para cualquiera.

La frustación por lo general tiende  a provocar  reacciones negativas contra el objeto que la provoca. Esta es una manera sencilla, también de detectar la frustación, todo lo que provoque sea fuente comentarios negativos o ataques es una fuente potencial de fustración. En este sentido las redes sociales nos ofrecen un potencial enorme a la hora de detectar y confirmar posibles puntos negativos de nuestros productos. Solo es necesario utilizar un perfil de usuario falso y encender la mecha con algún comentario negativo sobre un aspecto de nuestro producto en el medio adecuado. Aunque hay que tener cuidado. No  podemos dejar que la chispa se convierte en un incendio que nos queme.

El análisis de la fustración

Una vez recopilada toda la información es necesario separar el grano de la paja. Muchas veces de manera inconsciente los seres humanos proyectamos nuestra fustración a objetos totalmente ajenos a ella, para evitar situaciones dolorosas. Muchas veces culpamos a agentes externos como la economía o el gobierno para tratar de tapar nuestra incapacida o falta de acierto. Es aquí misión del analista detectar hasta que punto algunas características de nuestros productos o servicios pueden ser objeto de frustación para nuestros clientes o simplemente son meras excusas para despotricar sobre algo.

Con una adecuada gestión de la fustración podemos sin duda tener una organización mucho más eficiente y competitiva. Así que la próxima vez que se encuentre de cara con la fustración no la evite o intente taparla, enfrentese a ella e intente dominarla, su empresa será la principal beneficiada.

Tened cuidado, la innovación esta ahí afuera…

Los caminos de la innovación: Innovar bajo demanda

Esta serie de artículos pretende dar un repaso a los métodos más prácticos para incorporar la innovación no sólo a nuestra empresas, sino a cualquier actividad que realizemos.. Partiendo de la convicción de que innovar depende más de la actitud que de la tecnología, veremos cómo existen muchas maneras sencillas subirnos al carro de la innovación, sin tener que construir un acelerador de partículas.

Escuchar a los clientes

Steve Jobs decía “Puedes preguntarle a los clientes qué es lo que quieren y después intentar dárselo. Para cuando lo tengas construido, ellos querrán algo nuevo”. ¿Quiere decir esto que no debemos escuchar a nuestros clientes? Para nada, lo que realmente significa es que a veces incluso escuchar a nuestros clientes, puede no ser suficiente. En la medida de lo posible debemos anticiparnos, ser más conscientes que nuestros clientes acerca de sus necesidades latentes.   Esto nos permite tener una visión estratégica, saber hacia dónde nos llevan las tendencias.

Pero si algo está claro,  es que no debemos despreciar las sugerencias de nuestros clientes. Debemos buscarlas, fomentarlas  e incluso premiarlas. La excelencia está en los detalles y es muy difícil que una sola mente pueda controlarlos todos. Es más, la visión depende mucho del enfoque y nunca pueden tener la misma visión de un producto la empresa que la ha fabricado y sus clientes. Por eso es tan importante tener la mayor amplitud de miras posible y contar con el mayor número posible de puntos de vista a la hora de crear  o revisar un producto.

En general todos somos muy vagos a la hora de enviar nuestras sugerencias a nuestros proveedores a menos que estemos molestos por algo, por lo tanto deberíamos de ponerselo muy fácil. En este sentido no es descabellado utilizar una parte del packaging o de las campañas de publicidad para indicar a nuestros clientes que estamos siempre abiertos a nuevas sugerencias, esto podría incluso ayudarnos a la hora de diferenciarnos de nuestra competencia.
Escoger las aportaciones más valiosas

Está claro que cuanta más gente reclame un tipo de mejora concreta, más posibilidades tiene esta triunfar, es el valor de lo cuantitativo, pero no por ello debemos  de obviar lo cualitativo o incluso lo subjetivo.  A veces nos encontramos con sugerencias o propuestas minoritarias que pasan completamente inadvertidas y que esconden un potencial tremendo por su carácter disruptivo. Muchas veces este tipo de innovaciones suponen aplicar un tipo de enfoque totalmente distinto, hasta el punto de dejar el producto irreconocible. ¿Quién hubiera pensado hace 15 años una agencia de viajes para gays o mujeres divorciadas pudiera ser un negocio de éxito ? ¿Hace 70 años alguien habría pensado en añadir unas ruedas a una plancha de madera para practicar surf sobre el asfalto? Lo importante es no decirle que no a nada de antemano, hay que examinar todas las posibilidades en detalle.

Exportar la innovación

Ahora que ha conseguido aplicar una innovación a un producto debe preguntarse si innovación puede ser aplicada a algún otro producto de manera ventajosa. Si ve que no es aplicable, preguntesé si se puede aplicar algo de la lógica subyacente en la innovación. Aunque esto tal esta posibilidad debería de ser explorada más a  fondo en otro post. ¿Cuál es vuestra opinión? ¿Merece la pena?

El triangulo de la gestión eficiente: ERP, Inteligencia de Negocios y Gestión Documental Integradas

Se acabaron los tiempos en los que  tener un ERP apañado garantizaba la competitividad de la empresa. En un entorno en el que todas las empresas tienen un ERP, este se convierte en un requisito y no en una ventaja competitiva. Está claro que no todo el mundo es capaz de sacarle el máximo partido a su ERP, pero conforme avanza la tecnología, se hace cada más necesario el dotar a la empresa de herramientas que permitan hacer más eficaz su gestión, especialmente en el ámbito de la gestión administrativa y de la toma de decisiones.
La inteligencia de negocios el factor clave para sacar más rendimiento a su ERP

Si de verdad quiere rentabilizar a fondo su inversión en ERP, lo primero que debería considerar, una vez que haya alcanzado un cierto grado de optimización en su sistema, es comenzar a explotar de manera sistemática toda la información que genera e incorporarla a la gestión estratégica y operativa de su empresa.

Lamentablemente los ERP al ser concebidos cómo sistemas transaccionales no son capaces ofrecernos este tipo de analíticas complejas . Muchos tienen capacidades de reporting a nivel operativo, generalmente bastante limitadas,  que suelen sobrecargar el sistema haciéndolo más lento, con todos los problemas que esto acarrea. Para poder contar con información de calidad que nos permita realizar una toma de decisiones más seguras es necesario disponer de un sistema de inteligencia de negocios, capaz de convertir esos registros de nuestra de base de datos en información procesada que facilite nuestro trabajo.

Contrariamente a lo que se piensa esto puede hacerse económica y gradualmente. Comenzando por las áreas críticas de su empresa, donde la toma de decisiones necesita de información más estructurada, logrará un retorno de inversión más rápido. Conforme vayan creciendo las necesidades podrá ir desplegando la solución. No nos cansaremos de repetirlo, pocas cosas nos permiten sacar un mayor rendimiento a cada euro invertido que un buen sistema de inteligencia de negocios.

La gestión documental: la tercera pata del banco

Por muy informatizada que tengamos la gestión de nuestra empresa, los documentos con soporte físico juegan un papel muy importante dentro de la empresa. Es necesario gestionar facturas, contratos, presupuestos, expedientes, albaranes, impresos oficiales, recibos y un largo etc. Para trabajar con ellos es necesario generarlos, recibirlos, copiarlos, archivarlos, buscarlos, consultarlos, enviarlos y modificarlos.

La cuestión es que con un buen sistema de gestión documental e podremos ahorrar grandes cantidades de dinero y trabajo farragoso, lo que a larga supone más beneficio, menos recursos infrautilizados y una mejor motivación del personal.

Según un estudio realizado por Gartner, se estimó en 8 horas semanales el tiempo de trabajo destinado a la gestión documental por profesionales cuyo trabajo estaba basado en la gestión del conocimiento.  Gestionar un documento con un sistema de gestión documental requiere cuatro veces menos trabajo  que hacerlo de manualmente,  sin contar con la mejora en seguridad los costes extra que pueden suponer un documento perdido o dañado.

La verdadera clave está en hacer que los tres sistemas trabajen integrados

Disponer de estos tres sistemas de gestión permitirá a su empresa alcanzar altas cotas de eficiencia, pero todavía se puede ir un paso un más allá: conseguir una verdadera integración entre los tres sistemas. Que cada vez que hagamos un listado de facturas en nuestro ERP tengamos un enlace al original de cada una de esas facturas. Obtener y explotar datos con nuestro sistema de inteligencia de negocios sobre la utilización y gestión de esos documentos. Disponer de enlaces a análisis e informes claves sobre cada cliente, dentro de su ficha en el ERP. Estos son sólo algunos ejemplos, las posibilidades son ilimitadas.

Las soluciones empresariales basadas en entorno web son el medio perfecto para lograr esa integración, al compartir un plataforma tecnológica común y una usabilidad similar la integración se hace mucho más sencilla tanto para los técnicos y programadores cómo para los usuarios.

 

El antídoto contra la crisis: la inteligencia de negocios

Existen multitud de opiniones acerca de cuáles han sido las causas que nos han llevado la situación actual. Desde los más liberales que culpan a la eliminación del patrón oro y la cesión del control de la política monetaria a los bancos centrales, hasta los más trascendentes cómo el profesor Santiago Niño Becerra, que ve un cambio histórico similar a la caída del imperio romano y  augura el fin del capitalismo. Entre medio tenemos opiniones de lo más variadas , hay quienes achacan todos los males a la insaciable voracidad de los bancos y empresarios, otros a la ineptitud de los políticos, algunos a la vagancia de los funcionarios y liberados sindicales, también hay quienes afirman que estos sucesos son la consumación de las profecías talladas en las piedras mayas…

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Yo tengo una teoría distinta.  Creo las malas decisiones las que nos han llevado a este punto y no me excluyo de la responsabilidad. Las malas decisiones de los banqueros centrales que inundaron los mercados con un crédito barato que ha sido el caldo de cultivo de las diversas burbujas que hemos vivido. Las de los empresarios que se embarcaron en proyectos que han demostrado ser ruinosos y las de los políticos que no vieron el hundimiento del barco hasta que el agua les entró en los pulmones… También las de los bancos que incentivaron a sus empleados para que endilgaran pisos a troche y moche con un 120% de hipoteca a personas manifiestamente insolventes,  y por supuesto las de los irresponsables que se hipotecaron. Si cada uno de nosotros hubiéramos tomado mejores decisiones,  la situación en la que nos vemos envueltos nunca hubiera sido tan crítica.

Por eso las empresas han esforzarse en ponerse a salvo de las malas decisiones. Sólo hay una manera, tomando consciencia de lo importante que es la toma decisiones en la empresa, dotándonos de los medios necesarios y poniendo toda nuestra voluntad y talento en el empeño.

La difusión de los sistemas de inteligencia de negocios o analítica empresarial es escasa todavía entre la empresa española, algo que no extraña cuando vemos cómo ha afectado esta crisis a nuestro  tejido productivo en comparación con otros países de nuestro entorno.

Nada puede garantizar que tomemos la mejor decisión, probablemente pocas veces existe una “mejor decisión”, a veces, ni tan siquiera a toro pasado, es fácil detectar la mejor decisión.  Pero con los medios tecnológicos actuales, dedicando recursos humanos y económicos podemos minimizar la posibilidad de tomar malas decisiones y aumentar la de tomar buenas. La decisión como siempre, está en nuestra mano….

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Marketing, ventas y sistemas informáticos (III)

p>La herramienta definitiva: movilidad conectividad flexibilidad analítica

Durante todos estos años utilizando soluciones CRM, a base descubrir carencias he podido formar en mi mente la idea  aproximada de lo que debería tener una solución definitiva para marketing y ventas. Basicamente esta es la funcionalidad básica que debería ofrecer….

1. Una única base de datos: A poder ser la del ERP, cosa difícil a día de hoy. En caso de no estar integrado con el ERP,  toda la información del sistema debería de estar contenida en la misma base de datos

2. Total integración con el ERP:  Lo volvemos a repetir, por si no había quedado claro en el anterior apartado…

3. Un potente gestor de contenidos: Basado en wordpress o similar. Aunque algunas soluciones como Oracle Marketing On-Demand o hubspot.com ofrecen tímidos intentos de integrar CRM con gestión de contenidos, los resultados no son todavía satisfactorios.  Los editores de texto enriquecido suelen ser bastante pobres y la creación de formularios es cuando menos compleja. Por otro lado la trazabilidad debería de ser total, desde el acceso a nuestra web a través de un buscador hasta el servicio de venta, deberíamos tener un registro detallado de todas las interacciones de nuestros clientes.

4.Un potente gestor de mail: La mayoría de los CRM con módulos de marketing tienen cubierto este aspecto, aunque ninguno de ellos está a la altura de herramientas como mailchimp.com. La integración ha de ser absoluta, también. Bastante engorroso es tener maquetar teniendo en cuenta la arcaica interpretación que Microsoft Outlook hace del CSS, cómo para encima añadirle más dificultad al a cosa. Algún CRM pone unas limitaciones bastante severas al número total de correos que puede enviarse por licencia. Si está pensado en adquirir una herrramienta de automatización de marketing

5. Por supuesto un CRM Comercial: Con la funcionalidad estándar ofrecida por las soluciones actuales, pero con una interfaz de usuario menos engorrosa.

Llegados a este punto es necesario hacer una pausa antes de poder continuar. La funcionalidad descritas es ofrecida por alguna solución CRM  de manera deficiente. El escenario deseable sería que un técnico de marketing pudiera crear una campaña de mailing para promocionar una oferta  sobre la base de datos del ERP que se segmentara en base a criterios guardados en el CRM. Este mail podría contener un enlace que llevará a una landing page donde el cliente podría realizar el pedido en respuesta a la oferta, que debería quedar registrado de manera automática en el ERP, que mandaría un mail de aviso al comercial asignado a ese cliente para que contactara con él. A día de hoy no conozco ninguna solución capaz de hacer eso. Pero todavía hay más:

6.Integración con dispositivos móviles:  Los comerciales en vez de rellenar partes a mano deberían de poder grabarlos mediante voz en su móvil y emplear tan sólo un par de minutos después de cada visita cuando todavía tienen la información fresca en su cabeza. Los comerciales tienen que ser gente de acción como James Bond, hay que mantenerlos alejados de los teclados para evitar que se burocraticen.

Los comerciales además deberían de poder insertar información adicional con sus móviles como localización geográfica, fotografías. En vez de introducir todas sus llamadas en el CRM por ejemplo. Se debería de transferir de manera automática todo el registro de llamadas con comentarios de textos o de voz, o porque no la grabación de la conversación con el cliente.

 7.      Integración con analítica web y otras fuentes de datos externas como redes sociales: A día de hoy este apartado y el anterior requieren de la intervención de personal técnico con experiencia en web services y business Intelligence.  Cualquier marketero sabe que sería fantástica tener una visibilidad total de proceso de venta. Desde que el cliente inserta un  texto en la caja de un buscador o hace click en un link de una red social, hasta que recibe el producto en su casa o incluso  cuelga un post para comentarlo. Para hacer eso hoy en día se necesitaría integrar analítica web, redes sociales, CRM y ERP.  Y eso es trabajo fino.

Por otro lado las fuentes de datos externas como redes sociales o servicios tipo Google Places o Weather Forecast no son inmutables.  Cambian y desaparecen, surgen otras mejores. Cada cambio requiere trabajo técnico y especializado y hasta que no se desarrollen protocolos más elaborados para la comunicación entre sistemas, se requerirá de la intervención de personal TI para gestionar todos esos cambios.

8.      Analítica mucho más visual: A los marketeros y comerciales no les gustan los listados, ni las pantallas negras con texto verde. Son gente más de imagen que de literatura.

Los sistemas de analítica empresarial lleva  varias décadas funcionando y hasta ahora lo más sofisticado que hemos logrado encontrar son gráficos de barras y los de tarta. Se echa en falta mucha imaginación. La integración de mapas tipo Google con gráficas ha abierto nuevas posibilidades a la hora de combinar magnitudes con información geográfica.  Pero todavía que mucho por hacer en este terreno, deberíamos de centrar nuestra atención en el siempre innovador sector de los videojuegos o en los creadores de infografías.

Y para vosotros… ¿cual sería vuestra solución ideal?

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¿En que perdemos sin un sistema de inteligencia de negocios?

Implantar un sistema de Business Intelligence (Inteligencia de negocios) en una pyme es una de las inversiones menos costosas, ya que cuenta con el ROI más alto y la amortización más rápida de, prácticamente, todas las soluciones tecnológicas que se implantan.

Describamos un escenario. Llega la reunión mensual de la dirección de una Pyme española, asisten el gerente, director comercial, director financiero, director de Logística y director de Producción. A la reunión, donde se va a tratar el estado de la compañía, cada uno de estos directivos va acompañado de sus informes que, personalmente o a través de sus empleados directos han preparado. Esta preparación, ha llevado a cada directivo una mañana y parte de la tarde; pero a la hora de la reunión, es decir a las cinco de la tarde, sólo han tenido tiempo de echarles un ligero vistazo.

Comienza la reunión, cada uno empieza a exponer sus datos, éstos no coinciden y se enzarzan en una discusión sin término. El gerente hace entrar en la reunión al director de Informática (que, por supuesto, no estaba citado y depende del director financiero). Cada uno lo interroga sobre los datos que ha obtenido y el porqué de tantas divergencias, todo es incompresible y no se entiende la situación. El caso es que ha pasado el tiempo de la reunión, no se ha tratado ninguno de los temas previstos y se emplaza al director de Informática a tener la información fiable para la reunión que tendrá lugar el mes siguiente.

El director de Informática después de hablar con todos, ver de dónde han sacado los datos, confrontarlos y trabajar durante una semana, consigue que los datos sean más o menos consecuentes para la próxima reunión, por lo que ésta se celebra pudiendo tratar los asuntos previstos, pero a medida que se adentran en la misma ven cómo para algunas de las preguntas les siguen faltando datos, por lo que las respuestas no son acertadas y muchas de las decisiones no se pueden tomar.

Al día siguiente el gerente llama indignado al director de Informática a su despacho, le explica lo ocurrido y dice que no entiende cómo puede seguir ocurriendo esto una reunión tras otra, y le pregunta ¿no hay forma de conseguir tener toda la información que necesitamos? A lo que el director de Informática responde –el año pasado dentro del presupuesto sugerí adquirir una herramienta de B.I., pero con los recortes de presupuestos en informática únicamente dejaron dinero para el mantenimiento de lo existente-.

El gerente comenta que él no tenía constancia del asunto y que, además, como el mercado estaba como estaba, llegaron al acuerdo de congelar y suprimir gastos.

El director de Informática contesta:

– Yo no sólo presenté el presupuesto de inversión, sino que además hice un estudio de ROI de implantarlo y salía francamente favorable. El coste de implantación y mantenimiento estaba clarísimo y, además, acompañé que nos iba a beneficiar y cómo íbamos a recuperar la inversión y, prácticamente, se había amortizado antes de acabar el año. Pero si a esto le sumamos los problemas que ha habido por la falta de información coherente en las últimas reuniones, más el tiempo que yo he tardado simplemente en solucionar estos problemas puntuales, que no en solucionar el problema, ya que este se va a repetir, el ROI seguro que habría sido mayor y en menos tiempo.

– ¿Qué quieres decir?  -Preguntó el gerente.

– Si al estudio que hice añadimos el ahorro que supondría en costes operativos, es decir, evitar que cinco personas, más los empleados de éstas que les ayudan a recabar la información, más la semana que he dedicado personalmente a rehacer los informes, es dinero que hemos gastado. Si sumamos el tiempo que no han tenido los diferentes directores para analizar la situación porque estaban preparando estos informes, es dinero perdido. Si contamos los artículos que han quedado en stock y que ahora tendremos que vender más baratos porque nadie se percató de ello, es dinero no ganado. Y podría seguir así hasta mencionar más de veinte puntos que en el último mes nos han supuesto una pérdida de dinero o una oportunidad de negocio.

– Y con lo que tú dices, ¿podríamos solucionarlo? – Preguntó el gerente.

– Por supuesto – contesto el director de informática- pero además, podemos empezar por hacer una prueba, hagamos simplemente un cuadro de mandos para el departamento comercial y verá cómo la información es más ágil, la tendrán diariamente y sólo pulsando un botón.

– Pero, ¿podemos hacerla por departamentos? – preguntó el gerente.

– Por supuesto. – añadió el director informático. – No sólo podemos hacerla por departamentos, la podemos hacer para analizar necesidades concretas dentro de cualquier departamento, podemos añadir a los cuadros nuevas variables a medida que se presenten y sólo tenemos que trabajar una vez en analizar la situación y nos sirve para siempre. Podemos cruzar datos de diferentes cuadros y crear nuevos. En una palabra, podemos tener la información cuando la necesitemos. Tal es que podríamos convocar una reunión para dentro de diez minutos y llegaría antes la información que los directivos.

– Por favor póngase manos a la obra, empiece por el departamento Comercial, gracias. –Dijo el gerente.

Cómo mejorar la competitividad de la pyme

Es triste decirlo pero España ya no está entre los 30 primeros países del mundo en el ranking de competitividad, hemos pasado de ocupar el puesto 29 al 36 y, posiblemente, la culpa no sea toda de nuestros gobiernos. Las empresas españolas no se arman para combatir; su armamento, generalmente, es de desecho de hace 20 años.

Todavía se considera la inversión en tecnología como un gasto y no como una inversión que ayuda a la empresa a ser más competitiva. Nos cansamos de hablar de competitividad pero seguimos sin mover un dedo.

Son muchísimas las empresas, especialmente las más pequeñas, que siguen sin disponer de información suficiente para abordar sus problemas con éxito. Sin la capacidad de análisis necesaria para enfrentarse al futuro, trabajando siempre sobre lo que ya ha ocurrido y,  valorando y lamentándose sobre lo que ya no tiene remedio.

Se confunde trabajo con productividad. Pongamos un ejemplo: que una persona dedique el 70% de su tiempo a preparar unos informes, extrayendo la información de innumerables fuentes de datos, en muchos casos errónea, es trabajo; pulsar un botón en el ordenador y tener un informe instantáneo con los datos reales del momento y fiables con tiempo suficiente para poder analizarlos y hacer lo correcto, es productividad. Y esta productividad es la que puede sacar a la empresa de de esa inestabilidad que sólo la lleva a unos resultados cada vez peores.

Ha llegado el momento de invertir en todo aquello que nos ayude a incrementar la rentabilidad, es decir, que nos permita reducir nuestros costes superfluos en todo lo posible, ajustar los márgenes porque el mercado es cada vez más exigente y mejorar los resultados.

Esto sólo se consigue disponiendo de la información pertinente, siempre que ésta llegue a tiempo y tomando las decisiones oportunas que nos permitan ir a la par que nuestros competidores; y si es posible ir un paso por delante.

En los últimos 30 años del siglo XX, las empresas hicieron un esfuerzo importante en mejorar sus procesos y gestionarlos a través de los ERP. Sin embargo, en España la mayoría de las pymes se han ido subiendo a este carro en los últimos quince años, es decir, con retraso.  Pero hoy en día, cuando hablamos de obtener información, la mayoría sigue manejando los informes  hojas Excel que extraen de diferentes fuentes de datos y quedan distribuidas por los equipos de los diferentes departamentos, lo que supone un riesgo para el negocio.

Es importante asumir un importante y profundo cambio, centralizar la “decisión” al igual que se hizo anteriormente con la transacción y dotar a las empresas de sistemas de Inteligencia de Negocios (B.I.), dar el segundo paso hacia la productividad. Proveer a la empresa de herramientas de B.I. capaces de liberar a la dirección del tiempo de “trabajo manual” y convertirlo en “trabajo intelectual”. Posiblemente, sea el momento de acortar ese gap con respecto a nuestros competidores de otros países y estar a su altura o adelantarlos. La información correcta, concreta, veraz y bien interpretada es fundamental para que un negocio sea altamente competitivo.

Oracle BI: Incrementar el número de filas en la exportación a Excel

Si queremos exportar un análisis en Oracle BI nos damos cuenta que por defecto exportará de 500 en 500 filas y nunca podremos generar un informe en Excel con toda la información.

En la nueva versión OBI 11g,  podemos configurar gran multitud de parámetros dentro de la Enterprise manager.

 

Oracle Enterprise Manager 11g
Oracle Enterprise Manager 11g

Pero este es de aquellos casos que tendremos que modificar ficheros de configuración.

Dentro de la ruta:

<Middleware_HOME>\instances\instance1\config\OracleBIPresentationServicesComponent\coreapplication_obips1\

Deberemos configurar el fichero instanceconfig.xml.

Añadiendo las tags que falten:

<Views>

<Pivot>

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<DefaultRowsDisplayedInDownload>500000</DefaultRowsDisplayedInDownload>

<DisableAutoPreview>false</DisableAutoPreview>

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</Pivot>

<Table>

<DefaultRowsDisplayedInDelivery>75</DefaultRowsDisplayedInDelivery>

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<MaxVisibleRows>1000</MaxVisibleRows>

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<DefaultRowsDisplayed>100</DefaultRowsDisplayed>

<MaxCells>500000</MaxCells>

</Table>

</Views>

Reiniciamos solo el servicio de presentación:

 

Ahora podrás exportar hasta 500.000 filas en Excel.

Por defecto el número máximo de filas a descargar está puesto a 500, ya que esto mejorará el rendimiento en aquellos lugares donde sea habitual realizar exportaciones.